❤️ La Terquedad Humana de no Confiar en el buen Padre, con San Francisco de Asís
Señor, hazme desierto para más conocerte. Seca mis ojos y mis oídos para más a ti acercarme; despoja mi memoria para más olvidarme.
Tú quieres que me abandone, como tú lo hiciste,
en los intrincados caminos de mi vida.
I. Petición de vaciamiento y gracia
Señor,
hazme desierto para más conocerte.
Seca mis ojos y mis oídos
para más a ti acercarme;
despoja mi memoria para más olvidarme.
Dame tu Espíritu para escucharte,
y concédeme tu gracia —si así lo quieres—
para aceptarme y amarte como tú quieres,
y ser, al fin, servidor de todos.
II. El abandono en el camino
Tú quieres que me abandone, como tú lo hiciste,
en los intrincados caminos de mi vida.
Que solo tema a lo que no es tuyo,
y me haga solo tuyo en los pasos que diste:
con minoridad, sencillez y alegría.
Porque contigo todo es posible,
tal como tú lo demostraste.
Y siempre lo decías: "Yo soy la vida",
y la vida tuya nunca muere.
III. La realidad sin ti
Muere la vida si es sin ti:
se vuelve un desierto sin caminos,
un laberinto sin verdad.
IV. Envío franciscano
Del Evangelio a la vida,
y de la vida al Evangelio.
Amén.