Amador Marqués, al PP y VOX: "Como cristiano, lo digo claro: la fe es amor, no un azote para excluir"
Impactante intervención parlamentaria del diputado socialista, miembro de Cristianos Socialistas, en el debate sobre la proposición no de Ley del PP que insta al Gobierno a exigir el respeto a la libertad religiosa
Gracias, Presidenta. Señorías, parece que estamos ante una pugna entre el PP y Vox por el voto cristiano.
En fin, como cristiano, debo confesar que muchas veces intento comprenderles, pero con escaso éxito, porque ya lo advirtió Jesús.
No hagáis como los escribas y fariseos, decía, porque buscan aparentar y ocupar los primeros puestos, pero descuidan lo más importante, que es la justicia y la misericordia.
Misericordia, señorías, creo que es la clave de una vida cristiana, esa que a las derechas muchas veces les falta para votar a favor de medidas que benefician a miles de familias en nuestro país y a los migrantes que ya viven entre nosotros. Lo ha dicho el arzobispo Planellas: un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano, señorías de Vox.
Miren: nosotros condenamos sin paliativos la persecución que sufren los cristianos en el mundo y muchas comunidades de otras confesiones por razón de su fe, también en Nigeria, señoría, donde cristianos y musulmanes fulanis también sufren violencia. Y lo hacemos desde una profunda convicción, la que nos define como un partido laico y defensor de la libertad religiosa y que, además, tiene reconocido en su organización al grupo de cristianos socialistas. Porque, señorías del PP, saben lo que provoca la persecución religiosa, lo dice claramente el informe de la Fundación Pontificia.
Lo que provoca la persecución son el autoritarismo político y el extremismo ideológico. Además, el informe no se refiere solo a los cristianos, también señala que los crímenes de odio antisemita y antimusulmán han aumentado drásticamente, dice. Hasta el Papa León ha alertado sobre el extremismo ideológico que usa la fe para sus fines, también aquí en España.
Señorías de Vox, ¿harán ustedes examen de conciencia y propósito de enmienda? Porque la fe es apertura al otro, al misterio, supone amor y esperanza. Nunca puede ser un azote para excluir. Nunca.
Por cierto, la semana pasada el Papa recordaba al sacerdote maronita Piech al Rai muerto en un ataque israelí en la ciudad de Tiro. El mundo lo titulaba así. Israel fuerza un éxodo de cristianos en el Líbano.
Esta crónica recogía las duras palabras de un libanés. A Israel decía, le da igual si eres cristiano o musulmán, nos matan por igual. Y lo digo con mucho pesar, porque creo que cristianos, judíos y musulmanes somos hijos de un mismo Dios.
Miren, Jesús sufrió persecución desde el primer momento, en efecto. Solo al nacer, María y José se lo llevaron a Egipto, huyendo de la muerte. Un niño, recuerden, que nace en un pesebre porque no tenían dónde alojarse.
Esto me lleva a pensar que si hoy la Sagrada Familia viviera entre nosotros, primero el PP creo que la calificaría de inqui-okupa, como poco. Luego le negaría el escudo social. Y para rematar, vendría Vox y la expulsaría del país por migrante.
Señorías del PP, ustedes no hagan como los fariseos, que dicen mucho y hacen poco. Dejen de usar la fe de los cristianos y hagan política con más amor, es decir, con más caridad. Amén
Señorías, es que además es terrible escuchar estos días al expresidente Aznar justificando la guerra de Irán, cuando la guerra de Irak, que él alentó, ha dejado diezmada a la comunidad cristiana. Escuchen, señorías del PP, antes de la intervención vivía en Irak un millón y medio de cristianos. Hoy apenas son 150.000. ¿No les da que pensar? ¿Saben cómo pueden contribuir a frenar la persecución de los cristianos? Defendiendo la libertad religiosa universal, pero también clamando por el derecho internacional y condenando las guerras injustas como la de Irán y los ataques que provocan muerte, destrucción y desplazamientos también de miles de cristianos.
Señorías del PP, ustedes no hagan como los fariseos, que dicen mucho y hacen poco. Dejen de usar la fe de los cristianos y hagan política con más amor, es decir, con más caridad. Amén.
