El Corpus de los Jesuitas de Sevilla. Una catequesis barroca

Famoso cuadro de Juan del Castillo. Procede de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús, en Sevilla y representa la Fundación y adoración de la Eucaristía. Desde la expulsión de los Jesuitas se encuentra en la Universidad de Sevilla. Ofrece una de las mejores catequesis barrocas del Corpus


Rasgos principales. Eucaristía sin Última Cena

Cristo en la mesa-altar de la Institución, él solo, sin nadie (sin los Doce a su lado, sin sus compañeros). Ha venido del cielo (de la Trinidad) para fundar la eucaristía.

Arriba está la Trinidad, en línea descendente: Del Padre, por el Espíritu al Hijo. Ésta es una visión propia de los relatos evangélicos (nacimiento, bautismo...). En línea pascual las perspectivas se invierten: Del Padre, por el Hijo al Espíritu (éste es el tema de fondo de la disputa del Filioque).

Cristo se identifica con la Eucaristía, sobre una mesa con mas flores que panes, sin copas de vino... Ésta es una Eucaristía para ser adorada más que para para ser "comida". Estamos ante una religión de adoración, no de participación y comunión. Ante una mesa-altar de Culto, no ante una mesa-de-cena, de comida y comunión.

-- Eucaristía sin discípulos, pero con dos testigos (para los jesuitas).
(cf. http://2.bp.blogspot.com/_VhpBcDwg5f8/Saf7qjvSmiI/AAAAAAAAC4s/GUbOMpfpD7A/s1600-h/Eucarist%C3%ADa_Juan+del+Castillo_Univ.+Sevilla_50%2520Eucaristia.jpg ).


No hay discípulos, no está Judas, ni Pedro... no están los seguidores históricos de Jesús. Ésta es una Eucaristía (un Corpus) para la adoración eterna, para la religión de la Alabanza Intemporal, por encima de la historia real de los critianos (con la pobreza real del mundo, con el mensaje real del Reino).

a) Juan Evangelista copia las palabras de Jesús, al pie de la letra:"...Caro mea vere est cibus et Sanguis meus vere est potus..." (Jn 6). Podía haber sido Mc 14 :"esto es mi cuerpo...". Se insiste en la literalidad de las palabras de la fundación y de la explicación de la Eucaristía (tema de diálogo que mantengo en este blog, desde hace tiempo con Galetel; nuestras posturas son algo divergentes, no contradictorias).

b) Al otro lado está San Ignacio de Loyola, que aparece como testigo-ministro del Sacramento y del Señor Sacramentado, que no se entiende ya como Cena-Comida compartida, comunión, sino como misterio de adoración. Ésta es la Eucaristía de los Jesuitas, máximos testigos y propagadores del Culto Eucarístico tras el Concilio de Trento.

-- Ésta es una eucaristía trinitaria y angélica . En el círculo celeste de la Trinidad están los ángeles, como orla-mandala de gracia y misterio. Unos adoran, otros echan flores (gracias, virtudes, mercedes, experiencias celestes) desde su Gloria celeste al Cristo Sacramento.

Indicaciones para mirar y entender

-- Ésta es una visión eucarística.... El espectador abre los ojos y con la ayuda de Juan y de Ignacio, sobe la mesa eucarística, descubre todo el misterio de Dios, centrado en un Cristo cuya "obra" se condensa en las palabras y gestos de la "Consagración". Todo es Eucaristía (Dios y el mundo), ángeles y hombres, Trinidad y tierra; todo es Cuerpo y Sangre de Cristo.

-- Cristo mira a la Hostia y el Cáliz, mientras los Santos se dirigen al espectador, como queriendo enseñarle el sentido más hondo de la eucaristía, hecha de adoración y misterio, como signo supremo y presencia de Dios, que es sacrificio y encarnación eucarística, que es veneración (pero sin cena real, sin pobres reales, sin muerte real por el Reino).

-- Los dos santos miran al espectador, como hermeneutas de la eucaristía, los dos santos supremos de la Compañía de Jesús y del catolicismo eucarístico barroco, el teólogo (Juan) y el hombre práctico (Ignacio) que brotan del misterio, como para explicarlo.

Ésta es una eucaristía católica..., convertida (con la Virgen María) en signo máximo de identidad de los católicos frente a los protestantes, que pondrán de relieve la Cena-Eucarística, subordinada a la Palabra (a la fe individual), pero sin culto de Adoración.

Nota técnica.

Estamos ante una representación en la que se unen elementos del manierismo y del barroco, que aparecen en los detalles y en las formas... En sentido estricto, el Cuadro no es un Icono para adorar, sino un Cuadro Didáctico, una representación para enseñar.

Da la impresión de que de pronto tiene que salir de algún lado el catequistas o teólogo que se pone a explicar lo que esto significa. Yo he querido hacer por un momento el oficio de ese catequista, pero más en línea de explicación técnica y teológica que de invitación a la adoración y culto. Eso lo dejo para quienes quieran comentar el cuadro, que siempre me ha admirado.

Elementos que hoy echamos en falta:

- La Cena-Cena, es decir, la comida real, con el pan y el vino para todos, empezando por los pobres
- La presencia de la comunidad, la antigua y la moderna... la iglesia real que se reúne en torno a Jesús...
- El compromiso real de Jesús, del Jesús histórico, por el Reino de Dios

(Seguiré hablando de estos temas. Buena preparación del corpus)
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