León XIV, a los kikos: "Vivid vuestra espiritualidad sin separaros nunca del resto del cuerpo eclesial"
En su primer encuentro con los iniciadores del Camino Neocatecumenal, el Papa les insta a "estar siempre libres de formas de coacción, rigidez y moralismos, para que no suceda que puedan suscitar sentimientos de culpa y temores en lugar de liberación interior"
"Como custodios de esta unidad en el Espíritu, os exhorto a vivir vuestra espiritualidad sin separaros nunca del resto del cuerpo eclesial, como parte viva de la pastoral ordinaria de las parroquias y de sus diversas realidades, en plena comunión con los hermanos y, en particular, con los presbíteros y los obispos. Seguid adelante con alegría y humildad, sin cerramientos, como constructores y testigos de la comunión". El Papa León XIV recibió esta mañana, por primera vez, a Kiko Argüello, Mario Pezzi y María Ascensión Romero, la sucesora de Carmen Hernández al frente del Equipo del Camino Neocatecumenal
Durante su discurso, el Papa evocó en varias ocasiones la necesidad de "ser testigos de la unidad". "El anuncio del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de acción pastoral deben estar siempre libres de formas de coacción, rigidez y moralismos, para que no suceda que puedan suscitar sentimientos de culpa y temores en lugar de liberación interior", advirtió Prevost, quien mostró su deseo de que las familias neocatecumenales anuncien "el Evangelio al mundo entero, para que todos puedan conocer a Cristo".
Este deseo, propio del carisma del Camino ("habéis encendido el fuego del Evangelio allí donde parecía apagarse y habéis acompañado a muchas personas y comunidades cristianas, despertándolas a la alegría de la fe, ayudándolas a redescubrir la belleza de conocer a Jesús y favoreciendo su crecimiento espiritual y su compromiso de testimonio"), ha servido para que los equipos itinerantes "participen en la misión evangelizadora de toda la Iglesia".
Riesgos de no ser Iglesia
"Vivir la experiencia del Camino Neocatecumenal y llevar adelante la misión exige también, por vuestra parte, una vigilancia interior y una sabia capacidad crítica, para discernir algunos riesgos que siempre acechan en la vida espiritual y eclesial", alertó el Papa, quien les animó a "recordar siempre que somos Iglesia y que, si el Espíritu concede a cada uno una manifestación particular, esta es dada —como nos recuerda el apóstol Pablo— «para el bien común»".
Y es que, añadió, "los carismas deben ponerse siempre al servicio del reino de Dios y de la única Iglesia de Cristo, en la que ningún don de Dios es más importante que los demás" y "ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse mejor que los hermanos y excluir a quienes piensan de otra manera". Por eso, el Papa animó al Camino a "ser testigos de la unidad", pues "vuestra misión es particular, pero no exclusiva; vuestro carisma es específico, pero da fruto en comunión con los demás dones presentes en la vida de la Iglesia; el bien que hacéis es mucho, pero su fin es permitir que las personas conozcan a Cristo, respetando siempre el camino de vida y la conciencia de cada uno".
