Última hora:
Operación al Papa

Cien años de la “Jornada Mundial de las misiones” (DOMUND)

Conmemorar estos cien años ha de comprometernos también a reconocer que ahora somos nosotros los que hemos de continuar esa tarea

La misión sigue siendo urgente y el llamado permanece. Sin embargo, los tiempos van cambiando y es necesario buscar nuevas formas y adaptarse a las nuevas realidades.

Pidamos vivir este nueva Jornada misionera con la generosidad suficiente “para que nadie pase necesidad en la comunidad”

Domund 2026
Domund 2026 | R

Octubre es el mes dedicado a las misiones y, en esta ocasión, se celebran los cien años de haber sido instituida, por Pío XI, la “Jornada Mundial de las Misiones” DOMUND (Domingo Mundial de las misiones, el penúltimo domingo de octubre). Pío XI quiso mostrar la universalidad de la misión y la responsabilidad de toda la Iglesia en ella. Además, el ayudar a tomar conciencia de la necesidad de recolectar fondos para sostener la misión en los territorios más necesitados.

Para esta ocasión el Papa León XIV propuso como lema: “uno en Cristo, unidos en la misión”, queriendo hacer énfasis en la unión con Cristo como centro de la misión. Retomó el texto del evangelio de Juan: “que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (17,21), mostrando con ello el deseo de Jesús de la unidad entre todos sus seguidores, como un testimonio visible de la comunidad, de la fraternidad/sororidad entre todos los seres humanos y de la armonía con la creación.

Para León XIV, la fecundidad misionera nace de este testimonio de unidad y no de prácticas o ideas religiosas. Por eso, llama a superar las divisiones y a vivir el espíritu ecuménico que nos permite la unidad con las otras denominaciones cristianas. Es esta experiencia de unidad, en todos los sentidos, la que da fuerza comunicativa al evangelio, porque, como dijo el papa Francisco, “el anuncio del evangelio es siempre una acción coral, comunitaria, sinodal”.

Este llamado a la unidad no debe entenderse como uniformidad, sino como unidad en la pluralidad. Podríamos recordar la carta paulina donde se habla de los diversos carismas todos para beneficio del cuerpo de Cristo que es la Iglesia (1 Cor 12, 12-13). La evangelización se realiza cuando las comunidades locales colaboran entre sí y cuando las diferencias culturales, espirituales y litúrgicas se expresan plena y armoniosamente en la misma fe. El papa León XIV anima, en su mensaje, “a las instituciones y realidades eclesiales a fortalecer el sentido de comunión misionera eclesial y a desarrollar con creatividad formas concretas de colaboración entre ellas, para y en la misión”.

Además de la unidad como condición de la misión, León XIV continua su mensaje, recordándonos que “la Buena Nueva que estamos enviados a anunciar al mundo no es un ideal abstracto; es el Evangelio del amor fiel de Dios, encarnado en el rostro y en la vida de Jesucristo. Es una misión que nace del amor, se vive en el amor y conduce al amor. Los apóstoles evangelizaron impulsados por el amor de Cristo y por Cristo” (cf. 2 Co 5,14). De la misma manera, “a lo largo de los siglos, multitudes de cristianos, mártires, confesores, misioneros han dado la vida para dar a conocer este amor divino al mundo. Así, la misión evangelizadora de la Iglesia continúa bajo la guía del Espíritu Santo, Espíritu de amor, hasta el fin de los tiempos”.

Cabe destacar en este día a tantos misioneros y misioneras ad gentes que dejan su familia, su tierra y toda su seguridad para anunciar el evangelio en lugares difíciles y apartados, con condiciones materiales muy precarias, muchas veces arriesgando la vida por estar en zonas de conflicto o por las condiciones insalubres con las que tantas veces se encuentran. Hemos de pedir que esta generosidad misionera se despierte en muchas personas para que el evangelio pueda llegar hasta los confines de la tierra.

Conmemorar estos cien años ha de comprometernos también a reconocer que ahora somos nosotros los que hemos de continuar esa tarea. Supone tomarnos en serio el llamado a ser “discípulos misioneros” como lo enfatizó la V Conferencia Episcopal Latinoamericana en Aparecida (2007) y que el papa Francisco retomó en su primera Exhortación Evangelii Gaudium (2013), invitándonos a ser una Iglesia en “salida”, cercana a las periferias y abierta a todos. Con el proceso sinodal que Francisco emprendió en 2021, profundizó en esta vocación discipular misionera de todo cristiano llamado a la participación y corresponsabilidad eclesial con todas las consecuencias. Todo esto es posible en la medida en que se reconozca al laicado como sujeto activo de la misión, especialmente las mujeres, a las cuales se les ha marginado tanto en los espacios eclesiales y que hoy se hace indispensable su integración afectiva y efectiva, también en los niveles de decisión.

La misión sigue siendo urgente y el llamado permanece. Sin embargo, los tiempos van cambiando y es necesario buscar nuevas formas y adaptarse a las nuevas realidades. Por eso, hoy en día, la misión ha de hacerse desde el diálogo intercultural, la inclusión y la escucha de todos. No son tiempos de adoctrinamiento o de apología porque el evangelio no se impone, sino que se ofrece como don y regalo de Dios, no se defiende creyéndose poseedores de la única verdad, sino que busca sumar con las otras experiencias y maneras de vivir lo religioso. Nuestra tarea es anunciar la buena noticia del Reino y que los frutos de nuestro compromiso de vida abran los caminos de Dios sobre la humanidad, especialmente desde la opción por los pobres, partiendo siempre desde los últimos y marginados. Todo lo anterior hace posible una iglesia auténticamente misionera, servidora y en salida.

Pidamos vivir este nueva Jornada misionera con la generosidad suficiente “para que nadie pase necesidad en la comunidad” (Hc 4, 32-35). En la medida que podamos, que no falte la donación económica para hacer frente a tanta necesidad material de nuestro mundo. Pero, sobre todo, que no falte la donación de todo lo que somos al servicio de los demás.

También te puede interesar

Lo último

stats