Por amor, no hagas sufrir más ni explotes a quien esta vulnerable y desprotegido
En este domingo 30 del tiempo ordinario se nos invita a meditar en cómo testimoniamos el amor verdadero que es capaz de devolver la dignidad a cada persona, restablecer la justicia y que seamos movidos siempre por la compasión con nuestros hermanos que sufren y son explotados.
Nuestro mundo moderno que avanza en el desarrollo tecnológico y económico se deshumaniza porque le falta ser promotor de un amor verdadero que libera de opresiones injustas y que restablece la dignidad de cada persona.
Solo el amor verdadero libera y restituye la dignidad de la persona como hijo de Dios.
Jesús viene a acariciar, a confortar, a dar vida, a sanar a quien está descartado por su condición: sean leprosos, publicanos, viudas y prostitutas.
Este amor que libera de la vulnerabilidad y restablece la dignidad es el amor que da siempre esperanza de vida verdadera.
El huérfano y la viuda quedan desprotegidos sin la garantía de un hogar y de unos seres queridos que los arropen y los sostengan en su caminar diario.
Cada uno de nosotros hemos recibido el don de la vida en condiciones diferentes.
Hay quienes han recibido el don de la vida en condiciones más seguras, más privilegiadas, pero hay quienes han recibido el don de la vida en condiciones menos favorables y muy vulnerables.
Por eso nuestro espíritu de compasión nos debe acompañar siempre en nuestro roce y trato humano.
Poder entender y comprender al otro, sin jamás juzgar, tendiendo la mano de hermano como hijos de Dios de una misma familia que habita este mundo.
El amor sabe mirar al otro en su dignidad y Dios nos ha dado la oportunidad de poder participar en la redención de Cristo siendo gesto de caridad con los que sufren, al estilo de Jesucristo.
- El amor de Jesucristo nos revela el lenguaje compasivo que debemos comunicar con quien sufre
Con la viuda que va a enterrar a su único hijo, acompañada de la comunidad, Jesús se acerca y le devuelve con vida a ese hijo que le acompañará en su viudes y su horizonte de vida se llena de esperanza.
- ¿Como podemos dar esperanza desde el amor?
Un amor que despierta la esperanza es el que abre las posibilidades de vida y las razones para que nuestra vida sea una vida compartida, desde los dones que cada uno tiene y ha recibido.
- Un amor que restablece la justicia
El amor verdadero que busca liberar de cualquier opresión es el amor que se asemeja al amor de Jesucristo, quien viene a quitar toda opresión y tiranía:
- toma tu camilla y vete caminando,
- nadie te ha condenado,
- no vuelvas a pecar,
- se le perdona mucho a quien mucho ha amado
- antes de poner tu ofrenda en el altar ve a reconciliarte con el hermano
El amor verdadero al restablecer la justicia permite que caminemos en la virtud para que no haya abuso, ni que se maltrate y pisotee al otro.
- ¿Cuánto tenemos que sanar y corregir en nuestras relaciones desde el amor verdadero?
Estamos llamados a ser esa luz de esperanza desde el amor verdadero que se puede encender en cada uno de nosotros. Es el amor verdadero de Jesús que se mantiene encendido y se comunica siempre que nos acercamos a Él.
