León XIV: "Aprendamos a no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas"
En el Ángelus de este domingo, el Papa recordó que "Jesús nos llama a una respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él, en un encuentro siempre nuevo que tal vez podría exigirnos recorrer caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las que habíamos imaginado"
"Aprendamos a no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas". Un día después del viaje a San Marino y Rimini, León XIV regresó a su tradicional encuentro con los fieles en la plaza de San Pedro, con motivo del Angelus. Un Angelus marcado por el Evangelio de este domingo y la pregunta de Cristo a los apóstoles: "¿Vosotros quién decís quién soy yo?"
"¿Quién es realmente Jesús para mí?", volvió a preguntar el Papa, señalando que "Jesús no quiso dar por sentado que (sus discípulos) realmente lo conocieran y que hubieran comprendido el misterio del Reino de Dios". Este, apuntó el pontífice, "es un paso fundamental para los discípulos de todos los tiempos y para cada uno de nosotros".
Y es que "la fe, en efecto, no se nos da de una vez por todas; al contrario, siempre necesitamos redescubrir el rostro de Cristo y su Evangelio, profundizar en su mensaje y renovar las decisiones de nuestra vida, para que sean coherentes con lo que profesamos, venciendo la tentación de creer que ya lo sabemos todo y de convertir la fe en una mera costumbre".
Esta es una pregunta que nos hacemos cada día, señaló el Papa, y que surge en la oración y la meditación del Evangelio, "pero también cuando nos enfrentamos a las heridas y las necesidades de nuestros hermanos, o en las relaciones y situaciones que más interpelan nuestra conciencia".
"En definitiva, en el ámbito de nuestra vida podemos comprobar si, para nosotros, el Señor Jesús es sólo un gran personaje de la historia que dijo e hizo cosas importantes, o bien el Cristo de Dios, Aquel que fue enviado para hacernos partícipes del amor del Padre y transformar nuestra vida y el mundo en el que vivimos", reflexionó Prevost, invitando a los fieles a "no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas, para permanecer abiertos a una relación auténtica con Cristo". Porque, advirtió, "a veces, en lo que respecta a la fe cristiana, nos conformamos con “lo que se dice”, con los tópicos, con lo que nos han transmitido, quizá incluso con buenas intenciones; pero Jesús nos llama a una respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él, en un encuentro siempre nuevo que tal vez podría exigirnos recorrer caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las que habíamos imaginado".
"Esto vale tanto para nuestro camino personal como para el camino de la Iglesia y para las decisiones pastorales, en las que a veces pensamos que basta con seguir como siempre hemos hecho", concluyó, volviendo a preguntar: "¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería tomar?".
Ébola en Congo, minas en Centroáfrica
En sus saludos posteriores al Angelus, el Papa recordó "la República Democrática del Congo, en particular por la propagación de la epidemia del ébola, que está provocando muchas víctimas. Animo a una respuesta de parte de la comunidad internacinoal, que involucre a las comunidades locales en la prevención para salvar a tantas vidas. humanas".
A su vez, el pontífice se mostró cercano "a la población de la República Centroafricana, que llora a las víctimas en la caída de una mina de oro (...). Que el Señor acoja a los que han perdido la vida y sostenga la lucha para dar legalidad a la exportación de minas". Finalmente, recordó que mañana se cumple el décimo aniversario del terremoto que afectó al centro de Italia.