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Cuando matamos a Dios, el que muere es el ser humano

José ante Faraón

01.    Epifanía – Bautismo.

         Parece como si la Navidad, la Epifanía y el Bautismo del Señor se alargaran un poco con la Palabra de hoy, que de nuevo nos presenta el bautismo de Jesús, si bien esta vez en la versión del evangelio de san Juan en la que Juan Bautista más que bautizar lo que hace es mostrar, remitirnos a JesuCristo: este es el que quita el pecado del mundo…

 

02.    este es…

         Todo el Evangelio de Juan está compuesto en base al “Yo soy”: Yo soy el agua, el pan de vida, la luz, Yo soy el Buen Pastor, Yo soy el camino, la resurrección…

         Juan Bautista muy sensata y elegantemente dijo de sí mismo: “Yo no soy”. No soy ni el que tenía que venir, ni el profeta Elías, etc… (Jn 1,19-23). Juan Bautista dice de sí mismo que es la voz que clama en el desierto de la vida, de la historia. Juan Bautista es la voz, la Palabra es Cristo…

         Sin embargo en la historia siempre -también hoy-, desde Caín y Abel, se han dado y se dan muchos líderes políticos, jefes de la economía, dirigentes eclesiásticos que se consideran que “ellos son” los dueños y señores de la tierra, de la vida social, económica, doctrinal.

         ¿Ellos son?

         Por esta autosuficiencia y megalomanía ha creado y crea en la historia situaciones convulsas, conflictivas, guerras, invasiones, opresiones, enfrentamientos. También hoy.

         

03.    seréis como dioses (Gn 3,5).

         Si nos remontamos al Génesis, podemos recordar cómo la serpiente tienta a Eva (y Adán) en el Paraíso y, ante la prohibición que Dios les hizo de comer del árbol de la ciencia del bien y el mal, la serpiente les dice que Dios les prohíbe comer del fruto de ese árbol porque si coméis de ese fruto, seréis como dioses.[1]

         Adán y Eva comieron y se dieron cuenta de que estaban desnudos, entraron en desgracia.

         Dios le preguntará a Adán: ¿dónde estás?

         No es una pregunta “geográfica” ¿Estás en los jardines de Alderdi Eder o en el Paseo nuevo? No. La cuestión es ¿dónde estás en la vida? ¿Con qué criterios te bandeas en la vida?

         ¿Dónde estamos nosotros en la vida?

04.    La situación actual

         La situación política mundial actual está muy crispada, convulsa: Rusia – Ucrania, Jerusalén – Gaza, Estados Unidos – Venezuela, conflictos étnicos, además de los desencuentros y enfrentamientos político-sociales de las ideologías. También hoy conocemos y padecemos a unos cuantos líderes que se consideran que “ellos son”…

         La serpiente del poder y del dinero, del petróleo, de lo patriótico,de Groenlandia ejerce una gran fascinación en el ser humano. Como en el Génesis tal tentación les hace brillar los ojos y piensan llegar a ser como dioses con el dominio y la prepotencia. Seréis como dioses…

         Nietzsche (1844-1900) fue quien entonó el réquiem por Dios. Dios ha muerto al mismo tiempo que, también Nietzsche, fue quien “creó” el Superhombre.

         El superhombre es el símbolo del nuevo tipo de humanidad. A esa nueva situación y humanidad llegaremos a través de la voluntad de poder.

         Y en esas estamos. Cuando Dios ha muerto y se vive en la mentalidad del superhombre, de los “super-pueblos-naciones”, quien muere es el hombre. ¿La raza aria era superior, era el superhombre? ¿Una nación-estado ha de ser la más potente y la que domine el mundo? Los judíos son más fuertes que los palestinos? ¿Rusia es más que Ucrania? ¿Estados Unidos ha de dominar el Universo?

         Cuando Dios ha muerto quien muere realmente es el hombre.

         Nadie humano somos dioses.

         Mejor entonamos como Juan Bautista: “Yo no soy”.

         Trump no es, Putin no es, Netanyahu no es, los faraones y “Herodes” de la historia, no son.

05.    Este es…

         Este es el que quita el pecado del mundo

         Llegados a esta situación me viene a la mente aquello que dijo el filósofo alemán Martín Heidegger (1889-1976): “Solamente Dios puede salvarnos”.

         Dios puede salvarnos. JesuCristo es la expresión, la Palabra (logos) de Dios, el hijo de Dios.

         Soy muy consciente de que las mediaciones humanas son las que habrán de trabajar para que el mundo recupere la serenidad y calma en la historia. Los organismos internacionales, las mediaciones políticas han de trabajar -y mucho- por la paz.

         Solamente Dios -con Dios- hará un mundo nuevo (Apocalipsis 21,5)

         Aunque no sé cómo pero habrá que volver a Dios, en nuestro caso a JesuCristo, para que el ser humano viva. Desde el poder no se llega a la paz, desde las bienaventuranzas, sí.

         Posiblemente siendo sensibles a la situación en que nos encontramos, vivamos algo angustiados, al menos preocupados. Quizás hallemos un poco de serenidad y paz en lo que les decía Jesús a los discípulos en los temporales de la vida:

       ¡Ánimo, no tengáis miedo: soy yo


[1] En un lenguaje mítico en este relato se plantea el problema de la moral, de la ética: “el árbol de la ciencia del bien y del mal”.

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