Tras una visita canónica en la que se escuchó a más de 200 personas El cardenal de Bruselas disuelve la Comunidad Palabra de Vida por "disfunción grave y sistémica"

Miembros de la Comunidad de la Palabra
Miembros de la Comunidad de la Palabra

El cardenal Jozef De Kesel, arzobispo de Malinas-Bruselas, y obispo garante de la Comunidad de la Palabra de Vida, ha anunciado la disolución de esta asociación a partir de 1 de julio de 2023 después de que tres visitadores encontraran en ella “una disfunción grave y sistémica desde la fundación”, en 1986

Según un comunicado de la diócesis de Châlons, "240 miembros han abandonado la comunidad en 30 años. Todos los intentos de clarificar el carisma, de dar una regla de vida estable, de asegurar un gobierno sereno y de garantizar el respeto a cada persona y la confianza dentro de la Palabra de Vida, han fracasado”

Los problemas podrían remontarse a los orígenes mismos, cuando el guía espiritual de la Comunidad de 1986 a 2013, el sacerdote Jacques Marin, fue acusado por varias mujeres de abusos sexuales en el marco del sacramento de la confesión. Murió en 2019, después de que un juicio canónico le prohibiera unos años antes ejercer el ministerio de la confesión

El cardenal Jozef De Kesel, arzobispo de Malinas-Bruselas, y obispo garante de la Comunidad de la Palabra de Vida, ha anunciado la disolución de esta asociación a partir de 1 de julio de 2023 después de que tres visitadores encontraran en ella “una disfunción grave y sistémica desde la fundación”, en 1986.

El decreto de disolución es consecuencia de la visita canónica que tuvo lugar en enero-abril de 2022 a petición del consejo de la comunidad y bajo la autoridad del obispo responsable, tras la dimisión del moderador general en agosto de 2021, y en la que se escucharon a más de 200 personas.

Fracasaron todos los intentos

El cardenal de Kesel nombró al obispo de Châlons como administrador de la Comunidad hasta su disolución y contará durante este tiempo con cinco equipos que le auxiliarán en el acompañamiento espiritual y vida consagrada; acompañamiento psicológico; cuestiones canónicas y jurídicas; cuestiones administrativas y financieras; comunicación.

Según un comunicado de la diócesis de Châlons, "240 miembros han abandonado la comunidad en 30 años. Todos los intentos de clarificar el carisma, de dar una regla de vida estable, de asegurar un gobierno sereno y de garantizar el respeto a cada persona y la confianza dentro de la Palabra de Vida, han fracasado”.

La comunidad fue fundada en 1986, en plena primavera de los nuevos movimientos
La comunidad fue fundada en 1986, en plena primavera de los nuevos movimientos

Según el semanario La Vie, los visitantes constataron que "los dirigentes del Palabra de Vida hicieron todo lo posible para ocultar la verdad a los obispos y manipularlos". Para ellos, prosigue la revista, "era imposible volver a empezar de forma saludable".

Acusaciones de abuso espiritual y control

La Comunidad de la Palabra de Vida tenía el estatus de asociación privada de fieles en la diócesis de Malinas-Bruselas, donde fue acogida en 2010 por el obispo André-Joseph Léonard. Fue fundada en 1986 por Marie-Josette y Georges Bonneval, en la abadía de Aubazine, en Corrèze y pronto surgieron dificultades de gobernanza. El matrimonio Bonneval fue acusado de abuso espiritual y control sobre los miembros

En un mensaje dirigido a los fieles de Châlons, el obispo es consciente de la conmoción que supone esta decisión. "Por favor, creed que esta grave decisión se ha tomado por el bien de los miembros de esta comunidad, aunque os cueste creer y entender que tales disfunciones hayan podido tener lugar allí", escribió.

Los problemas podrían remontarse a los orígenes mismos, cuando el guía espiritual de la Comunidad de 1986 a 2013, el sacerdote Jacques Marin, fue acusado por varias mujeres de abusos sexuales en el marco del sacramento de la confesión. Murió en 2019, después de que un juicio canónico le prohibiera unos años antes ejercer el ministerio de la confesión.

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