'Llamados' a 'Despertar': la ultraderecha se cuela en los macroeventos 'católicos'
Detrás de la pátina de nueva religiosidad (no dudo que haya muchos, quizá la mayoría, de los asistentes, que acudan a estos eventos movidos por una genuina búsqueda de espiritualida, de fe, de respuestas...), se esconde un planificado movimiento destinado a 'liberar' España de las 'hordas' sanchistas y social-comunistas. Volvemos al lenguaje de los años 30 del siglo pasado. Y da miedo, mucho miedo
Algo se mueve (de hecho, lleva tiempo moviéndose, casi en silencio, pese a las advertencias de algunos) entre bambalinas. Música, fe, adoración. Política, mensajes excluyentes, poco Evangelio de Jesús. Un joven, un voto, en esa curiosa 'batalla cultural' en la que todo vale para ganar 'almas' para VOX. En las últimas semanas, varios eventos (Hakuna, 'Llamados', 'El Despertar'...) han llenado salas de conciertos y estadios, con la excusa del tan cacareado 'giro católico' (ahora, algunos, incluso incluyen en el mismo a La Oreja de Van Gogh) y una moderna puesta en escena para 'vender' un producto que no es, ni mucho menos, cristiano.
Nada de lo que ocurre es por casualidad. Forma parte de una estrategia en la que algunos líderes eclesiásticos -con conocimiento de causa, o sin ella- han avalado, buscando tirar de lo emocional, de los 'retiros de impacto', de los grandes testimonios de conversiones (como si España no tuviera una herencia, un lenguaje, un calendario 'cristiano') para, con el tirón, lanzar mensajes políticos. Y es que en los últimos eventos celebrados en Madrid se escucharon voces contra el Gobierno, a favor de un partido determinado (que, curiosamente, tenía puestos de información muy cerca de los lugares donde se celebraron los eventos), con diatribas llamando a la 'resistencia católica'.
Y es que, detrás de la pátina de nueva religiosidad (no dudo que haya muchos, quizá la mayoría, de los asistentes, que acudan a estos eventos movidos por una genuina búsqueda de espiritualida, de fe, de respuestas...), se esconde un planificado movimiento destinado a 'liberar' España de las 'hordas' sanchistas y social-comunistas. Volvemos al lenguaje de los años 30 del siglo pasado. Y da miedo, mucho miedo. Junto a ellos, plataformas mediáticas y grupos de poder (que, por cierto, no tardarán en tirarse los trastos unos a otros, porque en el fondo , de lo que ya se trata, es del futuro reparto del poder. Es curiosísimo, por ejemplo, el ataque a HazteOir, en una hilarante carrera para ver quién es el más ultra), que aprovechan lo emocional para resucitar debates ya resueltos, como la resignificación de Cuelgamuros (Roma debería decir algo ya frente a tantos ataques recibidos por el cardenal Cobo), o lanzarse a degüello con las teorías de conspiración al más puro estilo MAGA.
La advertencia ante una 'Iglesia católica MAGA' lanzada por Austen Ivereigh no se limita a Estados Unidos, sino que se 'exporta' a nuestra tierra. Porque no es casualidad el ominoso silencio de algunos frente a la inhumanidad de la 'caza' al inmigrante 'ilegal', o las reivindicaciones imperialistas del nuevo líder del falso mundo libre respecto a Venezuela o Groenlandia. Basta un repaso a las redes sociales de muchos de los que aparecieron en dichos eventos, 'señalando' a Trump la ubicación de Moncloa tras la captura de Maduro para darse cuenta.
¿'Llamados' a un 'Despertar'? No el del Evangelio. Porque esto es otra cosa. Mucho menos subversiva. Mucho más peligrosa. ¿Harán algo los obispos? La respuesta, de momento, es el silencio.
