20 may 2025
Jesús se va, pero no nos deja solos: sigue presente en el amor de hermanos
Partiendo de un acontecimiento histórico – la Asamblea de Jerusalén - Lucas muestra como en las comunidades, con gran cantidad de miembros provenientes del judaísmo y del paganismo, puede haber tolerancia y respeto por las sensibilidades de los hermanos. Así conduce el Espíritu Santo a los primeros seguidores de Jesús.
La última visión del Apocalipsis nos muestra la plenitud de los bienes esperados que llegan con la intervención de Dios en medio de su pueblo, la Iglesia.
Jesús se está despidiendo de sus discípulos, pero no lo hace para dejarlos huérfanos, sino que les deja a modo de testamento el mandato del amor, en el cual se hace presente en medio de ellos; y envía – además - el Paráclito a fin de que continúe entre ellos la misma otra comenzada por Jesús.