Iglesia Solidaria
La Iglesia de Colombia, punto de encuentro, ante el trágico terremoto
"¡El gozo de la Pascua siga uniendo nuestras existencias!"
Jn 15, 11
El gozo es más que alegría, el gozo es participación en la felicidad, es manifestación de la Plenitud de Vida que Cristo nos comparte en la intimidad de nuestro encuentro orante, profundo y místico. Solo contemplando el rostro radiante del Resucitado emerge el gozo desde el interior del discípulo misionero.
Es un gozo legítimo, pues emana de la fe, de una fe sencilla que me permite reconocer el amor trinitario por mí, por cada uno; en el cual yo participo y a través del que me veo tal como soy: criatura de Dios. La experiencia de este Amor es salvación, pues la fe es saber recibirlo todo, incluso el propio ser como un don.
"En la meditación de la Palabra y la oración contemplativa damos el paso a recibir el don del gozo de la Pascua con una actitud 'activamente pasiva', una actitud de recibir, como se recibe un don, como quien sabe esperar, como quien ama con confianza, como quien cree con firmeza"
Recibimos el mensaje total y lleno de gozo de Cristo como Pascua porque renovamos nuestra disposición a ser transformados por Él, dejando que la Vida se encarne en nosotros para alcanzar una conciencia plena de ser “Hijo de Dios”, en una práctica espiritual seria y profunda. No es solo fuente de gozo, sino gozo perfecto, pues esta Buena Nueva hace que nuestra alegría llegue a su plenitud, reconociéndonos hijos de Dios.
En la meditación de la Palabra y la oración contemplativa damos el paso a recibir el don del gozo de la Pascua con una actitud ‘activamente pasiva’, una actitud de recibir, como se recibe un don, como quien sabe esperar, como quien ama con confianza, como quien cree con firmeza. Es la oveja que sigue al Pastor Bueno.
Para sembrar semillas de esperanza un discípulo misionero propone el Evangelio con el testimonio entusiasta de una vida gozosa y plena, pues ha sido testigo en el encuentro orante, profundo y místico de la Luz y la Vida que le habitan. Como testigo, anuncia lo que ha visto y oído caminando junto a otros, y sabiéndose acompañado en silencio por Jesús Resucitado, Buen Pastor.
Práctica pascual:
Libre de temores, daré un abrazo misionero, colmado de gozo pascual a mis seres queridos y compañeros, buscando compartirles la felicidad del Resucitado y deseándoles, en forma de oración con estas palabras:
“¡El gozo de la Pascua siga uniendo nuestras existencias!”.
También te puede interesar
Iglesia Solidaria
La Iglesia de Colombia, punto de encuentro, ante el trágico terremoto
Espiritualidad de Monjes Urbanos
En la fiesta de santa María Magdalena, una mujer es investida como Custodia General de la Escuela .S.A.L.M.O.S.
Educación y Espiritualidad
Carta abierta a la nueva Ministra de Educación en Colombia, Dra. Viviane Morales Hoyos
Lo último
Desde el santuario de Regla (Chipiona)necesito compartir y expresar lo que ocurre en las vacaciones de unos sacerdotes, varios de nuestra diócesis, en este lugar de Playa y de descanso, en una estancia que es casa de espiritualidad y que en verano la espiritualidad toma forma de cuidados tan humanos como pacificadores y reconciliadores con nosotros mismos, con la naturaleza y con los demás.
Venid conmigo a un sitio tranquilo a descansar...