El líder de la Iglesia católica caldea se encuentra en Roma con ocasión del consistorio Cardenal Sako, en sintonía con el presidente Saleh: "El único camino para Irak es el voto"

Cardenal Sako
Cardenal Sako

El patriarca de Babilonia de los Caldeos, desde Roma, sigue con "profunda preocupación" la violencia de los últimos días. El presidente Saleh pidió volver a las urnas

Cardenal Sako: La única manera de salir de una situación de estancamiento político y parálisis institucional es devolver la palabra al pueblo y "convocar a nuevas elecciones", como pidió en estas horas el propio presidente iraquíE

En Roma para asistir a la reunión de los días 30 y 31 de septiembre de los cardenales con el Papa, no ocultó su "profunda preocupación" por la violencia que ensangrienta a Irak

Al comentar la violencia de los enfrentamientos entre manifestantes chiítas y las fuerzas de seguridad, el patriarca Sako confirmó que "la gente tenía mucho miedo": "El líder chiíta hizo bien en condenar la violencia y pedir a su pueblo que abandonara la Zona Verde [de Bagdad]"

(AICA).- La única manera de salir de una situación de estancamiento político y parálisis institucional es devolver la palabra al pueblo y "convocar a nuevas elecciones", como pidió en estas horas el propio presidente iraquí, explicó el patriarca de Babilonia de los Caldeos, cardenal Louis Raphael Sako a la agencia AsiaNews. 

El líder de la Iglesia católica caldea se encuentra en Roma para asistir a la reunión de los días 30 y 31 de septiembre de los cardenales con el Papa y participar en la primera misa de sus nuevos hermanos cardenales celebrada el 30 en la basílica de San Pedro. El patriarca Sako no ocultó su "profunda preocupación" por la violencia que ensangrienta a Irak.

El papa Francisco también se refirió al país árabe durante la audiencia del miércoles 31. Dijo que seguía "con preocupación los acontecimientos violentos ocurridos en Bagdad en los últimos días: pedimos a Dios que conceda la paz al pueblo iraquí". "El año pasado -continuó el Papa, recordando su viaje apostólico de marzo de 2021- tuve la alegría de visitar Bagdad y sentí de primera mano el gran deseo de normalidad y convivencia pacífica entre las diferentes comunidades religiosas que la componen. El diálogo y la fraternidad son la principal vía para afrontar las dificultades actuales y alcanzar este objetivo".

El balance de los enfrentamientos entre los partidarios del líder chiíta Moqtada al-Sadr y las Fuerzas de Seguridad (respaldadas por movimientos pro-iraníes) es de al menos 30 muertos y casi 800 heridos. Durante horas se temió que la situación pudiera degenerar en una guerra civil total. Esto pudo evitarse gracias a un llamamiento del propio al-Sadr, quien pidió a los manifestantes que se retiraran para evitar un mayor "derramamiento de sangre iraquí".

Los manifestantes y partidarios del líder chiíta, una figura que ganó cada vez más poder y seguidores en los últimos años, clamaron por la disolución del Parlamento y la celebración de nuevas elecciones. Pocas horas después, intervino el presidente iraquí Barham Saleh, quien ve en las urnas la única forma de resolver la crisis que paraliza a la nación desde hace casi un año. 

"La convocatoria de nuevas elecciones anticipadas en conformidad con el consenso nacional", subrayó el jefe de Estado, "es una forma de salir de la crisis" y factor de "estabilidad política y social" que responde a las "aspiraciones del pueblo iraquí". 

El primer ministro interino iraquí, el suní Mustafa al-Kadhimi, quiso agradecer a al-Sadr su llamamiento a la calma y la moderación.

La gente tiene miedo

Al comentar la violencia, el patriarca Sako confirmó que "la gente tenía mucho miedo", especialmente de una nueva deriva fuera de control. "El líder chiíta hizo bien en condenar la violencia y pedir a su pueblo que abandonara la Zona Verde [de Bagdad]”, agregó el cardenal. “Todos debemos hacer sacrificios y renuncias por Irak y su pueblo; todos juntos debemos encontrar una solución pacífica para el país".

Para el primado caldeo, el calibre de los enfrentamientos fue una "sorpresa" para el propio al-Sadr. No hay que descartar la presencia de "infiltrados en las manifestaciones" que pueden haber provocado choques para desembocar en la violencia. Además, el líder chiíta "siempre habló de manifestaciones pacíficas" y ante la escalada pidió un paso atrás. Y por ello "le doy las gracias, porque hizo una declaración y un gesto valiente". 

Y agregó: “También nosotros, como Iglesia, estamos a favor del diálogo, de la paz y del progreso, que son la única forma de salir de la crisis, porque la alternativa terrible es la guerra civil". "Escuché la declaración del presidente Saleh", dijo el cardenal Sako, "y estoy de acuerdo con él: el único camino es el voto".

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