La Iglesia alemana sigue estudiando fórmulas para compensar a víctimas de abusos Marx: "No habrá un camino alemán especial sin Roma en las cuestiones relevantes de la Iglesia mundial"

Concluye la reunión de otoño de la Conferencia Episcopal Alemana
Concluye la reunión de otoño de la Conferencia Episcopal Alemana

Aún no hay decisión alguna de cómo compensar, concretamente, a las víctimas de los casos de abusos, aunque existen dos modelos

Concluye la plenaria de los obispos alemanes, con varias cosas claras, según afirmó el cardenal Marx: "No habrá un camino alemán especial sin Roma en las cuestiones relevantes de la Iglesia mundial".

El purpurado aseguró que no existe en relación con la actitud de la jerarquía católica germana "una señal de stop" desde Roma "para el camino sinodal y, por lo tanto, seguiremos adelante"; agregó que ese camino se articulará en cuatro foros.

En ellos se debatirá, sobre cómo se ejerce la autoridad en la Iglesia, sobre la moral sexual, el papel de las mujeres en la Iglesia y las formas de vida sacerdotales.

A mediados de este mes Marx replicó al prefecto de la Congregación de Obispos, Marc Ouellet, quien había advertido en una carta que el camino de reformas escogido por la Iglesia alemana -mediante un proceso de debate con los fieles- era difícilmente compatible con el derecho canónico.

El cardenal respondió a ello, también en una misiva, que hubiera sido deseable que Ouellet "hubiera buscado el diálogo antes de enviar la carta".

La Conferencia Episcopal alemana no ha tomado aún una decisión relativa a la compensación de las víctimas de abusos sexuales cometidos durante décadas por sacerdotes contra menores, aunque la "voluntad" de hacer frente a esta cuestión en su conjunto existe, dijo hoy su presidente, el cardenal Reinhard Marx.

"No hemos tomado ninguna decisión, hay muchas preguntas abiertas, legales, de tipo económico, pero la voluntad de afrontar esta cuestión todavía existe", aseguró Marx en una rueda de prensa con motivo de la clausura de la asamblea otoñal de la Conferencia Episcopal, celebrada en Fulda (centro).

A pesar de no haber decisión todavía, Matthias Katsch, portavoz de las víctimas, quien había presentado a los obispos dos posibles modelos de compensación elaborados con expertos en un grupo de trabajo independiente creado a instancia de la Iglesia, habló de un "cambio cualitativo", según recoge la emisora Domradio.

Uno de los modelos contempla una compensación fija de unos 300.000 euros por caso -lo que por tres mil casos haría necesario un fondo de casi mil millones de euros-, mientras que el otro abarcaría indemnizaciones de entre 40.000 y 400.000 euros y tendría en cuenta la gravedad de cada abuso.

"No hemos hablado para nada sobre esta dimensión", dijo Marx, quien al mismo tiempo dijo no poderse imaginar que estas tres mil personas o el número que sea, "vayan a ser tratados de la misma manera".

Reiteró que no se ha tomado decisión alguna sobre sumas concretas y recordó que el camino emprendido por la Iglesia alemana para asumir los abusos "no tienen comparación en ningún grupo social, en ninguna institución", y por lo tanto tampoco ningún punto de referencia en cuanto a cómo abordar la cuestión.

Cardenal Reinhard Marx

Agregó que es un camino que la Iglesia católica alemana emprende, porque quiere hacerlo, "de manera voluntaria".

Actualmente, la Iglesia católica paga a las víctimas una cantidad de 5.000 euros, en algunos casos mayor, como "reconocimiento de los daños sufridos" hasta una suma que asciende hasta el momento a unos nueve millones de euros.

Durante la presentación hace un año del informe independiente encargado por la Iglesia católica que documenta al menos 3.677 casos de abusos sexuales, cometidos por 1.670 religiosos entre 1946 y 2014, Marx pidió perdón tanto por las miles de agresiones como por haber mirado hacia otro lado como institución.

Agregó entonces que el informe es el primer paso en un largo camino para analizar y afrontar el problema -de la mano de las víctimas- y para tratar de recuperar la confianza, pese a que subrayó que el objetivo no es "salvar la institución".

La Conferencia Episcopal encargó ese estudio a raíz del escándalo de abusos sexuales que sacudió a la Iglesia católica alemana en 2010, lo que generó una crisis de credibilidad para el catolicismo alemán.

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