1) ¿Para qué sustituir un mito por otro mito? Hoy día ambos, mito pagano, mito cristiano, reducidos a escombros en los museos de la antropología histórica. Uno de ellos pervive en el rito.
2) ¿Para qué engañar a la gente dándole existencias reales como sustitución de ritos ajenos? Lo que es un cuento, quede como un cuento, piadoso si se quiere, moralizante si así se busca, pero cuento al fin y al cabo.
3) Dejemos, pues, que todo quede en celebración festiva de la llegada del verano, algo que se reduce hoy día a finalización de un curso escolar, comienzo de vacaciones, tostarse a marchas forzadas, gozar de la naturaleza, esperar la cosecha de manzanas, limpiar la piscina... y poco más.