León XIV agradece el compromiso de FADICA: "Ayudando a los necesitados nos convertimos en instrumentos del Señor"
En un mensaje con motivo del 50.º aniversario de la Red de Filantropía Católica, el Papa elogia su apoyo al fortalecimiento de la educación católica y la defensa de la vida humana
(Edoardo Giribaldi/Vatican News).- "Instrumentos" en las manos del Señor, un espejo de la caridad divina que se refleja especialmente en el apoyo a quienes no tienen nada que ofrecer a cambio. Es desde esta perspectiva que el papa León XIV enmarca el compromiso de FADICA (Red de Filantropía Católica), en un mensaje con motivo de su 50.º aniversario, publicado hoy, 13 de marzo.
Dona tiempo y recursos a quienes no conoces
El Pontífice comenzó recordando cómo la organización, que recauda contribuciones de fundaciones y donantes para apoyar iniciativas de la Iglesia Católica en todo el mundo, trabaja en sinergia con varios dicasterios de la Curia Romana. La reunión de sus miembros, que tiene lugar durante la Cuaresma, forma parte del compromiso compartido de todos los cristianos de «realizar las obras de misericordia con mayor fervor», así como mediante la oración y el ayuno.
Jesús nos enseñó que al discernir cómo ayudar a nuestro prójimo, debemos imitar el ejemplo del Buen Samaritano, quien desinteresadamente donó su tiempo y recursos a alguien que nunca había conocido antes
Cercanía, compasión, amor.
La parábola evangélica, continúa León XIV, muestra “el estilo de Dios” resumido por el papa Francisco como “cercanía, compasión y ternura”.
Cuando ayudamos a los necesitados, especialmente a aquellos que no nos pueden pagar, nos convertimos en instrumentos del Señor
Esto, escribe el Pontífice, sucede porque, citando su encíclica Dilexi te , “todo acto de amor hacia el prójimo es de algún modo reflejo de la caridad divina”.
Justicia social y dignidad humana
La contribución de la Red FADICA-Filantropía Católica, recuerda también León XIV, va desde la promoción de la justicia social hasta el fortalecimiento de la educación católica, la defensa de la dignidad humana y el cuidado de los más vulnerables.
Espero que vuestro trabajo inspire también a otros a un encuentro renovado con Cristo a través del servicio a los más pequeños de sus hermanos y hermanas y a una participación cada vez más consciente en la misión de la Iglesia
El Papa concluye su mensaje animándonos a proseguir la “loable misión” que hemos emprendido, seguros de que “el Altísimo no se deja superar en generosidad hacia quienes le sirven en los más necesitados”.