Saiz Meneses: "Las personas no pueden ser utilizadas como arma de presión geopolítica"
El arzobispo de Sevilla ha pedido "consuelo y fortaleza a los afectados por catástrofes naturales, terremotos e incendios", al tiempo que ha reclamado de los gobernantes "decisiones valientes de diálogo y reconciliación".
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha presidido este sábado la misa de todos los 15 de agosto al término de la procesión de la patrona de Sevilla, la Virgen de los Reyes. Una homilía en la que no han faltado referencias a la actualidad nacional e internacional, y en la que el arzobispo ha pedido "consuelo y fortaleza a los afectados por catástrofes naturales, terremotos e incendios", al tiempo que ha reclamado de los gobernantes "decisiones valientes de diálogo y reconciliación". "Las personas no pueden ser objeto de intercambio o de comercio", ha apuntado.
Al comienzo de la homilía, Saiz Meneses ha destacado la "multitud de fieles de la ciudad y de devotos peregrinos" que han acompañado a Nuestra Señora de los Reyes en su tradicional procesión. Una procesión que ha definido como "una confesión pública de fe". "Al verla recorrer las calles, no contemplamos solamente una imagen venerada, sino el signo visible de una presencia maternal que acompaña la historia cristiana de Sevilla", ha destacado y recogido el Arzobispado en una nota.
En esta línea, ha pedido a la Virgen que "no permitas que Sevilla se aleje de tu Hijo". Monseñor Saiz ha querido dejar una recomendación para los miles de devotos que han rezado esta mañana ante la patrona: "Quien contempla a María, quien reza ante Nuestra Señora de los Reyes, ha de aprender a levantarse, a salir, a visitar, a acompañar y a servir".
Por tanto, "la procesión debe continuar cuando la imagen entra de nuevo en la Catedral", para lo cual ha expuesto varios escenarios: "debe continuar en nuestros pasos hacia el enfermo, hacia la familia que atraviesa dificultades, hacia el anciano que vive solo, hacia el joven que ha perdido el sentido de la vida, hacia el pobre que pide no sólo ayuda material, sino también escucha, respeto y fraternidad".
A continuación, ha trazado una relación "inseparable" entre la escucha de la Palabra de Dios y el servicio al hermano son inseparables, y ha afirmado que una de las misiones de la Iglesia consiste en "llevar a Cristo a los hogares, a los barrios, a las instituciones, a la cultura, al trabajo, a las alegrías y a las heridas de nuestro tiempo". Y para ello ha reclamado que "Sevilla necesita cristianos que lleven realmente a Cristo dentro".
Ha destacado que "todos tenemos el deber de trabajar en la construcción del Reino de Dios en la tierra, cada uno según su vocación y posibilidades de influencia en la vida social". Aquí ha tenido también palabras hacia los gobernantes, que "están llamadas a trabajar por el bien común".
Tras agradecer la presencia institucional en la misa estacional, monseñor Saiz Meneses ha recordado el discurso del papa León XIV en el Parlamento español, donde hizo un llamamiento a "proteger toda vida humana y a fortalecer el bien común en las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como a nivel internacional".
Este trabajo en favor del bien común ha centrado parte de la homilía del arzobispo de Sevilla, que ha pedido a Dios que "nos conceda la gracia de buscar decididamente el bien de las personas en nuestras relaciones con los demás, ya sea en la familia, en el trabajo, con los amigos, en todos los ámbitos y grupos humanos de los que formamos parte; que nos conceda superar los intereses y ambiciones personales, y las tentaciones de manipulación".
En alusión directa a los gobernantes de las naciones, ha pedido que "pongan al ser humano en el centro de la actividad política y social, defendiendo su dignidad, su libertad y los derechos inalienables de cada individuo", ya que "las personas no pueden ser objeto de intercambio o de comercio, ni pueden ser utilizadas como arma de presión geopolítica".
