La Iglesia española presenta, con víctimas entre el público, su trabajo para poner freno a la pederastia César García Magán: "Sentimos dolor y vergüenza, no nos cansaremos de pedir perdón a las víctimas de abusos"

César García Magán, en la presentación de las jornadas
César García Magán, en la presentación de las jornadas

"Somos un pueblo avergonzado, pero esperanzado. No nos cansaremos de pedir perdón, pero tampoco de atender a las personas que sufran esta lacra, en cualquier lugar, ni de poner los medios para que la Iglesia sea cada vez más un lugar seguro para niños y jóvenes"

Una de las víctimas: "Necesito toda la eternidad de Dios para sanar el corazón"

Instrucción de la CEE sobre abusos

"Miembros de esta Iglesia han dañado a miembros de la Iglesia y de la sociedad, en su vulnerabilidad e inocencia más absoluta. Sentimos dolor y vergüenza"

"Mientras haya un solo caso, habrá una obligación para que no vuelva a ocurrir. Además, la experiencia de la Iglesia puede servir, y así se lo ofrecemos, a todas las instituciones, organismos, centros educativos, deportivos y formativos, que trabajan con menores"

"Nuestra responsabilidad como creyentes nos hace ofrecer un testimonio de colaboración y unidad en un tema tan delicado, en el que tenemos que mantenernos unidos". El portavoz de la Conferencia Episcopal, César García Magán, abrió las jornadas 'Protección de menores: seguimos caminando', en el que se presentó la Instrucción de la Iglesia española sobre los abusos. "Somos un pueblo avergonzado, pero esperanzado. No nos cansaremos de pedir perdón, pero tampoco de atender a las personas que sufran esta lacra, en cualquier lugar, ni de poner los medios para que la Iglesia sea cada vez más un lugar seguro para niños y jóvenes".

Hubo víctimas presentes en el acto, aunque entre el público. Sin rostro, sin voz. Pero con dignidad. "Necesito toda la eternidad de Dios para sanar el corazón", subrayó, citando a uno de los supervivientes, Jesús Rodríguez Torrente, coordinador del Servicio de coordinación y asesoramiento de las oficinas de protección de menores de la Iglesia española, dejando claro que, desde el principio, las prioridades tienen que ser (y esperemos que sean) las víctimas. "Será siempre una herida que nos recordará que tenemos que defender la vida, y defenderla en toda su plenitud", añadió Torrente.

El Nuncio y García Magán, en las jornadas
El Nuncio y García Magán, en las jornadas

El tono empleado por el secretario general de la CEE fue mucho más rotundo de lo habitual. "Miembros de esta Iglesia han dañado a miembros de la Iglesia y de la sociedad, en su vulnerabilidad e inocencia más absoluta. Sentimos dolor y vergüenza", subrayó el obispo auxiliar de Toledo, acompañado, entre otros, por el Nuncio Bernardito Auza, representantes de otras confesiones religiosas y de la Fiscalía.

Proteger a menores y apartar a los victimarios

"Pero este dolor y esta vergüenza solo serán fecundos si sirven para realizar los cambios imprescindibles en nuestra forma de proteger a los menores y apartar de nuestro lado a los victimarios", añadió, incidiendo en la necesidad de "poner las enseñanzas aprendidas al servicio de toda la sociedad, y de todos los ámbitos".

"Es este nuestro compromiso como Iglesia católica en España", aclaró, antes de presentar unas jornadas que sirven "para ser conscientes de los pasos dados, y del camino que nos queda por hacer". Una jornada, añadió, "para conocer las herramientas de las que la Iglesia nos está dotando a todos para que no vuelvan a ocurrir abusos sexuales en el seno de la Iglesia, y una oportunidad de servir mejor a la sociedad de la que formamos parte, para contribuir entre todos para acabar con la lacra de los abusos sexuales a menores".

El Nuncio, Jesús Fernández y García Magán
El Nuncio, Jesús Fernández y García Magán

El obispo auxiliar de Toledo marcó tres pasos dados, como Iglesia, en el último año: en noviembre de 2022, la aprobvación del protocolo marco para la prevención y actuación de abusos a menores; en marzo, se concluyuó la elaboración del informe 'Para dar luz' sobre la pederastia, cuyos datos serán presentados esta misma tarde; en abril, la aprobación de la instrucción de la CEE sobre abusos sexuales, de obligado cumplimiento para las diócesis y congresgaciones religiosas.

"Mientras haya un solo caso, habrá una obligación para que no vuelva a ocurrir. Además, la experiencia de la Iglesia puede servir, y así se lo ofrecemos, a todas las instituciones, organismos, centros educativos, deportivos y formativos, que trabajan con menores y se han visto tocados por esta lacra, para poder prevenir e impedir esos abusos", clamo García Magán.

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