Iglesia peruana abre investigación contra sacerdote de Lurín por presunto abuso
El sacerdote acusado venía desempeñándose como secretario general de la sede de Cáritas en Lurín
Los hechos delictivos habrían ocurrido en 2019 y las denuncias fueron enviadas al Dicasterio para la doctrina de la fe en mayo de 2023
Monseñor Carlos García Camader, presidente de la conferencia Episcopal peruana confirmó el inicio de una investigación formal contra el sacerdote Omar Sánchez Portillo, quien pertenece al clero de Lurín. La medida responde a la acusación que pesa contra el sacerdote que presuntamente estaría involucrado en actos delictivos y contrarios al sexto mandamiento. Disposición que obedece a una notificación hecha por la Santa Sede y al contenido del Motu Proprio Vos estis lux mundi, que regula la investigación de las denuncias efectuadas en el ámbito eclesial.
El sacerdote acusado es el secretario general de la sede de Cáritas en Lurín y a lo largo de su camino pastoral ha participado en diferentes medios de comunicación, por lo que goza de un amplio reconocimiento entre la comunidad.
La acusación
Sobre Sánchez Portillo pesa una denuncia que lo sitúa como presunto responsable de un abuso cometido contra una persona de 27 años que se desempeñaba como voluntario en la Asociación de Las bienaventuranzas, hechos delictivos que ocurrieron en 2019.
Estas denuncias fueron enviadas al Dicasterio para la doctrina de la fe en mayo de 2023 y contarían con un acervo probatorio que incluye entre otras cosas, imágenes inapropiadas del sindicado con la víctima y conversaciones a través de WhatsApp. Al ser increpado por los medios de comunicación el sacerdote cuestionado se abstuvo de hacer cualquier comentario por indicación de sus abogados y porque según afirma no conoce a la víctima y se limitará a responder únicamente por los canales oficiales.
Consciente de la gravedad de las acusaciones, el obispo de Lurín actuó con rapidez y asumió los lineamientos que establece el Derecho Canónico para estos casos. García Camader aplicó el protocolo correspondiente con el objetivo de garantizar un proceso transparente y respetuoso con los derechos de los involucrados.
Víctimas protegidas
Así, “el Obispo diocesano, en estricto cumplimiento de la normativa canónica vigente y del citado Motu proprio, ha dispuesto y viene ejecutando las medidas pertinentes, actuando con la debida diligencia y celeridad”, indica el comunicado. La pesquisa responde a las exigencias actuales de la Iglesia en materia de atención a denuncias, especialmente aquellas relacionadas con conductas que vulneran la moral e integridad de las personas, más allá de la edad o condición de la víctima.
En este contexto, la diócesis reiteró su compromiso de actuar con fidelidad a las disposiciones eclesiales y acompañar el proceso con un hondo sentido de justicia. Igualmente subrayó la importancia de proteger tanto a las víctimas como a la persona acusada, garantizando el debido proceso.
“El procedimiento busca la tutela de los derechos de las partes y el esclarecimiento de los hechos conforme al derecho”, agrega el texto . Esta afirmación pone de relieve el equilibrio que la Iglesia intenta mantener entre la presunción de inocencia y la necesidad de investigar con rigor cualquier denuncia.
Respuestas oportunas
La comunicación se conoce en un ambiente de creciente sensibilidad frente a los casos de abuso dentro de las instituciones religiosas, problemáticas ante las cuales la opinión pública peruana y las comunidades de fieles exigen respuestas claras, oportunas y transparentes.
En ese sentido, la Diócesis de Lurín optó por pronunciarse de manera oficial ante la circulación masiva de información en redes sociales, lo que puede incidir en la desinformación que ignora el trabajo que se está haciendo para reafirmar el compromiso de la Iglesia con la verdad y las víctimas.
En 2019, el Papa Francisco promulgó el Motu Proprio Vos estis lux mundo. Su contenido establece procedimientos claros para la denuncia e investigación de abusos dentro de la Iglesia, así como los mecanismos de rendición de cuentas para los obispos. El objetivo es que su implementación fortalezca la transparencia institucional y asegure que las denuncias sean tratadas con seriedad y responsabilidad.
Un compromiso con la justicia
En el caso de la diócesis de Lurín, se muestra solidaridad frente a la situación y se ratifica la disposición de colaborar con las instancias correspondientes para el esclarecimiento del caso. García “reitera su solidaridad y el compromiso de actuar con fidelidad a las disposiciones eclesiales aplicables, asegurando la tramitación que demanda el presente caso”.
Si bien el comunicado no ofrece detalles específicos sobre la naturaleza de la denuncia ni las posibles medidas cautelares adoptadas contra el sacerdote, sí deja claro que el proceso está en marcha y seguirá conforme a las normas establecidas por la Santa Sede.
Actuaciones que de acuerdo con recientes problemáticas en la Iglesia peruana reflejan una línea más estricta en el tratamiento de estas denuncias y delitos; siempre en coherencia con las reformas impulsadas en los últimos años para enfrentar los abusos y reconstruir la confianza de los fieles en la Iglesia. Por ahora, el caso se encuentra en fase de investigación, y se espera que las autoridades eclesiásticas informen de acuerdo con los avances del proceso; mientras que la diócesis de Lurín insiste en su compromiso con la justicia, la transparencia y el respeto a la dignidad de las personas involucradas, particularmente quienes fueron objeto del delito.
