Matar niños en Gaza, una obra "mesiánica"
La postal anterior con la niña tapando los ojos de su muñeca, ha tenido diversos y sabios comentarios, entre los que destaca el de J. I. Calleja, cuya reflexión sigo esperando (gracias Burbu, Isa, Graciela, Anuncia, Arguedas etc.). Pero hay hay dos comentarios que quiero presentar y ampliar, porque vienen de amigos y especialistas (y porque nos ayudan a entender el sentido del título: Matar niños en Gaza…).
Jesús dijo: Llegará un día en que aquel que os mate pensará que está haciendo obra de Dios, esta impulsando el mesianismo (Jn 16, 2). Buen día a todos.
DOS OPINIONES "SABIAS"
Bernardo Pérez Andreo, Blogger de RD y autor de un poderoso portal ( http://www.bernardoperezandreo.net/), dice lo siguiente:
Querido Txabi, el profeta Amós es uno de los que me han guiado toda mi vida en esto de la Teología y me ha parecido magníficamente traído este comentario. El problema con todo esto, como acabo de escribir en mi blog, es que el Estado de Israel es ariete guerrero del Imperio Global Posmoderno y su razón de existir es la guerra contra todos. Justo cuando los palestinos volvían a entenderse, llega el crimen de estos tres chicos y el Estado guerrero vuelve a lo suyo.
Es evidente, para ti y para mí, que lo mejor es que se disuelva el estado de Israel tal y como existe hoy y que se cree un estado distinto. La ONU permitió este estado, la ONU puede crear otro. Pero habría que desarmarlo y EE.UU no está interesado en ello. El mismo ISIS es, probablemente y según revelaciones de Snowden, una creación del Mosad, así es que tenemos barbarie para rato y la peor de todas es que asistimos perplejos a ella. Un abrazo.
Mario Saban, quizá el judío hispano más culto del momento (cf. http://www.mariosaban.com/ ), al que varias veces he presentado en mi blog, dice:
Tener que leer el último comentario de que ISIS es una invención del Mossad, ya es lamentable. La verdad es que lamentablemente a través de la postura pacifista de Xabier Pikaza, que respeto y que además estoy de acuerdo se filtran los antisemitas de siempre. La paz no es unilateral, si Hamas hace 10 años que está construyendo túneles para que los terroristas ataquen a Israel, no se puede hacer la paz en estas condiciones. El judaísmo cree en la paz pero no es la paz del suicida. "Massada no caerá por segunda vez". Después de la Shoa en Europa no había otra alternativa que crear un sólido estado político y militar siendo que en medio de la Europa cristiana llevaron al matadero a más de seis millones de mis hermanos (de la misma sangre que Jesús al que tantos cristianos dicen seguir). Después de la Shoa reitero no ha quedado la alternativa de la utopia mesiánica sin un estado nacional que garantice a todos los judíos del mundo nuestra seguridad. Con mis bendiciones Mario Saban
DOS OPINIONES "SÓLIDAS"
Me resulta imposible comentarlas y valorarlas plenamente, pues ello exigiría una conocimiento y sabiduria del que carezco. A pesar de ello me permito ofrecer algunas reflexiones:
1. Pienso con Bernardo (Pérez Andreo) que en el fondo de la guerra (y de la paz que se intenta imponer) está el interés del Estado Militar (USA, ISRAEL…) y los intereses del capitalismo mundial. De eso ha tratado Bernardo en su portal con suficiencia. Acuda allí quien quiera reflexionar sobre el tema.
2. La muerte (asesinato) de los tres muchachos judíos del entorno de Hebrón (30.6.14) no me ha quedado del todo clara. No se ha demostrado que Hamás sea la causante, ni menos la de Gaza. Algunos han pensado que esos tres muertos han sido un “cebo” para iniciar la ofensiva en Gaza. Tántas veces me han mentido, que no creo ya en la versión oficial del Estado de Israel (con la Mosad al fondo, pues su oficio oficial es mentir) ¡ni en la contraria! Lo cierto es que la muerte esos tres niños ha servido a los intereses militares de Israel (tema sospechoso, según el principio latino del “cui iubat, cui prodest…” = ¿A quién ayuda o aprovecha esto?).
3. Lo de ISIS es un horror, y tiene sin duda un fondo y caldo de cultivo islámico, pero tampoco tengo claridad sobre su origen y finalidad… Cierta prensa que dice que el fundador de ISIS es un judío, y así lo insinúa Bernardo. Lógicamente, Mario (Saban) se horroriza. Yo me permito seguir horrorizado y no saber… Mis amigos musulmanes guardan un dolorido silencio, casi insoportable, hablando de Dios con su llanto. Lo único cierto es que un tipo de Islam (con su horror de expulsiòn y asesinato de cristianos) está destruyéndose a sí mismo, como religión y como sociedad.
4. Mario me bendice, pero nos acusa a los cristianos de la shoa… (y está en lo cierto). No quiero hacer ahora distinciones… Pero añade que “después de la Shoa en Europa no había otra alternativa que crear un sólido estado político y militar”. La solución me parece inquietante, con dos matizaciones:
a. No veo de ninguna manera la razón de que ese estado “sólido” (=atómico, implacable…) se haya creado en Palestina, expulsando, sin ley, a millones de palestinos y violando desde el principio los principios de la ONU.
b. No vea la razón de que ese sea un estado “confesionalmente judío”, pues yo me siento judío (por cristiano) y estoy convencido de que la creación de un estado judío de ese tipo va en contra de las Escrituras de Israel, es decir, del auténtico judaísmo.
5. Mario sigue diciendo que “tras la shoa no ha quedado la alternativa de la utopia mesiánica sin un estado nacional que garantice a todos los judíos del mundo nuestra seguridad…”. Éste es el tema clave, éste el argumento. Mario dice que para garantizar la utopía mesiánica (=paz universal) se necesita un estado nacional duro (armado hasta los dientes, matando a 400 niños palestinos en Gaza). Amigo Mario, tu argumento me parece equivocado y peligrosísimo, por cuatro razones:
a. Mario supone que el fin (utopía mesiánica…) justifica los medios… aunque esos medios vayan de hecho en contra de ese fin. Si se quiere el fin hay que empezar poniendo los medios rectos…Más aún, desde la perspectiva del buen mesianismo judío (¡que algo he estudiado!) el fin mesiánico es inseparable de los medios que se emplean para conseguirlo. En el fondo, el fin son los mismos medios (al menos, así lo interpretó Jesús de Nazaret, buen judío).
b. Con un argumento parecido al de Mario actuaron los nazis (limpiar de judíos Europa, para que triunfe la buena raza rubia), los estalinistas (para trae el comunismo pacífico hay que liquidar a todos los opositores…). Éste es el argumento que he oído a los franquistas de mi tiempo y a los de la ETA, es el argumento de todos los imperialismos que se creen “divinos”. Es el argumento de la defensa nacional militares argentinos y chilenos. Es el argumento de la inquisición que persiguió a Judíos (el fin, la España limpia exigía la expulsión de los judíos…, un argumento retorcido que el padre del Sr. Netanyahu ha estudiado como nadie).
c. La política del “estado sólido” de los judíos (para defender el judaísmo) ha llevado a crear en Gaza el mayor campo de concentración de la historia de “occidente” (mayor que el gueto de Varsovia o el campo Treblinka), aunque quizá con menos muertos (¿gracias a Dios?). Un campo de concentración como el de Gaza es injustificable… y condenar a los gazatíes por hacer túneles es como condenar a los del gueto de Varsovia por defenderse.
d. Pero la principal de todas las razones (a mi juicio) es que ese “estado sólido” (¡que liquida a tantos!) va en contra de la mejor lectura de la Biblia. Como dije en mi postal anterior, son unos judíos los que están luchando aquí contra el ideal y la praxis del Israel Eterno, que forma parte de mi identidad cristiana.
Otro día volveré al tema. Hoy sólo quiero indicar algunos rasgos de la la “utopía mesiánica” judía, de la que me siento beneficiario (al menos tanto como Mario Saban, y evidentemente mucho más que el Sr. Netanyahu). En esa línea avanza lo que sigue:
MONTE SION, DIOS VENCE A LA GUERRA SIN GUERRA
Adiós a todas las guerras, el fin de las opresiones. El Dios bíblico quiere que vengan todos a Sión-Jerusalén (judíos y cananeos, filisteo/palestinos y árabes, gazatíes y hebronitas…), que se abracen y canten y vuelvan de nuevo a sus pueblos, con cantos de paz.
Ésta es la experiencia más alta, ésta es la esperanza de la Biblia, que los cristianos han retomado en Jesús y los musulmanes en su experiencia y deseo radical de Paz-Shalam/Shalom. No basta el alto en fuego que parecen estar buscando unos a otros, hoy, en Palestina, colocando los peones y alfiles para la próxima batalla.
Del alto el fuego hay que pasar a la paz definitiva, como quería la Biblia al hablar de Sión como fuente de paz universal. Éste es el tema final: La Biblia Hebrea ofrece un ideal de paz escatológica y/o mesiánica, vinculada a la teología de Sión y al mensaje de los profetas, con una guerra santa donde Yahvé es el único guerrero, es decir, el no-guerrero.
Un texto clave
Es difícil distinguir la tradición jebusita de Sión, la ideología política de Salomón y la aportación yahvista. Lo cierto es que pronto montaña, ciudad y templo de Sión aparecen como lugar de Yahvé que defiende a sus fieles (cf. Sal 48; 110; Is 14,12-15; Ez 27, 12-16). Allí se evoca o recrea el mito pagano de la teomaquia: Dios derrota a los poderes abismales del caos, representados históricamente por los enemigos de Sión/Yahvé:
Grande es el Señor y muy digno de alabanza,
en la ciudad de nuestro Dios, su monte santo...
Mirad, los reyes se aliaron para atacarla juntos,
pero al verla quedaron aterrados, huyeron despavoridos.
El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios...,
los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan,
pero él lanza su trueno y se tambalea la tierra...
(Sal 48, 2-5; 46, 5-7)35.
El mito de la guerra de los pueblos se expresa en la lucha de Yahvé que asiste y defiende a los suyos desde Sión, en tema que puede llevar al puro mito (los creyentes proyectan su defensa sobre Dios, sacralizando la política del rey, que actúa como beneficiario y protector del templo) o vincularse con la tradición israelita de la guerra santa, asumida en el pacifismo de los profetas:
¡Ay ! de los que bajan a Egipto por auxilio, confiados en su caballería...
Pues bien, los egipcios son hombres y no dioses ;
sus caballos, carne, y no espíritu (Is 31, 1-3)36.
Lo contrario a Dios es el ejército (no los soldados como personas)
El profeta condena el poderío militar en cuanto tal, la confianza del ejército más fuerte, en este caso Egipto. Lo contrario a Dios, lo peligroso, antidivino, es el imperio militar de Egipto y de otros pueblos, no el culto de sus templos o sus ídolos aislados. Idolatría es el ejército, las armas de conquista que pretenden dominar la tierra.
Dios no lucha contra personas (contra soldados-personas), sino contra la estructura miliar. Por eso, la batalla de Yahvé, su guerra santa, no va contra ideales interiores sino contra caballos y carros (cf. Is 2, 7-9) que condensan la violencia de la historia. Así, cuando los reyes de Damasco y Samaria amenazan a Sión, para tomarla, el gran profeta advierte.
Ten cuidado, está tranquilo, no temas,
ni desmaye tu corazón...
He aquí que la doncella concebirá
y dará a luz un hijo
y le pondrán por nombre Emmanuel,
Dios con nosotros (Cf. Is, 7, 4-14)37.. ..
Así reasume la llamada a la confianza que se encuentra en el comienzo de toda guerra santa. Pero hay una diferencia. Antes había fe en la guerra (las tribus luchaban confiadas, sabiendo que Dios les daría la victoria). Ahora se pide fe sin guerra, sin violencia ni batalla. Así se entiende Ex 14-15: los creyentes desarmados ponen su defensa en el Dios de Sión38.
No habrá ejército, no serán necesarias las armas
En esta ambiente surgen y se entienden las palabras más realistas y utópicas, exigentes y esperanzadoras del AT: el poderío militar de los imperios resulta antidivino. Ya no hay ejército del pueblo, no se apela a las armas; los poderes del mundo son perversos, encarnación de maldad, enemigos de Dios39. Por eso, cuando Dios se manifiesta, ellos acaban:
Al final de los tiempos
estará firme el monte de la casa del Señor...
hacia él confluirán naciones,
caminarán pueblos numerosos.
Dirán : venid, subamos al monte del Señor;
él nos instruirá en sus caminos
y marcharemos por sus sendas...
Será el árbitro de las naciones,
el juez de pueblos numerosos.
De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas.
No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra
(Is 2, 2-5 ; cf. Miq 4, 1 ss.).
Pone fin a la guerra sin guerra
Sobre la montaña del templo se revela Yahvé, enseñando a los humanos la ley de paz por siempre: dejarán las tácticas de guerra, licenciarán los ejércitos, convertirán las armas en aperos de trabajo40, culminando así la esperanza de Sión:
Venid a ver las obras del Yahvé, sus prodigios en la tierra :
pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas, prende fuego a los escudos.
Yahvé es conocido en Judá; su fama es grande en Israel,
su refugio está en Jerusalén; su morada, en Sión.
Allí quebró los relámpagos del arco,
el escudo, la espada, la guerra (Sal 46, 9-10 ; 76, 2-4)41.
Los ejércitos son idolatría: poder hecho violencia, realidad andivina. El verdadero Dios se manifiesta en Sión como más poderoso que todas las guerras, creando así una paz sin armas (como ley que transfigura al ser humano). Dios se expresa en camino de paz que triunfa del mal, educando a los humanos para la concordia (cf. Jer 31,31-34).
He situado el tema en clave histórico-religiosa en mi libro Dios judío, Dios cristiano, EVD, Estella 1996, 97-108, y también en Monoteísmo y Globalización, Estella 2002. Cf. también:
H. J. Kraus, Salmos I, (BEB 53) Sígueme, Salamanca 1993, 719-729;
H. P. Müller, Ursprünge und Strukturen alttestamentlicher Eschatologie, Berlín, 1969, 86-101;
J. L. Sicre, Los dioses olvidados, Cristiandad, Madrid, 1979, 23-39; 48-49; 59-64;
J. Plastaras, Il Dio dell’Esodo, Torino, 1976, 132-134; .
R. Kilian, Die Verheissung Immanuels. Jes 7, 14, SBS, Stuttgart, 1968
K. Elliger, Kleine Schriften zum AT, München,