Luto en Huelva tras la tragedia de Adamuz: "Queremos llorar con los que lloran y sostenernos unos a otros"
El obispo, Santiago Gómez Sierra, preside una misa con tintes de funeral en la festividad de San Sebastián, patrón de la capital. El obispo de Córdoba visita a los heridos ingresados en el Hospital Reina Sofía
Debía ser un día de fiesta, pero el luto, la tristeza y las lágrimas lo invadieron todo. San Sebastián es el patrono de Huelva, la diócesis más afectada por la tragedia de Adamuz, que ya se ha cobrado 42 víctimas, muchas de ellas fieles onubenses. Por ello, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, quiso evocar el recuerdo de los fallecidos, la cercanía a sus familiares y a los heridos. "Queremos llorar con los que lloran y sostenernos unos a otros", señaló.
La misa ha congregado a cientos de personas, que han querido sumarse de forma silenciosa y respetuosa a un acto de fe y solidaridad ante una tragedia que ha conmocionado a toda la provincia y al conjunto del país. Durante la homilía, el obispo ha elevado una oración por las víctimas y ha apelado al consuelo y la esperanza en unos momentos especialmente duros. "Nos reunimos como una ciudad apenada", admitió.
"No tenemos respuestas a tantos porqués que surgen"
"No tenemos respuestas a tantos porqués que surgen" reflexionó Gómez Sierra, quien reconoció el "dolor y el desconcierto" ante la tragedia. Sí pidió "acompañarnos como comunidad y convertir el dolor en un compromiso más profundo". "En este golpe que nos entristece, que nos sostenga la esperanza de que la vida terrena no es el final y vivir en el amor de siempre para siempre", finalizó el prelado.
Por su parte, tal y como informa la diócesis de Córdoba, el obispo, Jesús Fernández, visitó ayer el Hospital Reina Sofía de Córdoba para interesarse por el estado de las personas ingresadas a consecuencia del accidente de Adamuz. Los responsables del centro explicaron a Fernández la evolución de los pacientes ingresados y el dispositivo de atención sanitaria empleado desde la noche del domingo.
Durante su visita, el obispo ha podido compartir con dos hermanos onubenses un breve encuentro para interesarse por la evolución de sus intervenciones quirúrgicas. A ambos los ha animado en su recuperación y ha conversado con ellos sobre aficiones deportivas y juegos. Jesús Fernández ha conocido la devoción rociera de uno de los niños y su afición al fútbol en una charla que ha servido al prelado para mostrar su cercanía.
Uno de los capellanes del Hospital Reina Sofía, Juan Carlos Valsera, acompañó al obispo hasta la planta del Materno Infantil donde están los dos hermanos ingresados. Tras días de intenso dolor e incertidumbre de heridos y familias, Valsera ha asegurado que lo que todos necesitan es "ser escuchados, comprendidos y queridos" .