Obispos alemanes advierten sobre el ascenso de la ultraderecha: "Observen con atención su retórica superficial. Protejamos la democracia"
La Conferencia Episcopal Alemana ha pedido a los fieles que "no se dejen seducir" por el partido ultraderechista AfD ante las próximas elecciones estatales. "Copian nuestros temas y los convierten nacionalismo étnico y lemas misántropos … no tienen cabida en la Iglesia católica"
La Conferencia Episcopal Alemana ha pedido a los ciudadanos que "no se dejen seducir" por el partido ultraderechista AfD ante las próximas elecciones estatales y ha reiterado su llamamiento a "la protección de la democracia".
"Hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que observe con atención y no se deje seducir por la retórica superficialmente atractiva de la AfD", ha asegurado el recién elegido presidente de la Conferencia Episcopal, Heiner Wilmerm, la asamblea plenaria de la primavera que se ha celebrado en la ciudad de Wurzburg. "Desde Würzburg, digo claramente: ¡Cortenlo de raíz! Protejamos nuestra democracia", ha añadido Wilmer .
El presidente de los obispos se ha negado a comentar sobre una posible prohibición de la AfD al afirmar que es competencia de los políticos y del Estado de derecho decidir si se debía solicitar o no, aunque respecto a la relación del partido de extrema derecha con la Iglesia fue tajante al afirmar que "el nacionalismo étnico y los lemas misántropos no tienen cabida en la Iglesia católica", según informa Vatican News.
Nos oponemos a que nuestros temas se copien a bajo precio y se transformen en pensamiento y acción nacionalistas
En su opinión, "la AfD quiere desacreditar a la Iglesia: Nos oponemos a que nuestros temas se copien a bajo precio y se transformen en pensamiento y acción nacionalistas".
Para Heiner Wilmer "un sello distintivo de la democracia es la capacidad de dialogar sobre opiniones divergentes de forma justa y pacífica". Por ello considera "fundamental crear espacios de intercambio y diálogo" y ha asegurado que "la Iglesia quiere contribuir a ello".
Críticas al gobierno de Trump
El presidente de los obispos también ha criticado al Gobierno estadounidense y ha advertido de que la democracia "se ve gravemente amenazada cuando Estados Unidos se queja de la supuesta restricción de la libertad de expresión o de una democracia supuestamente deficiente en la UE y coopera con fuerzas por AfD".
Ante estas amenazas, los obispos alemanes hicieron un llamamiento a la UE para que demuestre "firmeza y confianza en si misma". "Creemos que la UE debe afirmar su lugar en el mundo; esto incluye un orden internacional basado en normas y el multilateralismo". En opinión de la Conferencia Episcopal, "la integración europea no es solo un poryecto de paz para este continente, sino un elemento indispensable para la paz mundial".
Que mujeres y hombres laicos den sermones en las misas
Los obispos alemanes pedirán permiso al Vaticano para que mujeres y hombres no ordenados puedan leer los sermones en las celebraciones eucarísticas. Se trataría de hombres y mujeres laicas cualificadas designados por sus respectivos obispos.
Así lo ha confirmado el recientemente elegido presidente de los obispos germanos, Heiner Wilmer, tras la asamblea plenaria de primavera de la Conferencia Episcopal que se ha celebrado en la ciudad de Würzburg, según información de VaticanNews recogida por Europa Press.
"Hemos acordado que plantearé esto en mi próxima visita a Roma, lo explicaré en las conversaciones que se celebren allí y lo defenderé", ha segurado Wilmer. Actualmente, la predicación de "ministros no ordenados" es posible en otras formas de culto, como los servicios de la Palabra.
Durante su asamblea plenaria, los 56 miembros han estado debatiendo temas como la continuación de las reformas y el papel de la mujer, el diálogo entre el cristianismo y el islam, la gestión de los abusos sexuales y cuestiones de cohesión social.
Wilmer ha sustituido al obispo Georg Bätzing, que anunció el pasado mes de enero que renunciaba a ser reelegido en la Asamblea Plenaria de Primavera.
Camino sinodal alemán
Bajo el mandato de Bätzing se avanzó en el camino sinodal alemán que empezó a andar en 2019, antes de la convocatoria mundial del Sínodo convocada en 2021 por el Papa Francisco, planteado como un proceso en el que laicos y religiosos germanos, también obispos, debatían propuestas de cambio en la Iglesia católica, algunas polémicas, como repensar la moral sexual sobre la homosexualidad o el sacerdocio femenino.
Este afán de reforma nació a partir del informe de 2018 que sacaba a la luz 3.677 casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia a menores en los últimos 70 años. Según datos de la Conferencia Episcopal de Alemania en 2021, un total de 359.388 personas abandonaron la Iglesia Católica, batiendo así el récord de 2019, cuando hubo 273.000 decidieron dejarla.
Más allá de Alemania, el camino sinodal alemán ha sido motivo de fricciones continuas entre el Vaticano y los prelados alemanes. La Santa Sede ha intervenido en varias ocasiones en el proceso y, de hecho, comenzaron un diálogo en 2022 con la visita de ad limina de los obispos alemanes, que continuó con encuentros en julio de 2023 y marzo de 2024.
Por ejemplo, en marzo de 2023, el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, advirtió de que el Camino Sinodal Alemán estaba adoptando decisiones "que no encajan con lo que es la doctrina actual de la Iglesia", después de que este proceso de la Iglesia germana aprobase por amplia mayoría la bendición de parejas del mismo sexo a partir de marzo de 2026.
Asimismo, en noviembre de 2023, el Papa Francisco expresó su preocupación por el camino sinodal alemán, en concreto, por los "ya numerosos pasos concretos" con los que "grandes porciones" de la Iglesia alemana "amenazan con alejarse cada vez más del camino común de la Iglesia universal". Así lo indicó en una carta en respuesta a las "preocupaciones" expresadas por cuatro mujeres, teólogas y filósofas.
El 22 de marzo de 2024, la Santa Sede y la Iglesia alemana acordaron que esta comunicaría a Roma los pasos de dicho camino "en conformidad con la eclesiología del Concilio Vaticano II, las disposiciones del Derecho Canónico y los frutos del Sínodo de la Iglesia universal que presenten a la Santa Sede para la aprobación".
En junio de ese mismo año, el Vaticano y la Iglesia alemana acordaron diseñar juntos un proyecto para constituir un organismo sinodal --conformado también por laicos-- acorde al derecho canónico que someterá sus decisiones al Vaticano y estará jerárquicamente por debajo de la Conferencia Epsicopal alemana.
La intención del Camino Sinodal era crear en 2026 un Consejo Sinodal que tuviera una autoridad análoga a la de la jerarquía eclesial pero desde el Vaticano advirtieron de que la constitución de un órgano de decisión paralelo al de la jerarquía episcopal de ese país "no está previsto por el derecho canónico vigente y, por tanto, una resolución de la Conferencia Episcopal Alemana en este sentido sería inválida".
Wilmer defiende a las víctimas de abusos
Así, la investigación de los abusos sexuales en la Iglesia Católica estuvieron precisamente el origen del Camino Sinodal y fue otro de los aspectos que se abordaron en la asamblea plenaria de los obispos. Tras su clausura, el presidente de la Conferencia Episcopal ha destacado el papel de las víctimas. "Sus voces tienen peso; cada paso en el proceso de abordar los abusos cobra profundidad y veracidad gracias a su testimonio", ha indicado Wilmer.
También ha defendido la continuidad del Fondo para el Abuso Sexual y ha recordado que el gobierno federal se comprometió a preservarlo en el acuerdo de coalición. Las víctimas pueden solicitar asistencia a través de dicho fondo que se estableció en el año 2013. Para muchas, el fondo representa "la única manera de recibir algún tipo de reconocimiento y apoyo estatal", ha indicado Wilmer.
Respecto a las investigaciones, el obispo de Hildesheim ha explicado la existencia comisiones de investigación independientes en las 27 diócesis alemanas, así como dos comisiones interdiocesanas.