La ceremonia, presidida por Semeraro, tuvo lugar en Varsovia Stefan Wyszyński, mentor de Juan Pablo II, y la Madre Czacka ya son beatos

Stefan Wyszyński, mentor de Juan Pablo II,  y la Madre Czacka ya son beatos
Stefan Wyszyński, mentor de Juan Pablo II, y la Madre Czacka ya son beatos

El Cardenal Semeraro indicó que “Polonia es una nación mariana, Polonia ha ofrecido y donado a la Iglesia, en el curso de las diversas épocas, destacadas figuras de santos, hombres y mujeres de Dios"

Invitó a encomendarse “a la intercesión de los nuevos beatos, para que se encienda en nosotros el deseo de vivir como santos, porque, como nos recuerda una vez más el Papa Francisco, “en nuestra vida, aunque débil y marcada por el pecado, la santidad puede florecer”

La Iglesia en Polonia celebró este domingo 12 de septiembre una gran fiesta de la fe en Varsovia, con la ceremonia de beatificación del Cardenal Stefan Wyszynski, considerado el mentor de San Juan Pablo II, y de la Madre Elzbieta Róza Czacka.

El Cardenal Stefan Wysznski fue Arzobispo Primado de Polonia de 1948 a 1981, es considerado el mentor de San Juan Pablo II y el pastor que salvó la fe de los polacos en los difíciles tiempos del comunismo. La Madre Czacka fue una religiosa ciega que fundó la Congregación de las Hermanas Franciscanas Siervas de la Cruz y estableció la Obra Laski, un centro de educación de niños ciegos y de diálogo con los no creyentes.

La emotiva ceremonia de beatificación fue presidida por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Cardenal Marcello Semeraro, en el templo de la Divina Providencia de Varsovia con la participación de numerosas autoridades civiles y eclesiásticas y de centenares de fieles presentes dentro de la iglesia y de muchos más que siguieron la ceremonia fuera del templo a través de pantallas gigantes.

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Como es tradición, después de desvelar los dos grandes cuadros con las imágenes de los nuevos beatos, los asistentes aplaudieron mientras que el coro entonaba un canto. Inmediatamente después, las reliquias de los nuevos beatos, junto a dos pequeños ramos de flores y dos velas encendidas, fueron colocadas a un costado del altar.

En su homilía, pronunciada en italiano y traducida al polaco, el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos recordó la oración del Magnificat pronunciada por la Virgen María en el Evangelio de San Lucas para señalar que “las palabras del canto de alabanza pronunciado por la Virgen María expresan hoy nuestra acción de gracias a Dios por nuestra participación en la beatificación del Cardenal Stefan Wyszy?ski y de la Madre Elzbieta Róza Czacka”.

En esta línea, el Cardenal Semeraro indicó que “Polonia es una nación mariana, Polonia ha ofrecido y donado a la Iglesia, en el curso de las diversas épocas, destacadas figuras de santos, hombres y mujeres de Dios. Al igual que hizo cuando envió al Arcángel Gabriel a la Virgen, que se llamaba María, también hoy Dios llama a auténticos testigos de santidad para que honren y alaben su nombre”.

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“Polonia, nación de María, tierra de santos y beatos, en este Templo de la Divina Providencia, por intercesión de la Virgen María, del Beato Stefan Wyszy?ski y de la Beata El?bieta Ró?a Czacka, pedimos hoy a Dios que nos conceda la fuerza de ser testigos fieles de su amor misericordioso hacia cada persona necesitada de nuestro tiempo”, afirmó el Purpurado.

En esta línea, el Cardenal Semeraro rezó para “que los nuevos beatos sean poderosos intercesores por esta benemérita nación, que sean una luz para las autoridades estatales y locales, y que apoyen a la Iglesia en Polonia en la constante fidelidad al Evangelio de Cristo”.

El Purpurado invitó a encomendarse “a la intercesión de los nuevos beatos, para que se encienda en nosotros el deseo de vivir como santos, porque, como nos recuerda una vez más el Papa Francisco, “en nuestra vida, aunque débil y marcada por el pecado, la santidad puede florecer”.

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