¿Quién puede realizar un exorcismo?
La Asociación Internacional de Exorcistas advierte de que sólo quienes tienen las licencias pertinentes, y en vigor, pueden ejercer el oficio de expulsar demonios, ante las apariciones públicas de un sacerdote al que se le habían revocado los permisos
"Sólo el exorcismo celebrado según el rito oficial por 'sacerdotes exorcistas', dotados de licencia peculiar y expresa concedida según el canon 1172 del Código de Derecho Canónico, produce efectos espirituales por impetración de la Iglesia". La Asociación Internacional de Exorcistas ha salido al paso de las declaraciones de un sacerdote italiano, presentado como "el primer exorcista designado por la diócesis de Roma, y por tanto de nivel mundial, a quien el Vaticano escucharía", y cuyas licencias habían sido revocadas por la Santa Sede.
Al tiempo, la asociación que aglutina a los clérigos encargados oficialmente de expulsar demonios en nombre de la Iglesia alerta de "posibles y serios efectos perjudiciales en la esfera espiritual de los fieles" que se sometan a prácticas no autorizadas. El sacerdote entrevistado, a quien no se identifica, dejó de tener las licencias pertinentes en 2024. Su caso se suma al de otros, clérigos o no, que se arrogan la capacidad de llevar a cabo exorcismos o rituales de expulsión de espíritus o demonios, una práctica que en los últimos tiempos se ha multiplicado, y no sólo entre expertos debidamente preparados y autorizados.
Aunque el comunicado evita citar al sacerdote, en la entrevista se le presenta, con nombre, apellidos y supuesta experiencia. Así, se trataría de "el padre Giacobbe Elia, primer exorcista designado por la Diócesis de Roma, médico cirujano y teólogo".
Así, en un comunicado, la AIE recuerda que "el exorcismo debe celebrarse respetando plenamente los principios y las rúbricas del Rituale Romanum, establecido por decreto del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado por autoridad de Juan Pablo II. De Exorcismis et Supplicationibus quibusdam, generalmente indicado con el acrónimo DESQ y que la Conferencia Episcopal Italiana promulgó en lengua vernácula el 25 de noviembre de 2001, reservando su distribución exclusivamente a los exorcistas legítimamente instituidos". Así, recuerda, "solo pueden celebrar lícitamente el sacramental del exorcismo aquellos sacerdotes a los que el Ordinario del lugar haya concedido una licencia expresa".
Con respecto al anuncio de la entrevista, que presentaba al clérigo como una suerte de 'jefe' de los exocistas, la AIE subraya que "no existe una jerarquía entre los sacerdotes exorcistas «oficiales» de la Iglesia Católica que convierta a un exorcista en el principal", ni siquiera en el caso de su fundador, y seguramente el exorcista más conocido del mundo, ya fallecido, Gabrielle Amorth.
Respecto a una posible usurpacion de funciones por parte del 'falso' exorcista, la Asociación Internacional de Exorcistas recuerda que "constituye un delito grave" presentarse como tal, sabiendo además que sus licencias fueron revocadas en 2024. El clérigo pertenece a una "Fraternidad Misionera Mariana" ya disuelta por la Santa Sede.