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Adiós a 'los HAM'

Se vende iglesia con cementerio

La primera vez que vi a personas viviendo en un cementerio fue hace muchos años en El Cairo. No tenían donde ir y se protegían con las piedras de las lápidas. Desconozco si esta costumbre sigue viva en Egipto

           Pero está claro que en el mundo civilizado también hay problemas de alojamiento. Esto unido al cierre de muchas pequeñas iglesias ha permitido el anuncio de la venta de iglesias con cementerio incluido. En general cuentan, además del templo, con la casa del pastor. Hay historias de fantasmas y de muertos resucitados que no asustan a los futuros compradores. Se valora el silencio del entorno y el paseo por las tumbas, recubiertas de moho y naturaleza, recuerdan la famosa frase, Carpe Diem, que impulsa a aprovechar el tiempo pues ignoras lo que te queda

           Los dueños tienen obligación de dejar a los familiares visitar a sus deudos y por respeto a su dolor no se acercan a hablar con ellos, aunque se equivocan. Las personas quieren agradecerles el cuidado del entorno y comentar lo truncada que ha quedado su vida tras la muerte de un familiar. Necesitan voces humanas ante tanto contacto virtual. Algunas inscripciones en las lápidas mueven a la compasión como las erigidas a hijos pequeños. Otros fallecidos están enterrados bajo la escultura de un ángel que veló por ellos en vida y también lo hace en su nueva existencia. El dolor nos une a las personas y todos tenemos en nuestro interior algo roto o desaparecido que recordar

           El creador de un personaje de mi juventud, Paddington Bear, está enterrado en uno de estos cementerios bajo el epitafio “por favor cuidar de este osito”. Hay voluntarios para ocuparse de los cementerios, para impedir que caigan las losas y que la naturaleza invada el recinto. A muchas personas les da paz visitar cementerios. Algunos porque mantienen maravillosas obras de arte y otros, pequeños y olvidados, porque nos recuerdan a las personas queridas que han dejado este mundo y las ponemos delante de Dios para que no las olvide y las cuide. Una idea que nos inunda de paz

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