El Papa comparte con las comunidades musulmanas de Camerún su "sueño de la fraternidad"
León XIV les animó a "seguir comunicando el deseo de todos de encontrar la paz, no una paz de indiferencia, no una paz que quite la riqueza de las diferencias, sino una paz que nace cuando reconocemos que todos somos hermanos y hermanas"
Esta tarde, a las 19:30, tras su regreso a la Nunciatura, el Papa León XIV se reunió con un grupo de doce representantes de algunas comunidades islámicas de Camerún, algunos de los cuales habían sido recibidos en Roma por el Papa el pasado mes de diciembre. Con ellos y con sus respectivas comunidades se están llevando a cabo proyectos de cooperación y justicia social junto con la Iglesia, destinados a apoyar a los sectores más pobres de la población del país.
El Papa saludó a cada uno de ellos individualmente y escuchó las palabras de bienvenida y agradecimiento que le dirigieron los presentes, especialmente por el trabajo conjunto con la Iglesia, por la visita del Papa y por sus palabras sobre el diálogo y la paz pronunciadas en Bamenda.
El Santo Padre dirigió luego unas palabras a los representantes musulmanes, expresando su alegría por vivir este encuentro con ellos y su gratitud por haber sido acogido con tanta alegría por todos en Camerún: cristianos, católicos y no católicos, musulmanes, personas de religiones tradicionales, todos los que celebraban este don compartido.
El deseo de la paz
El Papa también ha mencionado las críticas y las divisiones que a veces se cuelan entre las confesiones y las religiones, lo que hace aún más grave la responsabilidad que se deriva del encuentro, para todos: la de «seguir comunicando el deseo de todos de encontrar la paz, no una paz de indiferencia, no una paz que quite la riqueza de las diferencias, sino una paz que nace cuando reconocemos que todos somos hermanos y hermanas, todos criaturas de Uno solo, todos llamados a respetar la dignidad de todos».
En Camerún, explicó el Papa, existe una gran posibilidad de hacer realidad este sueño, como un deseo que se convierte en compromiso.
El Papa León animó a los presentes a continuar en este hermoso camino, a llevar el mismo mensaje, el mismo sueño, a otros, a los musulmanes y a todos aquellos que no comprenden, pero que pueden aprender a ver la belleza de la fraternidad, aportando un gran beneficio a todo Camerún.