El obispo de Zamora abre una investigación a un cura de la diócesis por presuntos abusos a menores
Fernando Valera abre un procedimiento después de escuchar a los implicados, y ha puesto el caso en conocimiento de las autoridades civiles. Doctrina de la Fe avala el proceso, que por el momento ha decretado la suspensión temporal del ejercicio público del ministerio del clérigo y la prohibición de participar en cualquier actividad en la que estén implicados menores de edad
La diócesis de Zamora ha incoado un expediente canónico contra un sacerdote acusado de abusos sexuales, después de una investigación previa que apuntó a la verosimilitud de las denuncias presentadas, tal y como ha podido confirmar RD. El obispo, Fernando Valera, tras consultar con el dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha abierto un proedimiento canónico para "esclarecer los hechos y depurar, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse". Los hechos también han sido puestos en conocimiento de las autoridades competentes, al tratarse de un caso no prescrito desde el punto de vista civil.
Tal y como informa la diócesis, se recibió "una acusación de abuso sexual formulada contra un sacerdote diocesano por hechos que, según los testimonios recibidos, habrían tenido lugar cuando las personas denunciantes eran menores de edad". Ante la acusación, el obispo, Fernando Valera, inició una investigación canónica preliminar, recabando testimonios y documentación. Una vez concluida esa fase, el expediente fue remitido a Roma, en concreto al dicasterio para la Doctrina de la Fe, que "ha examinado las actuaciones realizadas y ha determinado la apertura del correspondiente procedimiento canónico para esclarecer los hechos y depurar, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse".
Del mismo modo, y como es preceptivo, la diócesis puso los hechos en conocimiento de las autoridades civiles y, tal y apuntan fuentes diocesanas a RD, "mantiene su plena disposición a colaborar con ellas en todo aquello que pueda ser requerido".
En lo tocante a las medidas canónicas, la diócesis adoptó varias medidas cautelares respecto del sacerdote acusado. Entre ellas, el cese temporal de sus oficios como párroco, la suspensión temporal del ejercicio público de su ministerio y la prohibición de participar en cualquier actividad en la que estén implicados menores de edad. En todo caso, advierten desde la diócesis, estas medidas tienen carácter preventivo y "no prejuzgan el resultado" de los procedimientos en curso.
En una nota emitida este mediodía, la Diócesis de Zamora "reitera su compromiso firme con la protección de los menores y de las personas vulnerables, con el esclarecimiento de cualquier situación de esta naturaleza en colaboración con las autoridades civiles y eclesiásticas competentes". Del mismo modo, manifiesta su "disposición a la escucha, acogida y acompañamiento de las personas implicadas", a la vez que solicita "prudencia mientras se desarrollan los procedimientos correspondientes, que deberán llevarse a cabo con todas las garantías para la parte denunciante y con el debido respeto a la presunción de inocencia del acusado".
