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Viaje del Papa a San Marino y Rimini

León XIV: "El Evangelio es un camino de libertad para los hombres y las mujeres de todos los tiempos"

"Demos, en nuestras comunidades, testimonio de unidad: entre las parroquias y, en su seno, entre pastores y fieles, entre los diversos carismas y ministerios", glosó el Papa ante los fieles de San Marino

El Papa saluda a los fieles

Libertad, respeto de la dignidad, cercanía, comunión, unidad. Estas son las bases del 'credo' de León XIV, que glosó, una vez más, durante su encuentro con los fieles de San Marino. Con un llamado enérgido a estar en el mundo, especialmente los jóvenes, a cuidar la liturgia, pero "para vivirla de forma coral", con una alusión directa al necesario "pacto educativo" y, especialmente, insistiendo en que "el Evangelio es un camino de libertad para los hombres y las mujeres de todos los tiempos".

En la catedral de la pequeña república, Prevost recordó la herencia de los primeros pobladores de este lugar, en el que todos "supieron traducir el mensaje del Evangelio en un modelo comunitario y político nuevo, fuertemente caracterizado por los principios cristianos de libertad, respeto recíproco y comunión, un modelo que sigue vivo hasta hoy".

"Es hermoso constatar cómo vuestra comunidad diocesana y la civil tratan de continuar la labor de los Fundadores con el mismo entusiasmo y la misma fidelidad", glosó el Papa, apuntando algunas de las claves de la vida cristiana. En primer lugar, dirigiçendose a los jóvenes, recordándoles las palabras que Benedicto XVI les ofreció hace ahora 15 años: ". Por esto, me gustaría detenerme a reflexionar con vosotros sobre algunos aspectos de vuestro camino como Iglesia que considero importantes. "No os quedéis en respuestas parciales, inmediatas […] más fáciles en ese momento y más cómodas, que pueden daros algún momento de felicidad, de euforia, de embriaguez, pero que no os llevan a la verdadera alegría de vivir". Haciéndola suya, llamó a los jóvenes a "abrazar con entusiasmo vuestra misión en el mundo", tratando de "comprender cuál es la llamada para vosotros, única para cada uno", y entregarse a ella, "invirtiendo sin reservas toda la riqueza de los dones que Dios os ha concedido".

"No tengáis miedo de tomar decisiones exigentes, como el matrimonio, la consagración, el ministerio ordenado, la vida profesional, el compromiso social y político; preparaos de la mejor manera posible para las responsabilidades que os esperan. Dejaos involucrar en iniciativas y proyectos de caridad y justicia", pidió Prevost a los jóvenes

"No tengáis miedo de tomar decisiones exigentes, como el matrimonio, la consagración, el ministerio ordenado, la vida profesional, el compromiso social y político; preparaos de la mejor manera posible para las responsabilidades que os esperan. Dejaos involucrar en iniciativas y proyectos de caridad y justicia", pidió Prevost a los jóvenes.

Dirigiéndose a sacerdotes, catequistas y educadores, el Papa invitó a "una pastoral sabia" para "respirar el Evangelio a diario" e implicando a las familias en la alegría de la fe. Así, pidió, "siguiendo la enseñanza del Concilio Vaticano II, se preste especial atención a la liturgia y se forme a los fieles para vivirla de manera coral, como acción común de un único cuerpo vivo en el que cada miembro se nutre de la Mesa del Señor, para llevar su luz a los caminos del mundo".

El Papa, en San Marino

"Creemos que el Evangelio es un camino de libertad para los hombres y las mujeres de todos los tiempos, y que en Jesucristo y en su Palabra encuentran sentido y respuesta definitiva las alegrías, las heridas y las preguntas más profundas de la humanidad" trazó León XIV, animando a ejercer la caridad "en todas sus formas, sin escatimar esfuerzos, pero teniendo siempre muy presente el bien último e integral de las personas a las que ofrecemos nuestro apoyo".

"Vivimos en un mundo herido por numerosos conflictos, en el que se observa con preocupación cómo aumentan la violencia, el aislamiento y el miedo al otro. Ante estas tendencias inquietantes, nuestra respuesta no puede sino ser la de caminar con aún mayor convicción por el camino del Evangelio", cuya inspiración "es la base de la sociedad" que "enseña y exige atención a los más débiles, perdón, comunión y solidaridad", subrayó, reivindicando las "pequeñas llamas" en forma de experiencias de apoyo y cercanía a los más desfavorecidos, unas llamas "de las que beber para reavivar y reanimar en todos el fuego de unos valores sólidos, antiguos y siempre actuales", frente al "individualismo de cierta cultura metropolitana y consumista, así como otras formas de localismo receloso y divisivo, y dar un nuevo impulso a nuestras esperanzas de fraternidad y de paz".

Fieles aplauden al Papa

Finalmente, el Papa hizo un llamado a la palabra "que más me importa: comunión". "Demos, en nuestras comunidades, testimonio de unidad: entre las parroquias y, en su seno, entre pastores y fieles, entre los diversos carismas y ministerios", finalizó.

A su salida, el Papa improvisó ante los fieles, a quienes pidió que "abran las puertas de sus corazones, escuchen siempre a Jesucristo y no tengan miedo de lo que Jesús puede decirles a cada uno de ustedes".

El papa, con los fieles

Volviendo a dirigirse a los jóvenes, les conminó a "descubrir el valor de cada una de sus vidas. Tu vida tiene mucho valor para todos. Crean en lo que Dios ha creado, porque todos somos hijos e hijas de Dios, y Dios os ama. Eso les dará todo lo que necesiten durante toda la vida. Sean generosos, sean siempre abiertos al servicio de los demás, busquen formar auténticas amistades, donde se puede formar comunidad".

"La auténtica libertad la encontramos en la Verdad, en Jesús que vino a traernos vida, en mitad de un mundo lleno de mentiras y de daño. Si tienen a Jesucristo dentro del corazón, tienen la Verdad y la Libertad, no tienen que tener miedo, porque Jesús camina con nosotros, y nos convoca a caminar juntos", finalizó. "Que seamos una sola comunidad, siempre unidos".

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