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Escasos avances y numerosas críticas: un informe independiente cuestiona la gestión de los abusos en Colonia

La Comisión Independiente de Esclarecimiento de Colonia (UAK) vuelve a poner el foco sobre la actuación de la archidiócesis frente a los abusos sexuales. Su último informe cuestiona decisiones adoptadas durante el mandato del cardenal Rainer Maria Woelki, identifica carencias persistentes y anuncia nuevas pesquisas sobre uno de los casos más polémicos.

Foto: © katholisch.de/msp

(katholisch.de).- La archidiócesis de Colonia sigue presentando importantes deficiencias en la gestión de los casos de abusos. Así lo pone de manifiesto un nuevo informe de la Comisión Independiente de Esclarecimiento (UAK) de Colonia. Tres años después de su creación, el organismo ha examinado expedientes de la archidiócesis y analizado cinco casos representativos. Aunque la comisión reconoce algunos avances, sus conclusiones son mayoritariamente críticas. Las observaciones alcanzan también al arzobispo de Colonia, el cardenal Rainer Maria Woelki, quien rechaza las acusaciones.

Que el esclarecimiento de los abusos y su gestión siguen siendo problemáticos hasta la actualidad queda patente ya en los dos primeros casos analizados. La UAK critica la falta de coordinación entre diócesis y la insuficiente formación jurídica especializada. Estas deficiencias ya habían sido señaladas en un informe previo encargado por la propia archidiócesis de Colonia, el denominado informe Gercke de 2021.

La UAK no escatima críticas en el cuarto caso

El tercer caso del informe constituye, en cambio, un ejemplo positivo. Según la comisión, los mecanismos de intervención se aplicaron «de forma inmediata y exhaustiva». En otras palabras, la archidiócesis actuó con rapidez: ante un sacerdote acusado de posesión de material de abuso sexual infantil se adoptaron sin demora medidas laborales, y el caso fue comunicado a la UAK, además de solicitarse acceso a la documentación de la fiscalía.

El cuarto caso, sin embargo, es uno de los más delicados del informe. La UAK formula duras críticas que también trasladó personalmente al cardenal Woelki. Este apartado ha generado atención mediática, incluyendo informaciones en el diario Frankfurter Allgemeine, que llegó a acusar a la comisión de suavizar la exposición de los hechos, algo que la UAK rechaza.

Cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia | Foto: © KNA/Theo Barth

El caso se refiere a un sacerdote sobre el que ya existían denuncias anónimas por comportamientos inapropiados hacia menores durante el episcopado de Joachim Meisner (1989-2014). Cuando su sucesor, el cardenal Woelki, propuso su promoción a un cargo de responsabilidad, la archidiócesis recibió nuevas alertas, una anónima y otra identificada, que describían conductas inadecuadas y problemas en el trato con monaguillos menores.

La archidiócesis envió al sacerdote a una evaluación psicológica realizada por un especialista del entorno asesor del cardenal. Al no detectarse irregularidades, se procedió a su nombramiento. Para la UAK, esta decisión fue un error, ya que las denuncias existentes habrían sido suficientes para abrir al menos una sospecha inicial en sentido penal. En su opinión, el caso debió haber sido comunicado tanto a la fiscalía como al Vaticano, conforme a las normas vigentes en ese momento.

«Hoy se actuaría de otro modo en una situación comparable»

El sacerdote ya no ocupa ese cargo desde hace tiempo. La archidiócesis defiende, sin embargo, que en aquel momento no existía aún una oficina especializada de intervención, por lo que se recurrió a los mecanismos disponibles entonces, incluyendo asesoramiento externo y jurídico.

Según el director de comunicación del cardenal Woelki, Wolfram Eberhardt, los asesores no recomendaron medidas adicionales, al considerar que una denuncia anónima y genérica no permitía una investigación efectiva. Añadió que, desde la publicación del informe Gercke, la gestión de este tipo de denuncias ha cambiado significativamente. «Hoy se actuaría de otro modo en una situación comparable», afirmó.

La archidiócesis informó además de que el caso fue remitido a la fiscalía en octubre del año pasado, que actualmente está examinando la documentación.

El caso Winfried Pilz

El quinto caso del informe se centra en el sacerdote Winfried Pilz, una de las figuras eclesiásticas más conocidas de Alemania en este contexto. Pilz fue presidente de la Obra Misional de la Infancia “Die Sternsinger” (“los cantores de la estrella”, una tradición católica de Europa Central en la que niños y jóvenes recorren casas en enero vestidos como los Reyes Magos para cantar y recaudar fondos con fines benéficos). El sacerdote ya ha fallecido.

Winfried Pilz | Foto: © Wolfgang Radtke/KNA

En 2012, la archidiócesis tuvo conocimiento de acusaciones de violencia sexual contra él. En 2014, el cardenal Meisner le impuso una amonestación, una sanción económica y la prohibición de mantener contacto con menores. Sin embargo, el caso no fue comunicado a la fiscalía, ni tampoco a la diócesis de Dresde-Meissen, donde Pilz residía desde entonces. Falleció en 2019.

La organización “Die Sternsinger” tampoco fue informada de las acusaciones hasta años después. En 2022, junto con la archidiócesis, hizo públicas las denuncias para tratar de identificar a posibles víctimas adicionales. A raíz de ese llamamiento se recibieron numerosos testimonios, aunque la mayoría no pudo ser esclarecida.

Numerosos cargos y responsabilidades

La organización investigó posteriormente el periodo en el que Pilz fue presidente (2000-2010). El informe detectó indicios de comportamientos inadecuados en el trato con colaboradores, aunque no surgieron nuevas acusaciones de violencia sexual.

A lo largo de su vida, Pilz ocupó además numerosos cargos y responsabilidades en el ámbito pastoral y en el trabajo con menores. Por ello, la Federación de la Juventud Católica Alemana (BDKJ) pidió una investigación independiente más amplia, como recoge el informe de la UAK.

La archidiócesis rechazó esta propuesta, lo que llevó al BDKJ a dirigirse directamente a la comisión de esclarecimiento. El objetivo es analizar no solo los casos concretos, sino también las posibles condiciones estructurales que pudieron facilitar los abusos o dificultar su detección.

La archidiócesis, por su parte, sostiene que los intentos previos de esclarecimiento no ofrecieron resultados concluyentes y afirma respetar la independencia de la comisión.

Críticas también al cardenal Woelki

En el caso Pilz, la UAK considera que Woelki debió informar antes a la diócesis de Dresde-Meissen sobre las acusaciones existentes. El cardenal sostiene que no tuvo conocimiento del asunto hasta junio de 2022, afirmación que ratificó mediante declaración jurada ante un tribunal.

La fiscalía de Colonia puso en duda esta versión y abrió una investigación en 2022. Aunque el procedimiento se archivó al no apreciarse indicios suficientes de delito intencional, la fiscalía consideró que pudo haber negligencia en la declaración. Como consecuencia, el cardenal pagó una multa de 26.000 euros.

El BDKJ sigue reclamando transparencia y el respaldo de la UAK, que anuncia nuevas investigaciones. Según la comisión, el caso Pilz ilustra cómo la falta de controles suficientes en estructuras de poder puede favorecer tanto los abusos como su encubrimiento, y subraya la necesidad de abordar conjuntamente la intervención, el esclarecimiento y la prevención.

La labor de la UAK continuará más allá de este año

El caso Pilz seguirá siendo objeto de estudio por parte de la UAK de Colonia. En su informe, la comisión critica también la política de comunicación de la archidiócesis, la gestión documental de la oficina de intervención, el control insuficiente de clérigos condenados y las dificultades de acceso a los expedientes por parte de las víctimas.

Asimismo, propone una reforma del Consejo de Personas Afectadas de la archidiócesis. Las discusiones en torno a este órgano han sido intensas: dos de sus miembros representan a las víctimas, dos son designados por el estado de Renania del Norte-Westfalia y tres por la propia archidiócesis.

En el marco del proceso de esclarecimiento de abusos, todas las diócesis alemanas cuentan con comisiones independientes similares. El mandato de la UAK de Colonia finaliza a finales de este año, aunque la propia archidiócesis ha indicado que su trabajo podría continuar. A la vista del informe, todo indica que las tareas pendientes siguen siendo numerosas.

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