‘Confesiones desde el armario’: la homosexualidad, las terapias de conversión y el suicidio entre el clero, a debate
‘Proyecto Sistiaga’ aborda la realidad del movimiento LGTBI dentro de la Iglesia, con entrevistas a sacerdotes, religiosos y religiosas gays, una realidad que afecta “entre el 60 y el 70%”, según Jesús Donaire
“Mi opción era el exilio o el suicidio”. Los sacerdotes James Alison, Jesús Donaire o Cristóbal José Rodríguez, acompañados de religiosas como María Luisa Berzosa o ex monjas como Aranza Gacía Prados, protagonizaron ayer la nueva temporada de ‘Proyecto Sistiaga’, el nuevo programa del veterano periodista en Cuatro que, en esta ocasión, revela las ‘Confesiones desde el armario’. Un completo reportaje sobre una realidad escondida, o varias: la homosexualidad en el clero, el sexo, la soledad o el suicidio.
“No sólo entre los sacerdotes, sino también entre los obispos, la tendencia homosexual es muy fuerte”, señala Donaire, que apunta a que el porcentaje de homosexualidad entre el clero rondaría “entre el 60 y el 70%”. El ex sacerdote y colaborador de RD relata su experiencia en el seminario y durante su vida sacerdotal, marcada por su tendencia, y por el temor. ''Durante los primeros años estuve bastante conmocionado, perturbado, pensando que era un defecto, un pecado e incluso una influencia del demonio y que poniéndome en manos de la Iglesia Católica sería capaz de poder curarme, poder superar ese vicio'', explica.
''Cuando decidí dar el paso, hablarlo con el arzobispo, todos estos sacerdotes marcaron distancia (...) Ese temor existe'', subraya Donaire, quien se muestra convencido de que “la inmensa mayoría ejerce activamente su sexualidad sin vivir realmente el celibato”. Él mismo, confiesa, ha tenido “numerosas relaciones” con sacerdotes, y haber intentado, con cilicios y disciplinas, tratar de evitar sus pulsiones, sus ‘tentaciones’. Donaire llegó a dejarse garbanzos en el zapato “para recordar el dolor”.
En los últimos diez años, al menos 20 sacerdotes españoles se han suicidado
El suicidio entre el clero
La soledad, el fracaso, el abandono, también son temas aledaños al celibato. Tanto Donaire como Cristóbal, cura que trabaja con el colectivo LGTBI, o James Alison, sacerdote homosexual británico, constatan la realidad del drama de la salud mental entre el clero. ''Tengo en mente varios compañeros que se han suicidado por el tema homosexual'', señala Jesús, quien apunta a que “en los últimos 10 años, por lo menos 20 sacerdotes'' han acabado con su vida.
''Otra cosa es que se haya justificado el suicidio de otra manera, que para eso la Iglesia sabe bastante, ocultarlo, camuflarlo... Normalmente esto se justifica a través de las depresiones, de que tenía problemas mentales. Hombre no, este señor se ha quitado de en medio porque no era capaz de gestionar su propia homosexualidad porque se le está reprimiendo'', añade Donaire.
Sobre el suicidio de sacerdotes, Cristóbal confiesa haber tenido que acompañar “situaciones muy dolorosas”. “Una de las motivaciones de mi vocación es la memoria de mis muertos, de mis personas queridas que les ha costado la vida”, confiesa, revelando el drama de un religioso español que, hace cuatro años, se suicidio “no porque fuera homosexual, sino porque vivía en una disgregación personal que le llevaba a una depresión y al final decidió poner final a su vida''. En su opinión, personal y profesional, en el caso del clero gay, “muchos de los problemas aparejados a depresiones o a problemas psíquicos graves tiene que ver con la falta de integración personal'', añade.
“El suicidio entre los consagrados es un tabú del que prácticamente no se habla, pero que existe en toda la Iglesia católica y en España en particular''
Terapias de conversión y "homofobia interiorizada"
“El suicidio entre los consagrados es un tabú del que prácticamente no se habla, pero que existe en toda la Iglesia católica y en España en particular'', relata Cristóbal, quien se posiciona contra las terapias de conversión, un elemento utilizado en algunos sectores de la Iglesia para ‘curar’ la homosexualidad. “Desde hace años por el Vaticano hay un juicio al respecto, se posiciona abiertamente en contra. Estas terapias nacen en Estados Unidos de la mano de las iglesias de corte evangélico y desarrollan una especie de Teo psicología donde mediante terapia de shock a la persona homosexual se la pretende llevar a una aparente normalidad heterosexual”.
Una realidad, la de la homosexualidad en la Iglesia, que no afecta solo a hombres. Aranza, ex religiosa, abandonó su congregación tras declarar su homosexualidad, denuncia la “homofobia interiorizada” en amplios sectores de la institución.
“Una de las cosas que más cuesta, sobre todo en el mundo religioso y a la gente LGTBI es sentirnos queridos por Dios, es fuerte ¿Por qué? Porque tienes un fallo de fábrica. Tú eres de segunda categoría, entonces como que Dios falla contigo”
''¿Por qué? Porque es más fácil ser lo normal, lo frecuente, ¿no? Y menos un ámbito donde es hostil. Yo no ponía nombre, pero si lo hablé con la formadora que tenía. Me pusieron un acompañamiento psicológico para aclararme (...) Cuando tú dices en voz alta, soy lesbiana, tardas un tiempo, no es tan fácil porque decía, bueno, si no es malo ¿por qué me tengo que callar?'', recuerda, tratando de explicar que “una de las cosas que más nos cuesta al colectivo es sentirnos queridos por Dios''. Le costó tiempo reconocerse, y convencerse que lo suyo no era un pecado. “Una de las cosas que más cuesta, sobre todo en el mundo religioso y a la gente LGTBI es sentirnos queridos por Dios, es fuerte ¿Por qué? Porque tienes un fallo de fábrica. Tú eres de segunda categoría, entonces como que Dios falla contigo”, concluye.