La belleza como esperanza
Himno a la belleza
Muchas personas tenemos que pasar por el “ser cuidados” en la dependencia asociada a la enfermedad del coronavirus.
¡Qué belleza puede haber en dejarse cuidar! Dejarse querer y dejarse cuidar. A pesar del temor a la dependencia y al hecho de tener que ser cuidado, la vida impone sus leyes y, muchas personas tenemos que pasar por el “ser cuidados” en la dependencia asociada a la enfermedad del coronavirus. Una experiencia que no es nueva: todo ser humano ha sido dependiente y cuidado durante los primeros años de desarrollo. Una dependencia máxima. Una vulnerabilidad muy superior a las otras especies. Algunas personas, por otro lado, han hecho del valor de cuidar, el sentido de su vida. Han consagrado su vida al cuidado, para hacer más liviana la dificultad a dejarse cuidar.
Ser cuidado, dejarse querer, dejarse ayudar, constituye un reto para vivir con sentido en muchos momentos de la vida, especialmente en situaciones de gran dependencia.
Ser cuidado es, por otro lado, una buena oportunidad para llevar una vida activa en cuanto a la vivencia de los mismos valores que cuando cuidamos a otros, solo que conjugados los verbos en otra forma: en pasiva. Así también se humaniza y se construye un mundo mejor.
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