Trinidad epistémica: filosofía, ciencia y teología / y 5-B

Humanismo sin credos
30 mar 2017 - 07:34

El racionalista Leibniz creará el nombre de “Theodicea” como equivalente a teología natural o racional, pues considera necesario justificar a Dios (theodikaía), frente a la existencia del mal. Esta teología racional será criticada de forma definitiva por Kant, como conocimiento pseudoconocimiento.

Todo el pensamiento moderno, antropocéntrico, luchará por la autonomía de la razón frente a la fe, por la autonomía de la filosofía (y de la ciencia) frente a la teología revelada. En efecto, la filosofía desde su nacimiento en Grecia es pensamiento libre, no supeditado a libros sagrados ni a ninguna revelación sobrenatural, aceptada por fe. El lema de la teología medieval era la “fides quaerens intellectum”, el de la filosofía moderna es el “sapere aude” ilustrado, propuesto por Kant.

La filosofía, como pensamiento crítico, es contraria a los dogmas de fe revelados, incompatible con el pensamiento único y en ella no cabe la distinción dogmática entre ortodoxia y heterodoxia. La fe cristiana es inconciliable con la razón filosófica (y científica).

La filosofía, afirma Ortega (cfr. ¿Qué es filosofía?), sigue la tendencia opuesta al misticismo: “no le interesa sumergirse en lo profundo, como a la mística, sino al revés, emerger de lo profundo a la superficie”, descubrir lo que está velado. Esto es lo que significa el término griego “alétheia”, desocultación y desvelación mediante el lógos, frente a la experiencia extática de los iniciados, mistagogos: “frente al misticismo, la filosofía quisiera ser el secreto a voces” (Ibidem). La fe es ciega y sólo la razón aporta luz y evidencias, piensa Ortega.

La teología revelada se funda en el argumento de autoridad (Dios o la biblia o Jesucristo). En filosofía sólo vale la autoridad de los argumentos. La filosofía es un saber profano, desligada del templo (fanum).

Pablo de Tarso no predicaba la buena nueva de la cruz como cosa razonable, sino como paradoja, como locura y absurdo para los griegos. Como afirma Ortega, “en rigor, el credo quia absurdum resuena siempre en el fondo visceral del cristianismo”.

Y en ¿Qué es filosofía? afirma que la llamada “filosofía cristiana” es “una triste y estéril cadena que arrastra el cristianismo” y que “ha sido más bien la traición intelectual a la auténtica intuición del cristianismo”.

Como conclusión, el “Reino de Dios” y el humano “reino de la filosofía” son incompatibles. Por tanto, el sintagma “filosofía cristiana” es un oxímoron, un círculo cuadrado ,lo mismo que “ciencia cristiana”. Fue Heidegger quien dijo que "filosofía cristiana" es un hierro de madera.

Y el sabio Gustavo Bueno dejó dicho, antes de irse, que “catolicismo y filosofía son incompatibles”. Ningún diccionario de filosofía registra la palabra “amén” (= así sea, referido a la voluntad de Dios). Un filósofo (griego) afirmaría: “así es”, en referencia al Ser, es decir, la realidad total.

También te puede interesar

Lo último

stats