Liturgia del 24º DOMINGO ORDINARIO 2026 (A)

"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Abba
Abba | Cortés

Comentario Inicial:

1.- El "evangelio del perdón" de este domingo es totalmente fidedigno. Son palabras de Jesús y no de lo que los evangelistas le cuelgan, como el domingo pasado. Salvo el último párrafo amenazante, que es totalmente falso y añadido por la fe judaica de los primeros. Jesús jamás amenaza. Los Evangelistas o sus comunidades sí, al pairo de su judaísmo.

Abba
Abba | Cortés

Sigo insistiendo en que hay que trascender las LETRAS y aprender a INTERPRETAR. Es decir, distinguir entre lo que es verdadera LUZ de Jesús y OSCURIDAD de variados orígenes. El que lee la Escritura, sin discernir, es como el tonto que quería alimentarse mordiendo el ternero que pacía en el campo. O como el que busca la PERLA de Jesús adorando una congelada ostra milenaria.

El primer filtro es el CONTEXTO. Si un relato no es coherente con la personalidad de Jesús y su trayectoria, no es creíble. El segundo filtro fiable es la VOZ del SER, es decir, del corazón o interioridad profunda. Se nos olvida muy habitualmente que somos "criaturas habitadas" y que portamos los "genes divinos" del Creador y, por tanto, sus luces, a más profundidad más luz, a la inversa que en el mundo material.

Pero no nos han enseñado a "bajar y bucear", solo nos han enseñado a obedecer. Nos empujan a una "fe mecánica": Pedir a un "dios tacañón e ignoto" y cumplir unos "ritos obligados".

En realidad, es una mera "sumisión a una potencia terrenal" (que ellos divinizan) en lugar de una "conexión espiritual con lo divino", que es lo que define la RELIGIÓN (re-ligare, volver a unirte con Dios). Por eso desconfían de la "interpretación subjetiva", sin sumisión.

La verdad es que no existe "religión auténtica" sin adhesión subjetiva y libre. El sometimiento ciego, generalmente hereditario y pasional, es más bien la definición de un ejército o un partido político, con sus poderosos líderes indiscutibles y sobrevalorados.

¿Cómo se distingue hoy a nuestros líderes religiosos? Por su APARIENCIA, PREPOTENCIA y EXAGERACIONES. Una de las más absurdas es la denominada "palabra de dios", llenita de errores, contradicciones y aberraciones (como la infumable doctrina sacrificial). En realidad, la Escritura es una "obra humana", con sus luces y sus sombras, incluido el NT. De ahí la necesidad de inteligente INTERPRETACIÓN y la gran ayuda de los exégetas histórico críticos. Aunque son evidentes páginas místicas con certezas claras, precisamente porque van directas al corazón.

¿Cómo suplen los líderes su falta de credibilidad? Con el habitual engaño de la EXAGERACIÓN: Libros forrados de oro o plata, exposición procesionada e incienso abundante, etc. En realidad, es una "idolatría camuflada" que induce a una "fe material y sometida", sin posible reflexión o réplica. Lo que no quita la importancia del Libro, en especial el NT, para nuestro discernimiento cristiano. ¡Qué sería de nosotros sin la LUZ de Jesús que recogen los Evangelios!

2.- La "doctrina del perdón" es columna vertebral de la revelación oral y existencial de Jesús. Se pasó la vida perdonando y murió perdonando. No puede haber testimonio mayor.

Lo más importante de esta doctrina es que "Dios es perdón gratuito". Lo tiene todo concedido y perdonado desde su eternidad. No tiene un libro de culpas, ni cerrojos en el Cielo. Este pasaje de hoy y muchos otros que hablan de la "obligación humana de perdonar" no son más que la derivada de lo que es el Padre: "Perdón Infinito".

No puede ser de otra forma. La ETERNIDAD no admite "actos puntuales en el tiempo", sino que abarca la totalidad de cualquier espacio o tiempo. La "parábola del hijo pródigo" es la cumbre de esta revelación de Jesús. Él sí pudo iluminar y actuar en el tiempo, a imitación de su Abba. Y ésta sí que es BUENA NOTICIA, contraria al AT.

3.- La CULPABILIDAD. ¿Practicas el perdón contigo mismo o cultivas un huerto de culpabilidad inmenso? También aquí los líderes religiosos se equivocan. La CULPA es un lastre de la que se sale con la "consciencia de tu error" y no pensando en que has ofendido a Dios y te va castigar. Si los clérigos supieran un poco de Sicología, se darían cuenta de que el cultivo de la CULPA (recuerda como empiezan tus misas, las mías ya no) es "la puerta grande del ateísmo" (todos huimos de lo que nos amenaza y si la amenaza es eterna, ni te digo).

Para empezar el PECADO no existe, es imposible ofender a Dios. Lo que nos ocurre es que somos limitados y falibles por lo que nuestra LIBERTAD y VOLUNTAD se engañan y eligen "falsos bienes" (la voluntad no puede elegir más que lo que considera un bien, el mal es incompatible con la voluntad inteligente; los animales no tienen ese error porque actúan por instintos).

Y ante el ERROR de "considerar un bien lo que te perjudica", la solución no es la CULPA, sino la LUZ y la RECTIFICACIÓN. Solo te llevará a CAMBIAR la consciencia de que estás metiendo la pata (por mucho que agrade a tu sensibilidad, tu cuerpo, tus intereses materiales o tu ego, incluso a tu buena intención). Todos los errores (elecciones malas) tienen consecuencias malas (piensa en el tabaco, por ejemplo).

¿Y qué pasa con nuestra Iglesia? Pues que se ha quedado en el AT, en la ofensa a Dios, en el temor y en el inexistente "dios castigador".

En su errada buena intención (buenismo, lo llamo) nos han legislado el "sacramento del perdón" (allá por el 1.215 Concilio de Letrán IV con consagración en 1.551 Concilio de Trento). Ignoro si históricamente ha sido positivo o si solo ha sido un cultivo de la culpabilidad y fuente de desajustes sicológicos. Posiblemente habrá sido condicionado por la bondad y madurez espiritual del confesor.

Lo que sé es que HOY es otro ABUSO que no respeta la intimidad personal (hasta las leyes civiles lo protegen hoy severamente), exacerba la culpabilidad (de esto podríamos hablar largo) y se atribuye el PODER de PERDONAR en nombre de un falso "dios ofendido" que no existe más que en el antiguo ideario bíblico.

Cuando un Cura levanta la mano y te dice "yo te absuelvo en el nombre…" se le debería secar la mano porque está usurpando el nombre de Dios y está cometiendo "un sacrilegio" por apropiación del mismísimo Dios. Y además niega, de hecho, al Abba de Jesús que lo tiene TODO perdonado desde la eternidad. Y no añado el daño al incauto penitente, bien intencionado y sometido por la obligación.

Si los Curas fueran Sicólogos, como tantas veces he defendido, sería estupendo contar con ellos para recibir un consejo, un diagnóstico real, un consuelo… Pero erigirse en ministros plenipotenciarios de un "dios falso", que necesita perdonar, es una de las atrocidades que quizás las historia condenará, aunque yo no lo vea. De momento las garitas se están convirtiendo en objetos de museo.

4.- Un puntual consuelo: Leí estos días que un Obispo había afirmado que la Sinodalidad en curso habría que continuarla con ARREPENTIMIENTO y CONVERSIÓN. No puedo estar más de acuerdo.

La rutina actual, la arrogancia del inmovilismo clerical, la prepotencia del sometimiento y la santificada "bibliolatría" nos hunden en la más rotunda y antigua OCURIDAD, más primitiva que el monoteísmo de Abraham, del que también nos estamos alejando de facto.

Justo lo contrario de la finalidad de la venida de Jesús que fue y es darnos LUZ y VIDA. Caminamos hacia atrás, como los cangrejos. No quisiera verme dentro de ninguna sotana, ni negra, ni blanca, en esta Iglesia inundada de inamovible OSCURIDAD. ¡Vaya responsabilidad!

Y empezamos:

El amor permanente y entrañable de Dios Padre, que nos habita y sostiene, la presencia luminosa de Jesús Resucitado, su Luz y el impulso de su Espíritu están con todos vosotros.

MONICIÓN de ENTRADA

En este domingo, Jesús, nos propone a las claras que nos dejemos de evasivas y que practiquemos aquello que emana del corazón de Dios por los cuatro costados: yo os perdono… haced también vosotros lo mismo. Celebremos la Eucaristía unidos a Jesús y entre nosotros.

ACTO de RECONOCIMIENTO

Para ser capaces de perdonar tenemos ante todo que reconocer los dones que Dios nos ha dado a cada uno y a través de los cuales se manifiesta su presencia. Los reconocemos ahora al comenzar la Eucaristía, le damos gracias por ellos y nos comprometemos a vivirlos cada día

Queremos comprometernos a vivir el don de la Paz, tanto interior, sintiéndonos habitados por Tí, como exterior, construyéndola con los demás. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Queremos comprometernos a vivir el don del Amor , descubriendo cada día el gran amor que nos tienes y viviéndolo con los hermanos. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Queremos comprometernos a vivir los dones de la Bondad y la Ayuda, ayudándonos a nosotros mismos a progresar en nuestra realización personal y ayudando a los demás en todo lo que podamos. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Dios Padre Amoroso tiene misericordia de nosotros, comprende nuestros fallos y nos guía de su mano a la vida eterna. Amén

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo…

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú tienes piedad de nosotros...

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú atiendes nuestras súplicas

Tú que estás sentado a la derecha del Padre,  Tú tienes piedad de nosotros

ORACIÓN COLECTA

Seguiremos caminando,

más allá de fracasos y golpes.

Seguiremos amando,

venciendo soledades y deserciones.

Seguirá la historia,

la memoria poblada y la espera impaciente

de lo que ha de llegar.

Uniremos los pedazos dispersos,

los fragmentos de sueños.

Estrecharemos brazos heridos.

Setenta veces siete alzaremos los ojos

y retomaremos la ruta.

Con otros,

igual de frágiles,

igual de fuertes,

igual de humanos,

haremos surcos

en la tierra fértil

para seguir sembrando

un evangelio de carne y hueso

regado con los anhelos más hondos,

y crecerá, imparable, la vida.

Lectura del libro del Eclesiástico (27,33–28,9):

Furor y cólera son odiosos; el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas.

¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error.

Palabra de Dios

Sal 102

R/. El Señor es compasivo y misericordioso,

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R/.

No está siempre acusando

ni guarda rencor perpetuo;

no nos trata como merecen nuestros pecados

ni nos paga según nuestras culpas. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,

se levanta su bondad sobre sus fieles;

como dista el oriente del ocaso,

así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):

Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.

Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

R/Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo".

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes". El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré". Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?".

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Palabra del Señor.

R/Gloria a tí Señor Jesús

HOMILÍA

Una profesora de universidad hizo una actividad para ilustrar la importancia del perdón. Les pidió a sus alumnos que trajeran una bolsa de plástico transparente y una bolsa de patatas. Por cada persona a la que no perdonaban, debían elegir una patata, escribir el nombre y la fecha de la ofensa en ella y ponerla en la bolsa de plástico.

Al principio, la actividad les pareció un poco tonta. Pero a medida que la semana avanzaba, empezaron a darse cuenta de que era mucho más significativa de lo que pensaban. Llevar la bolsa de patatas con ellos a todas partes fue una molestia. Era pesada y voluminosa, y tenían que estar atentos para no olvidarla o dejarla en un lugar inapropiado.

Además, las patatas empezaron a deteriorarse con el tiempo. Se ablandaron y empezaron a oler mal. Esto les hizo reflexionar sobre el peso espiritual que acarreamos cuando guardamos rencor.

Al final de la semana, se dieron cuenta de que el perdón no era solo un regalo para la otra persona, sino también para ellos mismos. Cuando perdonamos, nos liberamos de la carga del rencor y la negatividad.

Canta Isabel Aiun en su éxito potra salvaje:

Con la garganta llena de arena.

Y con el odio, el orgullo y la pena

Así no puedo sentirme libre como el halcón.

 

Porque el que canta su vida llena

Ven y cantemos el tiempo que queda

Seamos libres como el principio de una canción.

No quiero hierro ni sed de venganza

Quien odia muere y quien perdona avanza.

Yo solo quiero curar cicatrices y ser como soy.

Y ahora hagamos un pequeño ejercicio: Pongámonos en la piel de Pedro y del deudor del relato. Quizá pensamos que no tenemos cuentas pendientes con nadie. ¿Pero estamos seguros? ¿De verdad no te quedan ofensas sin perdonar? ¿De verdad lo has perdonado todo?

Alguien me contó cómo dos ancianos, tras casi sesenta años de matrimonio, tuvieron un pequeño percance a cuenta de unos calcetines mal emparejados en un cajón (casi siempre es por los calcetines). La discusión fue a más, y, en un momento dado, gritó él: «¡Es como cuando éramos novios y perdiste la pluma que te pedí que guardases en el bolso!» … Hacía más de sesenta años de aquello… ¡Y aún se lo tenía guardado!

No digas fácilmente que no tienes deudas pendientes. Revisa bien tu vida. Nunca se sabe; igual encuentras un par de calcetines viejos mal emparejados, o una pluma perdida.

Y preguntémonos también: Y tú, ¿qué tal te relacionas con tus deudores? No me digas que no los tienes. ¡Si parece que todo el mundo te debe algo! Esperas que te den cariño, que te traten con respeto, que respondan a tus WhatsApp (¡O, al menos, que los lean!), que te escuchen cuando hablas… ¡Vives de espera! 

Con tu mirada, no dejas de decir: Págame lo que me debes.

Ojalá lo esperes todo de Dios. Él no te defraudará, porque ya te lo ha dado todo y para siempre Y, en cuanto al prójimo… Ojalá lo trates de tal modo que capte tu mensaje: «¡No me debes nada!»

CREDO

Sacerdote. - ¿Creéis en Dios, que es nuestro Padre, que ha hecho todas las cosas y nos cuida con amor?

Todos. - Sí, Creemos.

Sacerdote. - ¿Creéis en Jesucristo, que ha puesto su Morada entre nosotros, para hacernos conocer a Dios Padre?

Todos. - Sí, Creemos.

Sacerdote. - ¿Creéis en el Espíritu Santo que vive entre nosotros, y anima a la Iglesia y a todos para hacer un mundo mejor?

Todos. Sí, Creemos.

Sacerdote: ¿Creéis en la resurrección y en la Vida eterna, que ya comenzamos a disfrutar aquí y disfrutaremos plenamente al final de nuestro camino por esta vida?

Todos. Sí, Creemos.

ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos, el Amor que nos habita es sin condiciones e ilimitado, por eso Jesús nos recuerda que no hemos de llevar cuentas, que nuestro perdón a quien sentimos nos ha ofendido ha de ser también ilimitado. Oremos.

Queremos ser cauce de perdón y paz

• Queremos que la Iglesia nos desvele permanentemente el verdadero rostro de Dios que sólo sabe perdonar y amar y nos recuerde vivir la necesidad del perdón diario como clave para cualquier convivencia saludable.

Queremos ser cauce de perdón y paz

• Nosotros, que seguro hemos experimentado muchas veces el perdón de otros, no podemos andar calculando las fronteras del perdón y la acogida del hermano.

Queremos ser cauce de perdón y paz

• Los creyentes perdonando favorecemos en los hermanos la experiencia del gozo de sentirse perdonados; una experiencia que es fuente de mucho bien y de crecimiento personal y comunitario.

Queremos ser cauce de perdón y paz

Padre bueno, queremos ser capaces de perdonar siempre y sin condiciones; queremos parecernos a Ti y ser fermento de un mundo nuevo basado en el amor, el perdón y la paz. Siguiendo el ejemplo de tu hijo Jesús que vive por los siglos de los siglos. Amén

En el momento de presentar la OFRENDA de toda la Iglesia oremos a Dios Padre Misericordioso.

El Señor reciba de tus manos esta OFRENDA, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia 

ORACIÓN OFRENDAS

Tú aceptas Señor, las ofrendas de pan y vino que hemos puesto sobre el altar y que simbolizan nuestros trabajos por hacer un mundo mejor. Tú las transformarás en signo de Pan de Vida y Bebida de Salvación. PJNS.

PREFACIO

El Señor está con vosotros  

Y con tu Espíritu

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor

Damos gracias al Señor nuestro Dios

Es justo y necesario

En verdad es justo darte las gracias, Señor,

porque sin cesar nos ofreces tu perdón

y nos invitas a confiar en tu bondad.

Tu Hijo Jesús, a su paso por este mundo,

nos entregó su mensaje de perdón y reconciliación,

pero, además lo cumplió con su Ejemplo,

perdonando a todos, incluso a los que lo crucificaron.

Supo perdonar a todos y ser paciente,

y nos enseñó, que sólo el que perdona a sus hermanos, es signo de tu presencia en nosotros.

Llenos de admiración y agradecimiento,

queremos unir nuestras voces

a tus ángeles y santos del cielo

para proclamar la fuerza de tu amor

y la alegría de nuestra salvación diciendo:

SANTO, SANTO, SANTO, es el Señor, Dios del Universo, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. 

Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

CONSAGRACIÓN y PLEGARIA

Te glorificamos, Padre Santo,

porque estás siempre con nosotros

en el camino de la vida,

sobre todo, cuando Cristo, tu Hijo, nos congrega

para el banquete pascual de su amor.

Como hizo en otro tiempo

con los discípulos de Emaús,

él nos explica las Escrituras

y parte para nosotros el pan.

Recibimos tu Espíritu con alegría

para que santifique este pan y este vino y

se conviertan para nosotros en el signo,

en el sacramento del Cuerpo y + la Sangre de Jesús,

en la Persona y la Vida de Jesús, aquí significadas.

Jesús en su última comida con sus amigos

tomó un trozo de pan, lo partió y se lo paso

diciendo:

Tomad y comed todos de él,

porque esto es mi Cuerpo,

que será entregado por vosotros.

Después de cenar, hizo igual con la copa, diciendo:

Tomad y bebed todos de él,

porque éste es el cáliz de mi Sangre,

Sangre de la alianza nueva y eterna,

que será derramada por vosotros

y por todos los hombres

para iluminar vuestras vidas.

Haced esto en conmemoración mía.

Éste es el Sacramento de nuestra fe.

Por eso, Padre de bondad,

celebramos ahora

el memorial que Jesús nos encargó,

y proclamamos la obra de tu amor:

Cristo, tu Hijo, a través del servicio 

y la entrega de su vida

ha resucitado a la vida nueva y ha sido glorificado a tu derecha. 

Señor, Padre de misericordia, derramas sobre nosotros el Espíritu del Amor, el Espíritu de tu Hijo.

Fortaleces a tu pueblo con el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo

y nos renuevas a todos a su imagen. 

Derramas tu bendición abundante sobre el Papa León, sobre nuestro Obispo N… y sobre todos tus hijos. Para que todos los miembros de la Iglesia sepamos discernir los signos de los tiempos y crezcamos en la fidelidad al Evangelio; preocupándonos de compartir en la caridad las angustias y las tristezas, las alegrías y las esperanzas de los hombres, y mostrándoles así el camino de la salvación.

Gracias una vez más porque

has acogido en tu casa del Cielo 

a nuestros hermanos difuntos ...

todos nuestros familiares, amigos

y fieles difuntos de esta Comunidad. 

Y ahora, Padre santo, nos unimos a toda tu creación

para brindar por tu mayor gloria y por la germinación de tu Bondad en nuestro mundo,

en la feliz compañía de tu hijo Jesús,

unidos a nuestra Madre María, a su esposo San José

a los apóstoles, a los santos y a todas las personas

de buena voluntad diciendo

Por Cristo, con Él y en Él,a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.

PADRENUESTRO

PADRE Y MADRE NUESTRA

EN QUIEN SOMOS Y VIVIMOS.

Santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

TÚ NOS DAS HOY 

NUESTRO PAN DE CADA DÍA.

TÚ PERDONAS NUESTROS PECADOS

Y NOSOTROS QUEREMOS PERDONAR

A LOS QUE NOS OFENDEN.

No nos dejes caer en la tentación.

Y líbranos del mal. Amen.

Señor tú nos ayudas a vencer nuestros males.

Tú que dijiste a tus apóstoles: “la paz os dejo,

mi paz os doy”, no tienes en cuenta nuestros 

errores sino la fe de tu Iglesia y conforme a tu palabra nos das la paz y la unidad. Tú que vives por los siglos de los siglos. Amén.

CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ NOS DAS la paz

Jesús nos invita a ser pan partido y repartido para los demás.

ORACIÓN FINAL

Señor, te sentimos cerca de nosotros. Cuando perdonamos sentimos que Tú eres perdón eterno. Y te sentimos más Padre porque nos parecemos a Ti... Gracias, Señor.

Señor, te sentimos entre nosotros, te sentimos cerca de nuestro corazón, te vemos en nuestros hermanos... Gracias, Señor.

Señor, nuestro perdón mutuo, es tu perdón. Nuestro amor sin reservas, es Tu Amor. Nuestra vida es Tu Vida... Gracias, Señor.

Gracias, Señor, por la alegría de sentirnos perdonados, por tener tu Amor cercano y constante.

Queremos ser signos de tu Amor y Perdón. Amén.

BENDICIÓN

El Señor os bendice, os guarda

y en sus palmas os lleva tatuados.

Os acompaña en todos los caminos.

Y hace prósperas las obras de vuestras manos.

Sentíos siempre abrazados y bendecidos por este Dios enamorado,

Padre, Hijo y Espíritu Santo. AMÉN.

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