"No somos ningún desecho que deba estar apartado de la sociedad". Testimonio de un preso en acompañamiento pastoral
Testimonio desde el corazón de una persona presa a punto de cumplir varios años de reclusión
- PRESENTACIÓN
Amiga, amigos, amigos:
Aquí no hay nada “amañado”. Este relato se escribió para una evaluación y revisión de vida de una actividad educativa, realizada en grupo, en la cárcel de Teixeiro. Fue después de la participación en la Romaxe de Creentes Galegos que la Asociación Irimia organiza anualmente y de forma itinerante por toda Galicia, desde la primera 1978, en las fuentes del río Miño. en O Pedregal de Irimia (Meira-Lugo) Su creador fue nuestro tan bienquerido Xosé Chao Rego.
Esta iniciativa nuestra nació en la cárcel de Teixeiro (A Coruña) hace ya muchos años con D. Dionisio Rodríguez, el excelente educador del Módulo 7. Fue con ocasión de A Romaxe de Penas de Rodas, en Outeiro de Rei, el sábado, 13 de set 2015.
La propuesta y consulta de posibilidad se la hizo, entonces, Xaquín Campo a D. Dionisio. A él le gustó ya desde el primer momento. Y a partir de ahí con mucho entusiasmo se continuó anualmente, salvo cuando la celebración cuadra muy lejos de Teixeiro. Este año pasado fue en Bascuas (Guitiriz-Lugo), el sábado,13 septiembre 2025.
Ahora, el grupo de participantes, las funcionarias responsables y la Pastoral Penitenciaria de Teixeiro, juzgamos que vale la pena dar a conocer algo muy positivo que “también sucede dentro en nuestras cárceles”:
Quienes son nuestros presas y presos, nuestros “rapaciños e mociñas”, a los que en la vida no se lo ponemos fácil, ni desde que nacen, ni cuando los recluimos, ¿ni luego cuando salen?
¿Y quiénes son nuestras y nuestros estimados funcionarios y como trabajan en el silencio? No los conocemos y los valoramos, más bien, casi nada.
Desde “fuera”, muchos, con responsabilidades muy serias, llenamos la boca diciendo: ¡Que se pudran en la cárcel! Hasta que un día, la desgracia llega a nuestra puerta y se trata de alguien “de mi familia o de nosotros mismos”. ¿Entonces? ¡Ay! ¡Entonces bien que corremos! ¡Y buscamos a esa o ese funcionario que nos oriente!
Leamos: La agenda de los amigos muertos, R.Heredia. ¡Cuánto sufrimiento!
Escuchamos a algunos políticos de esos que hoy, cada día, chillan fuerte contra los pobres de las barriadas y de los migrantes, etc. Son de esos que aparecen en las hemerotecas cotidianas y en ..., “o también saliendo de “misa de doce”, “de corbata fina y de cuello planchadito”, como hace pocos días dijo de ellas y ellos algún “escribidor” con firma bien sonada y pluma acreditada en medios nada sospechosos. Y del señor Trump y asimilados, ¿qué?
Después de escucharnos en la última reunión de revisión de vida, les pedimos que escribieran esas aportaciones y testimonios para el grupo y para ellos. Esta es una muestra. Al leerlas, pensamos y decidimos entre todas y todos que sería bien sacar a la luz alguna de ellas. Va literal y sin corregir ni las formas de estilo. Respetamos su texto. Les damos las gracias a todas y a todos.
Gracias a la Dirección de Teixeiro y a la Capellanía de Pastoral Penitenciaria por facilitar y favorecer todo cuanto, dentro de la legalidad, pueda ayudar a erguir la esperanza.
También graciñas a ASFEDRO y a todas las otras OO.NN.GG. y Voluntariados.
San Camilo de Lelis les decía a los colaboradores y cuidadores de enfermos:
“Hermanos. pongamos más corazón en nuestras manos cuando cuidamos
Pues aquí también decimos eso. Saudiños. Xaquín.
2) “MI EXPERIENCIA DE LA ROMERÍA EN BASCUAS” (GUITIRIZ)
(“ROMAXE DE CRENTES GALEGOS”: “SÁBADO, 13 SEPTIEMBRE 2025).
“Este día no lo olvidaré jamás. La experiencia vivida en la romería de Bascuas ha sido una de las experiencias más positivas de mi vida por varios motivos, que paso a explicar a continuación.
Era mi primera salida programada y también mi primera vez que acudía a una romería.
El día comienza con la salida del Centro Penitenciario de Teixeiro, acompañado de ocho compañeros y cuatro funcionarias.
¡Al subir al autobús, la primera sorpresa! Nos reciben con aplausos y saludos varias mujeres y hombres, que vienen de Ferrol. Me sorprendió al ver que non nos estaban discriminando por nuestra situación de presos. Yo no sabía que iríamos en el autobús con otras personas. Ha sido muy gratificante.
Y así íbamos todos en el autobús. El viaje fue precioso y con muy buen ambiente. Xaquín (el cura) nos iba explicando los diferentes paisajes por los que íbamos pasando y eso era de agradecer.
Al llegar al parque de eólicos, de un pueblo que no recuerdo el nombre, (Os Penedos de Santa Cruz de Parga, ao lado de Campamento Militar), había unas vistas impresionantes. La verdad que disfruté mucho y también diré que vinieron a mi memoria recuerdos del pasado, cuando trabajé en SIEMSA, montando eólicos y todo iba bien y no bebía.
Al poco tiempo, unos 30 minutos aproximadamente, llegamos a un lugar llamado Bascuas, lugar precioso por su tranquilidad y sus campos verdes. Estábamos en el medio de la naturalezayestábamos libres.
Nos recibieron amablemente unas personas del lugar y nos ofrecieron un pequeño desayuno compuesto de bizcocho, tarta de manzana y frutas, como manzanas y pasiegos que degusté con sumo placer.
Mientras disfrutábamos de esos manjares llega un grupo de Gaiteiros para armonizar la romería. Estábamos todos allí disfrutando de la música. El grupo de Gaiteiros estaba compuesto por varios hombres, mujeres y niños y niñas de 7 a 8 años que, a pesar de su corta edad, no desentonaban para nada.
Al momento NIEVES, la responsable de Cáritas, (Delegada de Pastoral Penitenciaria), comienza a bailar en el Centro de un círculo que se había formado por las personas allí presentes, y nos llamaba a los compañeros y a mí también, animándonos a bailar con ella. A mí me daba un poco de corte, porque no sabía cómo actuar. pero me armé de valor y salté al centro a bailar con ella, hasta que me hice un esguince y tuve que parar. Pero disfruté igualmente del día.
Y así pasamos alegremente la mañana, hasta que a la 12:00 suena la campana de la iglesia y entonces nos dirigimos todos y todas hacia la parte alta del lugar para asistir a los actos religiosos.
Cada vez iba llegando más gente al lugar y al final creo que seriamos unas 500 personas, aproximadamente, pero yo no estaba tranquilo, algo me inquietaba, y entonces decidí sentarme al lado de una de las funcionarias y le pregunté si estas personas sabían que éramos presos. Me comentó que no. Allí nadie sabía de nuestra condición de presos y por lo tanto podía estar tranquilo y eso me relajó y pude seguir disfrutando del día.
Pude constatar que allí había buena gente, todos se saludaban con respeto y alegría, incluso a nosotros nos saludaron sin conocernos de nada.
Comenzó la romería con actos variados que, para seguirlos, teníamos un librito con las oraciones y canciones que se iban a recitar y cantar.
Para terminar el acto, todos al mismo tiempo, lanzamos un grito que repetimos, tres veces. Era la costumbre del lugar en esos actos, me dijeron. Me encantó esa circunstancia natural del evento. (O berro seco).
Al terminar la ceremonia, me esperaba una sorpresa que no esperaba. Resulta que, cada uno de nosotros había sido emparejado con una familia que nos invitaría a comer. Aunque algo me habían dicho, no sabía en que consistía. El caso es que, sólo un miembro de cada familia que nos acogería sabía, (y en secreto que se guardaría), de nuestra condición de presos. Así es como me veo unido a una Familia, que me invitaba a comer sin conocerme de nada y confiando en mí.
¡Esas personas eran Maravillosas! ¡Magníficas! Desde el primer momento me acogieron como si fuese uno de ellos. Los padres, hijos y amigos me fueron saludando uno a uno y nos fuimos todos juntos al campo para comer.
Sentados todos alrededor de una mesa, ahí estaba yo como uno más de la Familia. En ese momento, vinieron a mí, los recuerdos tristes y oscuros del pasado. Las personas y las familias que había estafado, eran como estas con las que ahora estaba sentado, ¡comiendo!
Esos recuerdos del pasado todavía me siguen atormentando en las largas noches de insomnio. Pero yo sabía que esa situación y hechos no se volverían a repetir nunca más.
Estas gentes maravillosas me hicieron recordar la promesa que había hecho a mi mujer y a mis hijas: “NUNCA MÁS VOLVERÍA A DELINQUIR NI A BEBER DURANTE EL RESTO DE MI VIDA”.
De hecho, había sobre la mesa tres botellas de vino y una de aguardiente, y, aunque me ofrecieron varias veces, no quise beber de ellas, y solo bebí agua. Como hago desde hace siete años.
¡EN ESTE DÍA DE LIBERTAD, PUDE DEMOSTRAR QUE PUEDO VIVIR SIN BEBER ENTRE LA GENTE Y QUE YA NO SOY UN PELIGRO PARA LA SOCIEDAD!
En definitiva, que ha sido un día de Felicidad y tranquilidad. ¡Por un día pudimos disfrutar de nuestra Libertad!
No quiero terminar este relato sin agradecer a Nieves y a Xaquín su implicación para que todo saliese bien.
También agradezco a las cuatro Funcionarias su colaboración. Sin ellas no habría sido posible esta salida. Y un dato que me gustó de ellas es que en ningún momento me ha sentido vigilado.
Y a mis compañeros decirles que ha sido un placer y un orgullo viajar con ellos, ya que pudimos demostrar que estamos preparados para vivir en sociedad y que no somos ningún desecho, que debamos estar apartados de ella.
Podemos convivir con las personas en total armonía. Somos personas rehabilitadas y solo necesitamos que nos den la oportunidad de demostrarlo.
Firmado: MAA.
(Con mi firma autorizo la difusión de seste relato).
(En el original, manuscrito, que obra en nuestro poder, hay una firma legible).