Octubre, ¿plan B para el viaje del Papa a España?
La Iglesia sigue trabajando con el eje de un viaje de León XIV a Madrid, Barcelona y Canarias la primera quincena de junio, pero dibuja un escenario alternativo: los primeros días de octubre. Política y pastoral, belleza y arte y el drama de la migración serán los ejes de una visita coordinada entre las tres diócesis y la CEE
El plan A sigue siendo que León XIV aterrice en Madrid en torno al 7-8 de junio, visite Barcelona con motivo del centenario del Año Gaudí (10 de junio) y haga realidad el sueño de Francisco de tocar el bendito suelo de los mártires de los cayucos en Canarias... pero, por si acaso, ya hay un plan B. Una alternativa en el caso de que Prevost decida posponer el viaje, la realidad política y social cambie o la preparación de una visita lo exija. ¿Cuál es? Los primeros días de octubre.
Al menos, así lo han confirmado a RD fuentes eclesiales, que matizan que la primera opción, y la más deseada por todos (Casa Real, Gobierno, Conferencia Episcopal, las tres sedes implicadas y el Vaticano) sigue siendo primeros de junio. Algunas dudas respecto a los primeros borradores (que fueron sólo eso, una 'lista de deseos' sin más valor que el de ofrecer opciones a la Santa Sede), como la fecha de la Selectividad, el Mundial de Fútbol o el Corpus, sumados al calendario electoral español (tan impredecible como la realidad política internacional) abren la puerta a que el viaje pueda retrasarse. Aunque, insistimos, solo es un plan B si falla el primer deseo, que tiene en la Sagrada Familia su punto culminante.
Quién (y qué) organiza
Organizar el viaje del Papa a un país como España implica numerosos interrogantes y dificultades. En primer lugar, quién organiza. No es lo mismo que se trate de una visita a España (en cuyo caso la principal entidad organizadora sería la CEE), o una visita a Madrid, Barcelona y Canarias, donde los cardenales Cobo y Omella y el obispo Mazuelos tendrán mucho que decir.
Madrid simbolizará la pastoral, los encuentros más políticos y 'nacionales', mientras que Barcelona tendrá el eje en la Sagrada Familia, el arte y la belleza. Canarias, por su parte, será la parte más emotiva del viaje, con una presencia de Prevost en las fronteras de la migración, el sueño no cumplido por Bergoglio
En este caso, lo más probable es que asistamos a un mix en el que la CEE se encargue de elementos comunes como la Liturgia o la logística de los transportes y la prensa (será el primer viaje del Papa a un país europeo), así como las relaciones con la Casa Real y el Ejecutivo, mientras que los actos en sí sean responsabilidad de cada diócesis. La idea es mantener un hilo conductor común, la visita a España, con especificidades propias. Así, Madrid simbolizará la pastoral, los encuentros más políticos y 'nacionales', mientras que Barcelona tendrá el eje en la Sagrada Familia, el arte y la belleza. Canarias, por su parte, será la parte más emotiva del viaje, con una presencia de Prevost en las fronteras de la migración, el sueño no cumplido por Bergoglio.
La financiación, la logística (cableado, permisos, vallas, pantallas...), protocolos... tienen que estar, además negociados con cada una de las autoridades competentes. En el caso de Madrid, Ayuntamiento -Madrid o El Escorial- y Comunidad; en Barcelona Ajuntament y Generalitat; en Canarias las islas, los cabildos y el Gobierno autonómico, además de la Casa Real y Moncloa. Los responsables eclesiásticos, que ya tienen nombrados a varios coordinadores tanto en materia económica como en pastoral y comunicación, trabajan a contrarreloj para lograr que el primer viaje a España (Madrid/Barcelona/Canarias) pueda darse en junio. Si no, la mirada se pondrá en octubre. Siempre y cuando, como no puede ser de otra manera, Roma confirme. Y solo cuando Roma confirme.
