"No solo hace falta gente comprometida, tendremos que ser mucho mejores": Fernando Vidal inaugura la 73ª Jornada General de ACO
Polarización, desigualdad y exclusión que se combaten con comunión, servicio y fraternidad, es el mensaje de la 73ª Jornada General de la Acción Católica Obrera (ACO) que celebró ayer, festividad de Pilar, el movimiento de Pastoral Obrera
(ACO).- Polarización, desigualdad y exclusión que se combaten con comunión, servicio y fraternidad, es el mensaje principal que se llevan los participantes en la 73ª Jornada General de la Acción Católica Obrera (ACO) que ayer, festividad de Pilar, el movimiento de Pastoral Obrera celebró en los Salesianos Rocafort de Barcelona. “Personas constructoras de comunión, servidoras del Reino”, proveniente de la encíclica Magnifica humanitas, del papa León XIV, ha sido el lema de la Jornada y el objeto de la ponencia de Fernando Vidal.
La Jornada ha servido para inaugurar un curso que estará marcado por la preparación del XIII Consejo que se celebrará del 18-20 de junio del año próximo. Han sido diversos los obispos y representantes que han enviado saludos escritos. También se han hecho presentes el representante de CCOO de Cataluña Marc Andreu, militantes de la HOAC y de la JOC, el nuevo director de la Pastoral Obrera de Cataluña, Grego Belmonte Ferrer o el copresidente del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, Berchmans Garrido, entre otras.
Los primeros compases, después de la plegaria, se han dedicado a desgranar la preparación del XIII Consejo de ACO con tres ámbitos donde los grupos de Revisión de Vida centrarán su reflexión: social, eclesial y movimiento. En cuanto al primero, el movimiento se propone trabajar el eje del diálogo e iglesia en salida, por un lado, y el eje de la paz y la cohesión popular, de la otra. “Tenemos que salir de nuestros grupos e ir a llevar nuestra propuesta a los puestos de trabajo, en el barrio”, ha explicado Manuel Díaz, militante de la diócesis de Lleida. En este sentido, se propone crear espacios de escucha activa entre trabajadores de diferentes orígenes, que las comunidades cristianas sean espacios de fraternidad y acompañar a los jóvenes, las mujeres y migrantes, que constituyen las periferias del trabajo. Otro acento es el de la “paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante”, propuesto por el papa León XIV y deconstruir los discursos de odio.
En cuanto al ámbito eclesial, se quiere incidir en diferentes aspectos: la comunión y el propósito de hacer comunidad, la dignidad de la mujer y la preferencia por los vulnerables, especialmente en aquellas parroquias incardinadas en el mundo obrero. “Tenemos que salir al encuentro del otro, sin complejos. Y animar a la renovación de las parroquias, el empoderamiento de los laicos y trabajar por el reconocimiento y la igualdad de la mujer en la Iglesia”, ha argumentado Josep Fernández, también militante de la diócesis de Lleida. En cuanto al ámbito interno del movimiento se ha propuesto mirar el conjunto de la actividad para mirar de adecuarla a los nuevos signos de los tiempos: desde la organización de los grupos, zonas y diócesis, a los encuentros del movimiento y pasando por la coordinación y la sostenibilidad del movimiento.
Una ponencia para recuperar el hilo de la Historia de la Salvación con mayúsculas
La ponencia de Fernando Vidal, doctor en Sociología y profesor en la Universidad Pontificia Comillas, titulada “El impoder de las mariposas: abandonos y esperanzas del siglo XXI”, ha dado el tono de la Jornada al dedicar su exposición a “recuperar la experiencia de la mirada histórica, de la gran caravana de la humanidad peregrinando a la bondad”. El sociólogo ha invitado a ampliar el foco puesto que “cuando pensamos en la Iglesia como un club, un estado, una religión o meramente como un hecho organizativo, perdemos la originalidad: la Iglesia es la humanidad andando con y en Cristo, transformándose en esperanza y apostando por el amor”.
Vidal ha usado la imagen del descendimiento de Cristo y lo ha actualizado sosteniendo que “esto continúa pasando. Como José de Arimatea, tomamos el cuerpo de Cristo y lo pasamos de uno al otro. La historia de la humanidad es esta historia de esperanza, incluso de atravesar lo imposible, la muerte: todo aquello amado se salva, porque es del propio Dios”. Vidal ha enlazado con una charla reciente que el prefecto del Dicasterio por la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Tucho Fernández, hizo en la Universidad Pontificia Comillas donde “recordaba esta gran caravana de la historia que formamos todos los seres humanos destacando algunas luchas de la humanidad por los derechos civiles, el abolicionismo, el apartheid... y que también aparecen en Magnifica humanitas. Esta mirada histórica es la mirada bíblica”.
El bien, el amor y la belleza no los conseguimos por la fuerza, sino por el impoder, que es aquello que solo se puede conseguir por amor, con paz, con alegría…
Para sentir y contemplar esta historia, Vidal ha hecho un recorrido hacia atrás y hacia adelante a partir de hitos de la humanidad, algunos conocidas y otras sepultados por la historia que muestran a “personas que creían que el bien es más profundo que el mal, que la verdad llega más lejos que la mentira y que la belleza es más alta que el horror”. El ponente no ha obviado que “vivimos unos de los tiempos más oscuros desde la Segunda Guerra Mundial” con cuatro grandes polarizaciones: la económica, la social, la cultural y la política. En particular en Europa, la experiencia de abandono ha llevado a “abrazar una antropología supremacista con una fuerte pulsión de muerte y autolesiva”. Cuando hay una realidad innegable: “Somos seres humanos desnudados para amar, en comunión, en libertad, seres humanos heridos, pero también perfectibles. El bien, el amor y la belleza no los conseguimos por la fuerza, sino por el impoder, que es aquello que solo se puede conseguir por amor, con paz, con alegría…”
Finalmente, Vidal observó que en este contexto “no solo hace falta gente comprometida, tendremos que ser mucho mejores de lo que nos esperábamos, quizás nos tenemos que convocar a la revolución de los lirios”. Y ha apuntado varios elementos para empezar a construir: fortalecer los vínculos laborales y profesionales, fortalecer a la familia, los vínculos de los iguales y de los comunes, la vecindad, entre otras.
"Personas constructoras de comunión, servidoras del Reino", hilo conductor de la Eucaristía
La eucaristía, presidida por el obispo auxiliar de Barcelona y responsable de la Pastoral Obrera de la archidiócesis, Mons. David Abadías, se ha celebrado en el santuario de María Auxiliadora y San José del colegio Salesianos Rocafort. Al inicio ha habido el testimonio de una militante colombiana, Lina, que ha explicado su experiencia migratoria. En la homilía el obispo David ha aprovechado la festividad de Pilar para destacar la “mirada maternal de María, sobre ella se construye la comunidad. Y, como dice vuestro lema, construyendo la comunidad, servimos al Evangelio”. “Nuestro mundo parece que se polariza y se tensiona, hay una mirada de sospecha y de rechazo hacia el otro. Aquí estamos para traer una alternativa, la mirada de la comunión. Una comunión que empieza por uno mismo: cuando el Evangelio toca el corazón, lo haces todo por los otros”, ha sostenido.
En el manifiesto“Compromiso y acción al servicio de la justicia, la paz y la dignidad” que se ha leído después de la Eucaristía los miembros del movimiento quieren “ser personas constructoras de comunión, capaces de crear espacios de encuentro, diálogo y solidaridad entre las personas, los pueblos y las culturas. Queremos ser también servidoras del Reino, poniendo nuestra vida, nuestro compromiso y nuestra acción al servicio de la justicia, la paz y la dignidad de todos los hijos e hijas de Dios”.
Por la tarde, después de la comida de hermandad, se ha despedido a los responsables que han finalizado su servicio. En particular, el consiliario general Pepe Rodado León, que ha prestado este servicio los últimos cuatro años y ha pasado el relevo a Joan Ramon Marín i Torné. Finalmente, se ha informado sobre la acción profética de la vivienda que próximamente realizará el movimiento.
En la convocatoria han participado unos 200 militantes, amigos y simpatizantes y se ha distribuido el documento formativo “La bondad”, de Francesc Torralba. El acto se ha podido seguir en las redes sociales con la etiqueta #JGACO2026.