"Las personas privadas de libertad tienen la misma dignidad que cada uno de nosotros"
La directora de la Fundación Obra Mercedaria Núria Ortín presenta en La Modelo de Barcelona su nuevo libro Mírame. La cárcel está más cerca de lo que crees (Claret). El acto, presentado por el periodista Ricard Ustrell, ha contado con los testigos de algunos de los protagonistas de la obra, como Maixabel Lasa, el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, o Ana Pérez, que ingresó en prisión estando embarazada.
(Claret).- El antiguo centro penitenciario de La Modelo de Barcelona ha acogido este martes 22 de septiembre la presentación de Mira'm. La cárcel está más cerca de lo que crees , el nuevo libro de la directora de la Fundación Obra Mercedària Núria Ortín, publicado por la Editorial Claret. El acto, organizado por la Fundación Obra Mercedària, ha reunido a unas 200 personas, que a través de los testimonios de los libros han podido poner rostro a la realidad penitenciaria y reflexionar sobre la dignidad, la reinserción y las segundas oportunidades.
La presentación, conducida por el periodista de Catalunya Ràdio Ricard Ustrell, ha contado con la participación de la autora; Maixabel Lasa; el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González ; la coordinadora de la Fundación Obra Mercedaria en Elche, Mariola Ballester, y Ana Pérez, interna del Centro Penitenciario de Mujeres de Wad-Ras.
"La Modelo es una cárcel que muchos hemos visto desde fuera, con todos los prejuicios que esto conlleva", ha recordado Ustrell en el inicio del acto. Según el periodista, Mírame propone precisamente hacer el recorrido contrario: "mirar la cárcel desde dentro y plantear preguntas incómodas que interpelan al conjunto de la sociedad".
La autora del libro, Núria Ortín ha explicado que el título del libro nace de una necesidad elemental: ser visto y escuchado. «¿Cuándo utilizamos la palabra “mírame”? Cuando queremos que alguien nos haga caso, cuando nos sintamos solos o necesitamos la mirada de alguien", ha afirmado. Por eso, Ortín ha reivindicado la necesidad de visibilizar a las personas privadas de libertad y ha recordado que Hay historias de personas con condenas, pero que no dejan de ser personas y tienen la misma dignidad que cada uno de nosotros. 'Mírame' es un grito a parar como sociedad, a detenernos ya escuchar a estas personas", ha asegurado Ortín, que ha invitado a los lectores a ponerse en la piel de los protagonistas y preguntarse qué harían ante las mismas circunstancias.
A lo largo de diez capítulos y a través de 22 testigos, el libro aborda realidades como la prisión preventiva, los jóvenes encarcelados, la maternidad en prisión, la inmigración, las adicciones, la salud mental, el impacto sobre las familias, la reinserción y la relación entre víctimas y victimarios. Entre los testigos se encuentran los del expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, que pasó 645 días en prisión preventiva antes de ser absuelto; Maixabel Lasa; Dani el Rojo, y personas internas, ex internas y profesionales del ámbito penitenciario.
Maixabel Lasa: "Vi que los asesinos de mi marido merecían una segunda oportunidad"
Uno de los testimonios más sobrecogedores de la presentación ha sido el de Maixabel Lasa, viuda de Juan María Jáuregui, asesinado por ETA en el 2000. Lasa ha recordado el encuentro que mantuvo en el 2011 en prisión con Luis Carrasco, una de las personas implicadas en el asesinato de su marido. "Nos pudimos mirar a los ojos y yo lo único que quería era entender por qué había hecho eso" , explicó.
Aquel encuentro, concebido también como «un paso hacia la convivencia en Euskadi», transformó su mirada sobre la persona que tenía delante.
"Vi cómo un hombre que había perdido su dignidad matando a otra persona merecía una segunda oportunidad y recuperar la dignidad", afirmó Lasa. Sin embargo, quiso diferenciar la segunda oportunidad del olvido o de la ausencia de responsabilidad: el cambio, explicó, sólo es posible cuando quien causó el mal reconoce sus actos e inicia un proceso personal. "Todo el mundo puede cambiar. Estas personas cometieron atrocidades, pero ya no son las mismas" , concluyó.
Precisamente, sobre la capacidad y posibilidades de reinserción en nuestra sociedad ha hablado el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, quien ha defendido que "la finalidad de una pena privativa de libertad debe ser siempre la reinserción, con el objetivo de que las personas que entran en el sistema penitenciario teornen a la sociedad".
Ortiz ha recordado el estudio de reincidencia penitenciaria elaborado sobre las 19.909 personas excarceladas en 2009 y seguidas durante una década, que situaba la reincidencia penitenciaria en el 19,98%, por lo que aproximadamente ocho de cada diez personas analizadas no volvieron a ingresar en prisión. "Debemos ofrecer la justicia restaurativa a todas las personas que han pasado por prisión ya las víctimas que han sufrido daños", ha afirmado.
"Dentro de la cárcel te das cuenta de que todas las personas tienen la misma dignidad que tú"
Una de las participantes en el acto ha sido Mariola Ballester, coordinadora de la Fundación Obra Mercedaria en Elche, Mariola Ballester, que ha recordado cómo su primera visita a una cárcel, en 1994, transformó completamente su trayectoria vital: "Cuando nunca has entrado, este mundo es completamente ajeno a ti mismo y estás rodeado de prejuicios, que tú".
Ballester ha incidido especialmente en la necesidad de acompañar a las personas durante los permisos y en el momento de recuperar la libertad, con una atención individualizada que responda a sus necesidades reales. "Entrar en prisión es cruzar una línea que todos podemos cruzar en algún momento de nuestra vida" , aseguró.
Ana Pérez: "Mi hija ha sido mi segunda oportunidad"
El acto también ha permitido escuchar en primera persona a la realidad de las mujeres que viven la maternidad dentro de un centro penitenciario. Ana Pérez , interna en Wad-Ras, ha explicado que ingresó en prisión embarazada y que actualmente convive con su hija en el módulo de madres: "Cuando entré embarazada me sentí muy mal.Tenía mucho miedo porque pensaba que no podría volver a ver a mi hija" , ha relatado.
Sin embargo, poder convivir con ella significó un punto de inflexión: "Ella me ha permitido reconducir mi vida y ha sido mi segunda oportunidad,y la cárcel también me ha ayudado mucho", ha explicado Pérez ante los asistentes, que tras las intervenciones han podido compartir de primera mano las experiencias de los protagonistas que aparece.