Hazte socio/a
Última hora:
La dignidad de Pérez Pueyo en Torreciudad

"No son expedientes, son personas": El Padre Ángel lleva el grito de los migrantes a la Virgen de Covadonga

El fundador de Mensajeros reconoce, por un lado, el sufrimiento que la situación está originando en el pueblo de Ceuta, al que, por otro lado, admira por su enorme solidaridad

El Padre Ángel en Covadonga

El padre Ángel García, presidente y fundador de Mensajeros de la Paz, ha peregrinado este sábado a Covadonga para poner ante la Santina el dolor de Ceuta y el drama migratorio que sigue dejando familias rotas, vidas suspendidas y muertes en las rutas de la frontera con Marruecos. Tras su visita a la ciudad autónoma, el sacerdote asturiano ha pedido que la política no olvide que detrás de cada llegada, cada rechazo y cada expediente hay una persona con una historia. Por eso, el fundador de Mensajeros reconoce, por un lado, el sufrimiento que la situación está originando en el pueblo de Ceuta, al que, por otro lado, admira por su enorme solidaridad. Una solidaridad que no siempre sale en los medios de comunicación, más centrados en lo negativo de la situación.

El Padre Ángel a los pies de la Santina de Covadonga

“Hoy vine a Covadonga a rezar para que se arregle el problema de la migración”, ha señalado el padre Ángel. Su súplica, directa y desarmada, ha sido también una denuncia: “Pido a la Virgen que ya basta de tantos sufrimientos y tantas muertes”.

Una oración desde Asturias por Ceuta

La visita a Covadonga no ha sido para el fundador de Mensajeros de la Paz un gesto devocional desvinculado de la realidad. El sacerdote ha trasladado a los pies de la Virgen de Covadonga la impresión que le dejó Ceuta, donde pudo comprobar de cerca el coste humano de una crisis que suele ser reducida a cifras, controles y controversias partidistas y políticas.

“Allí vi cosas muy tristes”, ha comentado tras saludar a su arzobispo, Jesús Sanz Montes, y a otros compañeros. El padre Ángel insiste en que el sufrimiento de quienes migran exige una respuesta que desborde los cálculos electorales y las fronteras ideológicas: “Por encima de los intereses políticos y partidistas, están las personas”.

Ese es, precisamente, el mensaje que Mensajeros de la Paz quiere sostener desde sus obras y su presencia pública: que la migración no puede tratarse como un problema que se aleja o se administra, sino como un desafío humano que reclama acogida, protección y soluciones estables.

La organización del Padre Ángel vuelve a pedir que las administraciones, la Iglesia y la sociedad civil actúen de manera coordinada para evitar que el Mediterráneo, el Atlántico y las fronteras terrestres sigan siendo cementerios sin nombre.

El Padre Ángel en Covadonga en imagen de archivo

“No son números ni expedientes”

El padre Ángel ha enmarcado su llamamiento en palabras  del propio León XIV: “No son números ni expedientes, ustedes son personas con una familia y una casa dejada atrás”. Y ha destacado otra frase del Papa que resume la raíz moral de su petición: “La dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera”.

Desde Covadonga, el sacerdote reclama que esas palabras no se queden en una formulación bonita. Para él, significan escuchar a quienes llegan, acompañar a los menores, proteger a las mujeres y a las familias, impulsar vías legales y seguras, y dejar de utilizar a los migrantes como arma arrojadiza de la confrontación política.

“Desde Mensajeros de la Paz rezamos también para que se resuelva el problema de la migración”, ha añadido el fundador de la entidad, desde su oración encarnada que quiere convertirse en el compromiso de una Iglesia y una ciudadanía capaces de poner rostro a quienes, demasiadas veces, son tratados únicamente como una estadística.

Covadonga, santuario de esperanza

A los pies de la Santina, el padre Ángel ha unido Ceuta y Asturias, la frontera y el santuario, el dolor de los que se ven obligados a dejar su hogar y la esperanza de una acogida que no humille. “Ya basta”, viene a decir su plegaria, ante la acumulación de tragedias y muertes que se repiten sin que el mundo parezca conmoverse lo suficiente.

El Padre Ángel en Ceuta recientemente

Covadonga se convierte así, por unas horas, en altavoz de quienes cruzan mares, saltan vallas o recorren caminos imposibles buscando seguridad. Y la oración del padre Ángel deja una pregunta incómoda para todos: si la dignidad humana no se pierde al cruzar una frontera, ¿por qué tantas personas pierden allí su vida, sus derechos o su futuro?

También te puede interesar

Lo último

Jesús creía que podemos ser como dios

Perfect@s

Pedrayo Barxas Limia Antela sentido religioso

Patriarca de las Letras Gallegas