Josep Maria Soler presidió el rezo del rosario convocado por el papa Francisco para invocar el fin de la pandemia El abad de Montserrat reza por el fin de “esta dura prueba y resurja un horizonte de esperanza”

El abad de Montserrat reza por el fin de “esta dura prueba y resurja un horizonte de esperanza”.
El abad de Montserrat reza por el fin de “esta dura prueba y resurja un horizonte de esperanza”.

El templo benedictino acogió el pasado 22 de mayo la maratón de rosarios organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización

El abad pidió a la Virgen María protección para médicos, enfermeras, personal sanitario y voluntarios que en estos momentos de emergencia están en primera línea, y ponen su vida en peligro para salvar otras vidas

“El papa Francisco ha pedido que en este mes de mayo toda la Iglesia invoque la intercesión de la Virgen María por el fin de la pandemia y, de manera particular, nos invita a orar por los más afectados. Hoy, desde aquí, en Montserrat, toda la Iglesia reza unánimemente por los voluntarios. El cirio que hoy quema todo el día ante la Santa Imagen de la Virgen María de Montserrat quiere ser para todos un signo luminoso de fraternidad y de esperanza”.

Así arrancaba la plegaria del pasado 22 de mayo en el Santuario de Santa Maria de Montserrat, desde donde tuvo lugar la intercesión de la Virgen María por el fin de la pandemia. Como es sabido, la iniciativa organizada desde el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización propuso a Montserrat como uno de los 30 santuarios más representativos del mundo.

Santuario de Montserrat
Santuario de Montserrat

“En comunión con el Santo Padre, siguiendo el ejemplo de las primeras comunidades cristianas en este tiempo de prueba que vivimos, elevemos al Señor por la intercesión de la Virgen María nuestra súplica insistente por el fin de la pandemia. Los cirios encendidos con la llama que quema ante la Santa Imagen de la Virgen María pueden iluminar y transformar estos momentos de oscuridad en una aurora de luz nueva”, rezaba la plegaria mientras se encendían los cirios del altar del templo benedictino.

"Estad cerca de quienes asisten a los enfermos"

“Oh Virgen María, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia del coronavirus, y consuela a los que están decaídos y lloran por sus seres queridos muertos, enterrados a veces de una manera que hiere el alma”, pidió el Abad Josep M. Soler tras el canto de la Salvo Regina y las letanías. “Virgen María, rogad por nosotros Dios, Padre de misericordia, porque acabe esta dura prueba y resurja un horizonte de esperanza y de paz”, agregó. 

Virgen de Montserrat
Virgen de Montserrat

Tras dedicar unas palabras a los afectados por la crisis socio-económica derivada de la situación sanitaria, el superior del monasterio pidió a la Virgen María protección para médicos, enfermeras, personal sanitario y voluntarios que en estos momentos de emergencia están en primera línea, y ponen su vida en peligro para salvar otras vidas. “Acompañad sus esfuerzos —dijo el abad— y dadles bastante, bondad y salud. Estad cerca de quienes noche y día asisten a los enfermos, los presbíteros y las personas consagradas que, con solicitud pastoral y compromiso evangélico, tratan de ayudar y de apoyar a todos”. 

Finalmente el Padre Abad de Montserrat pidió a la Virgen María que ilumine la mente “de los hombres y las mujeres de ciencia para que encuentren las soluciones apropiadas para superar la enfermedad”. 

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