¿Revelación? No, cuentos.
¡...pero al final de cualquier lectura bíblica dicen "Palabra de Dios"! ¿Entonces, todo es "palabra de Dios". Pocos domingos ha trajeron a colación la resurrección del hijo de una viuda. "Palabra de Dios". Bien: ¿esto qué era, una historia real, un "sucedido", o una alegoría de la vida que Dios otorga quienes confían en él a pesar de nuestra debilidad y de nuestra muerte espiritual?
Difícil discernir, hoy día, qué entidad se puede asignar a tal relato. Pero el pueblo entregado oye (no se sabe si escucha) y al punto olvida. ¿Para qué indagar? ¿Palabra de Dios? ¡Pues... bueno!
A la duda que cualquiera puede albergar al escuchar o leer estás o esotras barbaridades, podría añadirse algo sabido y demostrado, a saber, que la Biblia es un centón de tradiciones orales y leyendas que circulaban en boca de los ancianos, toda una tradición oral preexistente en otras culturas, la más fuerte de las cuales era la egipcia. Esto es cosa sabida y demostrada... menos para quien o no sabe nada de tal preexistencia o quiere seguir creyendo que todo es "palabra de dios". ¿Palabra de Dios o palabra de Tutmosis?
Ay, cuánta credulidad que chochea. Navegan por lagunas pero naufragan en el mar; aceptan el salvavidas de las credulidades menores y se van a pique con los plomos del credo; se someten a preceptos parciales, las conveniencias, y desobedecen al principio esencial rector del creer, su razón.
Teólogos de renombre sostienen la fe con puntales de paja y no son capaces de reforzar los contrafuertes, mientras los Jerarcas del credo entregan el óstracon de la desafección a cuantos se atreven a hurgar en la verdad. Porque ven peligrar el substrato, divierten al pueblo con los festejos de la imaginación. "Palabra de Dios"... ¡y un cuento!
Esa es la religión de sus días. Ésa es la pretendida Revelación, que es el fundamento de un sistema de creencia.
Y cada uno con "su libro". El catolicismo mantiene Biblia y Tradición como fuente y garantía de la Revelación; el protestantismo con la Biblia hasta en la mesilla de los hoteles; el Islam propalando revelaciones de Dios al Profeta. Historia más "histeria" de la Salvación --todos pretendiendo salvar-- como barca en que navega el creyente con las velas y el viento de la Biblia y la Tradición. Los cuentos de la "palabra de dios".
Expurgando mucho, libros todos similares a otros libros contemporáneos con éxito secular en propaganda y edición. Un libro, la Biblia, el más editado y en proporción menos leído, que únicamente tiene el sustento de una poderosísima organización divulgadora --catolicismo, luteranismo, iglesia evangélica, iglesia de "la torre"...-- todos ellos a la venta o regalo del "libro revelado".
Un libro, sarcasmo de los sarcasmos, cuya lectura estuvo durante siglos prohibida a los católicos: sólo sus sacerdotes podían "interpretar" lo que ahí se decía. Los cuentos ahí contenidos. ¿Alguien entiende tal despropósito?