Roma prohibe a los obispos alemanes dejar que los laicos pronuncien la homilía
A pesar del 'No' del Vaticano, Wilmer anunció que presentará personalmente la propuesta a la Santa Sede en su próxima visita a Roma. Esta petición fue aprobada por una amplia mayoría de los participantes en este Sínodo alemán y que incluía a los propios obispos
Los laicos no pueden predicar, ni siquiera en casos excepcionales. En tiempos de sinodalidad, la respuesta del dicasterio de Culto Divino a la pregunta planteada por los obispos alemanes,sobre la posibilidad de que laicos cualificados pronunciaran la homilía en algunas ocasiones, se antoja difícil de explicar. Una muestra más de que la 'casta' sacerdotal no quiere perder algunos privilegios, supuestamente reservados a los ministerios ordenados.
Así se desprende de la carta, escrita en inglés, fechada el 17 de junio, sin firma y dirigida al presidente del episcopado alemán, Heiner Wilmer, a una pregunta formulada por los obispos del país el pasado 30 de junio. En la misma, tal y como informa Vatican News, se subraya la imposibilidad de que un laico predique la homilía. "La disciplina actual no puede ser derogada por un indulto, ya que la homilía reservada al sacerdote o diácono no es el resultado de una mera norma disciplinaria, sino que deriva de la propia naturaleza de la liturgia", sostiene el texto del dicasterio.
La petición había sido formulada por la Conferencia Episcopal Alemana dentro del proceso sinodal abierto en el seno de la Iglesia católica del país, en el que cada paso por la apertura es solicitado previamente a Roma. En esta ocasión, Alemania pidió a la Santa Sede autorización para que hombres y mujeres laicos puedan predicar en las celebraciones eucarísticas siempre que estuvieran cualificados, y comisionados, para ello.
Sin embargo, la carta supone un aldabonazo a la doctrina tradicional, subrayando que la homilía está intrínsecamente ligada a la proclamación del Evangelio, y representa "un ejercicio del munus docendi (la «oficio de enseñar» —ndr—) confiado a los ministros ordenados mediante el Sacramento del Orden". La proclamación de la Palabra dentro de la celebración litúrgica, señala el escrito, es inseparable de la misión recibida sacramentalmente y de la unidad que vincula Palabra y Sacramento en la celebración eucarística.
"La disciplina actual no puede ser derogada por un indulto, ya que la homilía reservada al sacerdote o diácono no es el resultado de una mera norma disciplinaria, sino que deriva de la propia naturaleza de la liturgia", sostiene el texto del dicasterio
Finalmente, el texto de Culto Divino sostiene la importancia de promover la formación continua de los ministros ordenados para que la homilía pueda expresar plenamente su eficacia pastoral y espiritual, y recuerda que ya existen otras formas de proclamación y predicación que pueden confiarse a los laicos fuera de la homilía y de la celebración de la Eucaristía.
A pesar del 'No' del Vaticano, Wilmer anunció que presentará personalmente la propuesta a la Santa Sede en su próxima visita a Roma. Esta petición fue aprobada por una amplia mayoría de los participantes en este Sínodo alemán y que incluía a los propios obispos.