León XIV: "Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo, rogando que las naciones renuncien a las armas"
"Ilumina a los líderes de las naciones, para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte, detener la carrera armamentista, y poner en el centro la vida de los más vulnerables (...).Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad", señala Prevost en el Vídeo del Papa de este mes de marzo
"Por el desarme y la paz", es el título del vídeo de oración con el Papa de este mes de marzo. Un mensaje que no ha sido elegido al azar, y que tiene en cuenta los imprevisibles efectos del ataque de EEUU e Israel a Irán, y las sucesivas respuestas de los distintos actores de esta tragedia, que amenaza con llevarnos, de lleno, a una guerra global.
En el mismo, en forma de oración, Prevost insiste que los cristianos "creemos que nos creaste para la comunión, no para la guerra; para la fraternidad, no para la destrucción". "Tú que saludaste a tus discípulos diciendo: 'La paz esté con vosotros', concédenos el don de tu paz y la fortaleza para hacerla realidad en la historia", prosigue León XIV.
"Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo, rogando que las naciones renuncien a las armas y elijan el camino del diálogo y la diplomacia", ruega el pontífice. "Desarma nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia, para que podamos ser instrumentos de reconciliación", prosigue León XIV, quien invita a "comprender que la verdadera seguridad no nace del control que alimenta el miedo, sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos".
León XIV invita a "comprender que la verdadera seguridad no nace del control que alimenta el miedo, sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos"
Al tiempo, el Papa pide a Dios que "ilumine a los líderes de las naciones, para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte, detener la carrera armamentista, y poner en el centro la vida de los más vulnerables". " Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad", insta Prevost, quien invita, al más puro estilo de san Francisco, a hacer "de nosotros constructores fieles y creativos de paz cotidiana: en nuestro corazón, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestras ciudades".
"Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo", finaliza.
MARZO: Por el desarme y la paz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano a tu imagen y semejanza,
creemos que nos creaste para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo: “La paz esté con vosotros”,
concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo,
rogando que las naciones renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo,
haz de nosotros constructores fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.