África es el Continente más empobrecido y necesitado del Paneta Tierra
África es el Continente más empobrecido y necesitado del Planeta Tierra.
Estimados lectores y lectoras: desde nuestra condición humana y más cristiana, África debe ser hoy nuestra máxima preocupación, pues en ese Continente están los más pobres de los más empobrecidos de la tierra, en cantidad y en extrema indigencia. Conocer la realidad actual de África es reconocer a Jesucristo en los más pobres de la tierra.
De ahí que sin compromiso con África y sus empobrecidos no podemos decir que somos verdaderos discípulos y seguidores de Jesus de Nazaret, pues El dice: “tuve hambre y me disteis de comer... Cuando lo hicisteis con ellos, a Mi Me lo hicisteis” (Ver(Mateo 25, 31-46”.
Por eso hemos preparado un informe sobre la situación actual del Continente africano con dos partes: la primera, un resumen, para captar lo esencial de lo que allí está pasando, y la segunda un informe más completo, para conocer ampliamente toda la tragedia africana: sus causas, sus causantes y las consecuencias para 755 millones de personas que nacen, viven y mueren en extrema pobreza.
Informe resumido de la situación muy grave que está sufriendo áfrica: Usamos los parámetros básicos que utiliza el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)
Índice de Desarrollo Humano (IDH): un IDH aceptable tiene que estar por encima de 0,800, pero 755 millones de africanos no llegan ni a 0,600, lo que supone carecer de lo más elemental para vivir: carecer de comida, agua, luz, enseñanza, casa, médicos, medicinas, hospitales, ropa, calzado… De los 54 países que tiene África 34, o sea, 755 millones de personas viven en esa lamentable situación.
Tenemos otros 10 países, que suponen otros 385 millones de africanos con carencias muy lamentables, lo que eleva la cifra a más de 1000 millones de personas carentes de lo más elemental para vivir un poco dignamente. Solo dos países africanos, las Seychelles y Mauricio se aproximan al nivel de vida europeo.
Producto Interior Bruto (PIB): El PIB mide el valor económico de todos los bienes y servicios de cada país, o de un grupo de países. Si lo dividimos por los habitantes del país nos dice lo que le correspondería a cada persona.
Así nos encontramos que África tiene un PIB medio por cada habitante de tan solo 2204 € al año, 6 euros al día. Pero hay países que están con mucho menos, como Sudán del Sur con solo 0,54 € al día, Somalia con 0,83 €, y Burundi con tan solo 0,62 € al día.
Si lo comparamos con la media de España que tiene 34.210 € por persona y año, o sea, 93,73 € día, vemos que la diferencia es enorme, y con otros países europeos aun es mayor: en el mundo hay unas diferencias muy grandes, injustas, indignasy totalmente insoportables, que se reflejan en otros grandes problemas, como:
Porcentaje (%) de pobreza por cada 100 habitantes:
El % de media de pobres en situación Servera en África está en el 44,91 %, pero en algunos países es muy superior: Zimbabue 72%, Sierra Leona 70%, Nigeria 70%, Madagascar 71% o Somalia con el 73%. Este porcentaje en Europa se sitúa solo en el 6,4 %.
Tenemos que insistir en la brutal e injusta desigualdad que existe en el mundo, tan contraria a la dignidad humana y mucho más a la condición cristiana que decimos ostentar de amor y fraternidad entre todos.
Médicos: En España tenemos 46,4 médicos por cada 10.000 habitantes, pero en África solo tienen 3,69, pero hay 9 países que no llegan ni a 1: como Somalia 0,2; Tanzania 0,1; Togo 0,8; Lesoto 0,7; Liberia 0,4; Malaui 0,4; Rep. Demo. del Congo 0,7; Repú. Centroafricana 0,7; Sierra Leona 0,3.
Estos países suman 263 millones de personas, que en total solo tienen para todos ellos 4,3 médicos.
Si Europa dispone de 42 médicos para 10.000 y España de 46, la diferencia con África es abismal. Profesionales de Enfermería: Europa dispone de 88 profesionales de enfermería por cada 10.000 habitantes, mientras que África solo dispone de 14 a 18.
Es otra desigualdad clamorosa de las muchas tan injustas que hay en este mundo. Jesús iba por toda Galilea curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Mateo 4,23-25).
Precio de los Alimentos y Combustibles: La guerra de Urania dobló y hasta triplicó el precio de los alimentos y combustibles en África, que no paran de subir, según nos lo confirman ahora mismo desde Ruanda: un pequeño saco de arroz que hace un año costaba 11,7 €, cuesta ahora 28,45 €. Un litro de diésel que antes costaba 0,60 €, ahora cuesta 1,75 €.
Fragilidad Estatal: El Índice de Fragilidad Estatal se puntúa de 0 a 120, donde 0 es fragilidad nula y 120 es fragilidad total, la cual supone que el Gobierno pierde el control del país y no garantiza los derechos más elementales de los ciudadanos con alto riesgo de violencia, guerra, anarquismo, emigración, huida a campos de concentración, etc.
En África ya hay 14 países que superan los 80 puntos, 13 superan los 90 y 9 los 100, o sea, 36 países (bastante más de la mitad de África) sufren grave riesgo de colapso.
Expolios de África: Los expolios que están sufriendo los países africanos son un latrocinio que los países ricos cometen con los empobrecidos de África que los empobrece cada día más. Es un verdadero crimen. Veamos:
África, el continente madre, ha sido testigo de siglos de explotación y despojo a manos de las grandes potencias del mundo. Desde la era colonial hasta la actualidad, la riqueza de África en recursos naturales ha sido explotada sin piedad, dejando a sus pueblos en la pobreza y el subdesarrollo mientras las naciones poderosas se enriquecían a su costa.
Actualmente en el Niger y Namibia hay Uranio, en Libia hay Petróleo, en Argelia Gas Natural, en Mauritania Oro y Hierro, en República Democrática del Congo Coltán y Cobre. En Zambia Cobre. La mayoría de estos minerales son explotados por empresas extranjeras de China, EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia, Canadá e India, que se llevan más del 80% de los beneficios, usando mano de obra nativa, esclavizada, a veces infantil. En el caso del oro se usa el cianuro para su extracción generando una gran contaminación para personas, plantas y animales.
Ejemplo: los 56 reactores nucleares de Francia funcionan a base de uranio del Níger, que explota la empresa francesa Areva que se lleva el uranio y todos los beneficios para Francia. Así pasa con todas las demás materias primas.
Acaparamiento de tierras en África: Ya pasan de 83 millones de hectáreas para producir biocombustibles, alimentos para fuera de África, o invertir en bonos para compensar gases de efecto invernadero.
Ejemplo: solo la Blue Carbon ya se hizo con 25 millones de hectáreas a tal efecto. El daño a las comunidades nativas es enorme por quedarse totalmente sin tierra y sin otros medios de vida. En este turbio y cruel negocio están implicadas empresas del R. Unido, USA, China, Emiratos Árabes, Francia, India, Corea del Sur, Italia, Alemania, Noruega, etc.
El cambio climático: Los países desarrollados somos los evidentes culpables del cambio climático, porque somos, con mucho, los mayores generadores de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que en África, sin ser culpable del mismo porque apenas genera GEI, sufre temperaturas extremas, graves sequías, enormes tormentas que arrastran personas, casas y tierras, y a la vez gran escasez de agua, inseguridad alimentaria, desnutrición, con aceleración y propagación de enfermedades infecciosas y múltiples desplazamientos forzados de la población.
Veamos dos ejemplos muy claros:
1) La pérdida muy grave de superficie del lago CHAD, reducido a charcas: El Lago Chad que en 1960 tenía 25.000 kilómetros cuadrados, ahora ya no llega ni a los 1.500 Km2 . Su deterioro afectó a la supervivencia de 40 millones de personas, entre las cuales están 300.000 niños que sufren desnutrición grave. Obligó a su vez a desplazarse a millones de personas.
2: Los grandes ríos de África, que pierden caudal sin parar: algunos llegan a no correr o muy poco en algunas épocas del año, como el río Congo (la segunda cuenca fluvial más grande del mundo, después del Amazonas); el Nilo cuya reducción de sus aguas es una amenaza para 500 millones de personas. Las altas temperaturas del Sahel afectan críticamente al Níger que pierde mucha agua por evaporación.
El dolor de África: África, pues, es un gran dolor, un continente lleno de sufrimientos, víctima de toda clase de injusticias, de atropellos, de abusos de los poderosos contra los débiles.
Por eso tenemos que concluir con lo dicho al principio: desde nuestra condición humana y más cristiana, África debe ser hoy nuestra máxima preocupación, pues en ese Continente están los más pobres de los más empobrecidos de la tierra, en cantidad y en extrema indigencia.
Conocer la realidad de África es reconocer a Jesucristo en los más pobres de la tierra.
De ahí que, sin compromiso con África y sus empobrecidos, no podemos decir que somos verdaderos discípulos y seguidores de Jesús de Nazaret.
Proyectos de Cooperación: Los proyectos de Cooperación que un grupo de colaboradores venimos apoyando desde hace unos 25 años, la mayoría fueron para África, dedicados a combatir el hambre con la compra de tierras, a financiar proyectos de salud en hospitales y dispensarios, a promover la enseñanza básica de niños y adolescentes y la formación profesional de jóvenes.
Infinitas gracias a todos cuantos habéis colaborado a su financiación.
Le pedimos al Papa León XIV que mire por y para África, como una opción preferencial de su Pontificado, en coherencia con la opción preferente de Jesús de Nazaret por los más empobrecidos del mundo.
FUENTES DE INORMACIÓN: Land Matrix, GRAIN, Estado del Ambiente en África, PNUD, FAO, Los Señores de la Tierra, Internet, Agriculture GeoPortal, AQUASTAT, AGRIS, SALTO, IA.
En Gijón, a 30 de mayo de 2025
Faustino Vilabrille Linares