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❤ Hay un lugar llamado Evangelio.

Donde la humildad se viste de sencillez como las azucenas y los lirios del campo

Dónde en lo cotidiano de cada día se hace el milagro de lo imposible.

Amar como su hijo, reír como su espíritu.

❤ Hay un lugar llamado Evangelio.
istockphoto-935412140-612x612 | Alfonso Olaz

Hay un lugar llamado Evangelio

Dónde hay sitio para todos, para todos.

Muy cerca de tu corazón

En el mapa del amor

Frente a tu aldea llamada Alma

Junto a la casita del hortelano

Allí está...

Ser rostro del Maestro

Creer en Él y verle por haber creído

Al verle, pedirle de su misericordia

Y al recibirla por esta, ser compañía suya.

Y en su compañía ser ya su compañero y amigo.

¡Hay un lugar llamado Evangelio!

Dónde en lo cotidiano de cada día

se hace el milagro de lo imposible.

Amar como su hijo, reír como su espíritu.

Dónde el Amor nace en el pozo blanco, y el agua no se agota

y la sed del hombre es saciada.

Donde la humildad se viste de sencillez

como las azucenas y los lirios del campo

Dónde la sencillez es pura y cristalina

como los ríos del evangelio

Donde

la hermana muerte es una bendición

en el jardín del hortelano

recogiendo los más bellos esquejes de la Misericordia de Jesús.

Dónde la confianza se renueva constantemente

en la espiral del amor inacabado y su fraternidad universal.

Dónde el amado y la amada

se aman sin cesar y-

renuevan sus votos en la casa del hortelano

Dónde los amados y las amadas

se desposan en el jardín del Señor

Y beben y comen de sus uvas e higos, y esto les basta.

Venid todos al Jardín del Señor, Todos, todos...

A sus bodas de amores estáis invitados,

se tornan multitudes debajo de los parterres-

de los rosales del jardín blanco

Venid, venid todos al banquete del Señor,

en el día que no cesa de su fraternidad Universal.

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