Consideraciones en el Domingo de la Palabra
¿Cómo llegar a la Iluminación mediante la Palabra que se nos ha predicado?
Consideraciones en el Domingo de la Palabra
En una región donde ha habido oscuridad, les ha brillado una gran luz. Podemos reconocer no solo un pueblo hace muchos años, sino que podemos reconocer diferentes pueblos hoy que están viviendo una inmensa oscuridad. También reconocemos comunidades, familias y personas individualmente. Una gran luz les ha brillado.
Son diferentes los caminos que nos conducen a que esa iluminación se dé. Son diferentes los caminos que conducen a que un pueblo, una comunidad, una familia o una persona individualmente conozca la iluminación, viva la experiencia iluminativa. No es simplemente algo que pasa muy bello, sino que también es un proceso de transformación de la existencia.
Y esto no sucede una sola vez, puede suceder muchas veces, pero para llegar a esto hay que prepararse.
Diferentes factores intervienen en la iluminación. Uno de ellos es la disposición interior de los pueblos, de las comunidades, de las personas. Otra es las circunstancias externas y estructurales que también lo favorezcan. Es decir, no es suficiente con anhelarlo. Es necesario que haya un ambiente adecuado. También es necesario que haya un grupo de personas que esté facilitando el proceso, que haya efectivamente una búsqueda común. Y es necesario disponernos física, materialmente para esa experiencia. La iluminación entonces es la experiencia en la que convergen diferentes factores y me permiten ver simultáneamente toda la realidad. Ya no solo mi realidad personal, sino mi realidad comunitaria, mi realidad encarnada y la realidad del contexto social, del contexto de infraestructura de las realidades.
Cuando se predica la Palabra en este domingo en que se habla del domingo de la Palabra, en sí misma la Palabra no podría hacer todo si no hay circunstancias que lo favorezcan. De hecho, la Palabra se ha predicado en muchos lugares sin que dé fruto. O pueblos que han escuchado la Palabra no han vivido sus procesos de transformación, o personas que han escuchado muchas veces la Palabra sin que pase mayor cosa en su vida. Eso quiere decir que efectivamente son diversos los factores que intervienen, no solo el escuchar.
Para que la Palabra ilumine la existencia de una persona, debe implicarse la persona en todas sus dimensiones. Debe además favorecer algún tipo de ambiente. Deben darse posibilidades comunitarias, una atmósfera que lo favorezca. De lo contrario, estaríamos hablando de algo simplemente como ‘mágico’, como que ‘mágicamente se dio la iluminación’ de la vida de las personas o de las de los pueblos, si quisiéramos, o de una familia. Aquí no hay magia. Este es un camino en la que en el que han de converger todas las posibilidades. De tal modo que predicar la Palabra no es suficiente. No es suficiente si no se crean condiciones favorables para esa escucha. Condiciones favorables para que se dé un efecto de transformación para que además cambien las realidades de la vida de la persona. No esperamos nosotros entonces en este camino magia. No lo esperamos.
Esperamos haciendo una transformación de nuestras realidades. A eso es a lo que se le llama Espiritualidad Integral. Espiritualidad Integral es toda la armonía de ejercicios y prácticas que favorecen la experiencia iluminativa y la experiencia mística. La experiencia mística no es un momento mágico que vive alguien, sino que es la convergencia de diversas realidades que permiten que la persona tenga el conocimiento directo de la Realidad. En este domingo en que la Palabra que se nos predica se resalta como un gran don para la vida de las personas, de las familias y de las comunidades, es también la oportunidad para recordar que esta Palabra nos iluminará en la medida en que impliquemos más aspectos de nuestra vida.
Por eso en nuestra Escuela .S.A.L.M.O.S. no estamos simplemente esperando sentados a que algo pase, sino que también nos ejercitamos a lo largo de la jornada disponiendo todo nuestro ser. Cuando hacemos las actividades de nuestra vida cotidiana con plena conciencia, en Atenta Presencia, las cosas más sencillas de la vida doméstica o los trabajos grandes que tengo en un emprendimiento o en mi participación en la vida ciudadana, cuando lo hago con plena conciencia favoreciendo las circunstancias, voy dando posibilidad para que ocurra la transformación que la Palabra está buscando en mi existencia.
Eso implica una disposición corporal. Eso implica que yo aprenda a respirar. La respiración es la práctica fundamental de la vida humana y por lo tanto es la práctica fundamental para su vida espiritual. Podemos durar días sin comer y sin beber, pero sin respirar no más de 5 minutos, que ya es mucho. Entonces, si queremos entender esto de que “una luz iluminó” a este pueblo o a esta persona que andaba en tinieblas, es necesario disponerse plenamente.
Por eso nosotros realizamos retiros para que, en medio de la vida, en medio de las circunstancias cotidianas, tengamos la posibilidad de apartarnos un poco, a volver a retomar todos los aspectos de nuestra vida, volver a anclarnos y poder reencontrarnos con la vida cotidiana. En ese sentido, el Retiro de Iniciación de los Monjes Urbanos tiene esa dinámica. El primero es retirarse, el segundo es recogerse y la tercera dinámica es reencontrarse.
Entonces, Retirarse consiste en que necesito también tomar distancia de todo el caos y sobre todo del ritmo frenético de mi vida. Recogerse, volver a tomar un ritmo armonioso de la existencia a través de las prácticas, del silencio, de la sentada, de hacer en conciencia todo, hasta lo más sencillo, comer; y Reencontrarme con la vida cotidiana, porque no me quedo apartado. En el monasterio Salmos nos apartamos, nos retiramos y nos recogemos, pero necesitamos reencontrarnos con la vida cotidiana, con la vida de la familia, del trabajo, de la ciudad. Y eso solo lo puedo hacer con un nuevo ritmo armonizado de mi existencia y con una capacidad de superar mis rupturas que he sanado en el recogimiento.
Los invitamos entonces a participar de este camino de una espiritualidad integral. Ya ha habido un grupo grande de personas que ha iniciado el proceso de los Monjes Urbanos. Sea la oportunidad para agradecer el hecho de que ya tenemos entre nosotros el libro Monjes Urbanos, que lo pueden adquirir en todos los lugares en donde hacemos la práctica, lo que llamamos nuestras Ermitas Urbanas y también en algunas parroquias y por eso lo podrán no solo adquirir e ir observando cuántas ayudas tenemos para nuestro camino de iluminación, sino que tenemos la posibilidad de hacer un camino de transformación de nuestra existencia.
De eso se trata, ayudarnos, porque las circunstancias están muy oscuras hoy día. Hay demasiada oscuridad, guerra, violencia. Los poderosos se están imponiendo del modo más absurdo y brutal, como que volvimos a la época de la barbarie, y tristemente, incluso se encuentran personas religiosas animando esa barbarie. Es que es oscuridad. Necesitamos volver al encuentro de los seres humanos como personas sagradas. De eso se trata el camino de la Espiritualidad Integral y para quienes se han adentrado en este camino de los Monjes Urbanos la posibilidad de aportar místicos al siglo XXI.
Ahora vamos a nuestra sentada.
Más informes: losmonjesurbanos@gmail.com
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