El Papa, en la apertura del consistorio: "Necesito su libertad, su franqueza, y su lealtad"
"Necesito su apoyo, firme, explícito y público. Necesito sentirme apoyado por ustedes como un hermano. Les pido que me acompañen no solo en tesos días de trabajo, sino también en mi servicio diario a la comunión de la Iglesia universal”, expresó León XIV esta mañana en el Aula Pablo VI
“Necesito su libertad, su franqueza, y su lealtad. Un consejo sincero es siempre un acto de comunión. Les pido también que apoyen cada uno en su propia Iglesia y en su propio ministerio este estilo de discernimiento eclesial. Sé que requiere paciencia y a veces suscita interrogantes, sin embargo estoy convencido de que el Señor nos está enseñando una manera más evangélica de vivir juntos la responsabilidad que nos ha confiado. También nosotros aprendemos la sinodalidad practicándola, aprendemos juntos a crecer en comunión”.
Así, a las claras, les ha pedido su colaboración el Papa a los cardenales que han viajado a Roma desde todo el mundo para participar en el segundo consistorio extraordinario que ha convocado para este fin de semana, en vísperas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, León XIV.
“Ayúdenme a escuchar lo que surge en las Iglesias, a reconocer los signos de esperanza que a menudo crecen en silencio, pero también a no ignorar las luchas, los malentendidos y las resistencias que pueden ralentizar nuestro camino”, remarcó el Papa en su alocución inicial desde el Aula Pablo VI, donde se reproducía el estilo de las mesas sinodales instaurado por Francisco.
Y en ese estilo sinodal, pero ya con un acento cada vez más marcadamente propio, insistió Robert F. Prevost en sus palabras al Colegio Cardenalicio: “Cuando aprendemos a escucharnos, a compartir responsabilidad, a reconocer la acción del Espíritu en las distintas Iglesias, no solo estamos mejorando nuestra forma de trabajar, sino que nos estamos convirtiendo en una Iglesia capaz de encontrar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo y de dar testimonio ante ellos de la alegría del Evangelio.
“La sinodalidad –abundó el Papa agustino– señala un camino a seguir: escuchar, discernir y asumir conjuntamente la responsabilidad de las decisiones que el Señor nos confía”. Pero remarcando que “la sinodalidad no es un conjunto de procedimientos, es una actitud, una apertura, un disponibilidad a comprender”.
“A veces se ha interpretado como una disminución de la autoridad; en realidad, nos ayuda a comprender más profundamente el significado de la autoridad misma, que existe para salvaguardar la comunión, fomentar la participación de todos y guiar el común de la Iglesia”, señaló el Papa, antes de que diese comienzo las cuatro sesiones de estos dos días.
“Estas cuatro sesiones encuentran su unidad en la perspectiva misionera del último consistorio: no estamos aquí para reflexionar sobre la vida interna de la Iglesia. Todos los temas que afrontaremos convergen en unas única pregunta: ¿cómo podemos ayudar hoy a nuestras Iglesias a proclamar el Evangelio con mayor libertad y credibilidad?”, expresó León XIV.
“Por esta razón –remarcó– les quiero pedir una ayuda particular: el ministerio que el Señor me ha confiado no puede realizarse solo, este requiere de su experiencia, de su sabiduría pastoral, del conocimiento de sus Iglesias, y de los pueblos que les han sido confiadas. Cuento con ustedes para que me ayuden a discernir lo que el Espíritu está diciendo hoy a la Iglesia. Necesito su apoyo, firme, explícito y público. Necesito sentirme apoyado por ustedes como un hermano. Les pido que me acompañen no solo en estos días de trabajo, sino también en mi servicio diario a la comunión de la Iglesia universal”.
Un apoyo que ya le había asegurado en su intervención previa el decano del Colegio Cardenalicio, el cardenal Giovanni Battista Re, quien le expresó “nuestro pleno apoyo y toda nuestras colaboración”, a la vez que le agradeció al Papa “por habernos convocado, estamos muy contentos de poder participar en este consistorio en este momento tan complicado para la humanidad para poder afrontar al lado del sucesor de Pedro lo desafíos de nuestro tiempo histórico”.
