"Un día la historia apasionante de los hombres terminará, como termina inevitablemente la vida de cada uno de nosotros"
"Los evangelios ponen en boca de Jesús un discurso sobre este final, y siempre destacan una exhortación: 'vigilad', 'estad alerta', 'vivid despiertos'"
"Han pasado muchos siglos desde entonces. ¿Cómo vivimos los cristianos de hoy?, ¿seguimos despiertos o nos hemos ido durmiendo poco a poco?"
"Las primeras generaciones cristianas dieron mucha importancia a esta vigilancia. Sentían el riesgo de irse olvidando poco a poco de Jesús y no querían que los encontrara un día 'dormidos'"