El lehendakari ve en León XIV "una brújula moral, firme y recta" para los vascos
Imanol Pradales escribe a los obispos de Euskadi tras su encuentro con el Papa, a quien invitó a visitar Guernica en 2027
El Lehendakari, Imanol Pradales, mostró al Papa León XIV el pasado 13 de mayo, la disposición de Euskadi a acompañarle en la construcción de "un mundo más justo". En una carta remitida a los obispos de Vitoria, Bilbao y San Sebastián, Pradales ha dicho que los vascos necesitan "tener una brújula moral, firme y recta", como es el Santo Padre.
El presidente del Gobierno Vasco les ha remitido una misiva con la que pretende compartir con toda la comunidad católica sus impresiones tras su saludo al Papa en la audiencia del miércoles de la pasada semana en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
"Ha sido una visita realmente inspiradora y reconfortante. A través de estas líneas quiero, brevemente, compartir con todos vosotros lo que he traído de Roma. Durante los pocos minutos que estuve con el Santo Padre, le di las gracias, en primer lugar por lo que está haciendo frente a las injusticias, abusos y guerras del mundo: el clamor por la paz, la protección de los derechos humanos, la defensa de la democracia o ponerse al lado de los más débiles", ha destacado.
Imanol Pradales pone de manifiesto que, "ante la convulsa y salvaje situación internacional, es realmente importante la firmeza ética y moral mostrada por León XIV con la defensa de toda persona y de la dignidad humana".
"Le pedí que siga por ese camino y le mostré la disposición de nuestro país para acompañarle en esa misión, para construir un mundo más justo, más humano y mejor necesitamos tener una brújula moral firme y recta. El Papa, como principal mensajero del evangelio, es una clara referencia y guía para todos nosotros. Es importante apoyar su predicación, pero, además ello, nos corresponde a todos y todas, cada uno desde nuestras responsabilidades, contribuir a ese fortalecimiento de los valores y el humanismo. Le prometí que Euskadi y los vascos nos esforzaremos en ello", ha añadido.
Además, ha recordado que, aprovechando la ocasión, le transmitió la invitación oficial para que visite Euskadi. "Ya ha estado en Bilbao y algo nos conoce. Sinceramente, sería una enorme alegría que Su Santidad viniera a nuestro país y pudiera estar junto a las y los feligreses vascos. En la agenda de su inminente viaje al Estado español no ha sido posible incluir esta visita, pero confiamos en que más adelante pueda hacerlo", ha indicado.
Por otro lado, ha explicado que habló con el cardenal Parolin sobre "la labor de la iglesia vasca en favor de la paz y la convivencia en nuestro país". "Nos subrayó que en Euskadi tenemos un caso optimista en materia de paz y reconciliación, que puede servir como ejemplo y esperanza para otras partes del mundo que sufren conflictos y violencia. Tiene en gran consideración a la Iglesia vasca, sobre la que habla con mucho cariño, respeto y admiración", ha señalado.
También ha apuntado que le solicitó seguir colaborando para responder a los retos que existen "ante la convivencia, la inmigración o las nuevas situaciones de pobreza". "Le mostré la disposición del Gobierno Vasco a seguir cooperando con la Iglesia y con sus feligreses", ha añadido.
Según ha precisado, el cardenal "es consciente de que la sociedad vasca ha vivido una gran secularización en las últimas décadas y que hoy las iglesias están más vacías". "Sin embargo, habló con esperanza y optimismo sobre el futuro. Ese es el mensaje que yo también quiero transmitiros", ha dicho.
El Lehendakari pidió al Papa "una oración y un mensaje por las y los cristianos vascos y el conjunto de la sociedad vasca". "Como oración, nos pidió que recemos a la Virgen siguiendo la catequesis de la audiencia general. Como mensaje para Euskadi, me pidió que transmita el mensaje central del evangelio: el de la paz. 'Paz y esperanza' fueron sus dos palabras. Recogedlos de corazón, con los mejores y más sinceros deseos, y con disposición a colaborar cuando lo necesitéis", ha concluido.
CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD CRISTIANA VASCA
Querida comunidad cristiana de Euskadi:
Como sabéis, el 13 de mayo tuve el honor de participar como representante del Pueblo Vasco en la audiencia general del Vaticano, invitado por el Papa León XIV. Después, tuvimos la oportunidad de reunirnos con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede. Ha sido una visita realmente inspiradora y reconfortante. A través de estas líneas quiero, brevemente, compartir con todas y todos vosotros lo que he traído de Roma.
Durante los pocos minutos que estuve con el Santo Padre, le di las gracias en primer lugar por lo que está haciendo frente a las injusticias, abusos y guerras del mundo: el clamor por la paz, la protección de los derechos humanos, la defensa de la democracia o ponerse al lado de los más débiles. Ante la convulsa y salvaje situación internacional, es realmente importante la firmeza ética y moral mostrada por León XIV con la defensa de toda persona y de la dignidad humana. Le pedí que siga por ese camino y le mostré la disposición de nuestro país para acompañarle en esa misión. Para construir un mundo más justo, más humano y mejor necesitamos tener una brújula moral firme y recta. El Papa, como principal mensajero del evangelio, es una clara referencia y guía para todos nosotros. Es importante apoyar su predicación, pero, además ello, nos corresponde a todos y todas, cada uno desde nuestras responsabilidades, contribuir a ese fortalecimiento de los valores y el humanismo. Le prometí que Euskadi y las y los vascos nos esforzaremos en ello.
Aprovechando la ocasión, le transmití la invitación oficial para que visite Euskadi. Ya ha estado en Bilbao y algo nos conoce. Sinceramente, sería una enorme alegría que Su Santidad viniera a nuestro país y pudiera estar junto a las y los feligreses vascos. En la agenda de su inminente viaje al estado español no ha sido posible incluir esta visita. Pero confiamos en que más adelante pueda hacerlo.
Por otro lado, charlamos con el cardenal Parolin sobre la labor de la iglesia vasca en favor de la paz y la convivencia en nuestro país. Nos subrayó que en Euskadi tenemos un caso optimista en materia de paz y reconciliación, que puede servir como ejemplo y esperanza para otras partes del mundo que sufren conflictos y violencia. Tiene en gran consideración a la Iglesia vasca, sobre la que habla con mucho cariño, respeto y admiración. Nos solicitó que podamos seguir colaborando para responder a los retos que tenemos ante la convivencia, la inmigración o las nuevas situaciones de pobreza. Le mostré la disposición del Gobierno Vasco a seguir cooperando con la Iglesia y con sus feligreses. Es consciente de que la sociedad vasca ha vivido una gran secularización en las últimas décadas y que hoy las iglesias están más vacías. Sin embargo, habló con esperanza y optimismo sobre el futuro. Ese es el mensaje que yo también quiero transmitiros.
Por último, pedí al Papa una oración y un mensaje por las y los cristianos vascos y el conjunto de la sociedad vasca. Como oración, nos pidió que recemos a la Virgen siguiendo la catequesis de la audiencia general. Como mensaje para Euskadi, me pidió que transmita el mensaje central del evangelio: el de la paz. “Paz y esperanza” fueron sus dos palabras. Recogedlos de corazón.
Con los mejores y más sinceros deseos, y con disposición a colaborar cuando lo necesitéis,
Imanol Pradales Gil,
Lehendakaria