Shevchuk denuncia los ataques de Rusia en la semana más fría en Ucrania: "Crímenes contra la humanidad"
“Esta semana sobrevivimos a un ataque masivo con misiles contra Kiev. Las centrales térmicas, las principales instalaciones que proporcionan calefacción, agua y luz a los residentes de la capital, fueron destruidas. Edificios enteros quedaron sin calefacción ni agua, convirtiéndose en trampas de hielo para sus ocupantes”.
Es el lamento del arzobispo mayor de Kiev Sviatoslav Shevchuk en un vídeo grabado en la que califica como “una de las semanas más frías” del crudo invierno ucraniano, y que, pese a los anuncios de alto el fuego, fue aprovechado por Rusia para incrementar esos ataques selectivos. “Ciudades y pueblos del oeste de Ucrania también sufrieron graves ataques. La noche del 7 de febrero, el enemigo atacó las regiones de Ivano-Frankovsk y Lviv. Están bombardeando deliberadamente centrales eléctricas, líneas de transmisión y estaciones de distribución, todo lo que constituye la base del sistema energético de Ucrania”, añade el primado de la Iglesia greco-católica ucraniana, en información recogida por el SIR.
“Cada noche, las ciudades y pueblos ucranianos son víctimas de ataques perpetrados por diversos tipos de misiles y drones rusos. A pesar de los numerosos llamamientos de la comunidad internacional y la condena de los crímenes de lesa humanidad cometidos por Rusia, que destruyen centros de población en Ucrania, estos crímenes no cesan”, asegura el líder religioso.
La solidaridad de Polonia
Frente a esa situación, Shevchuk destacó la “gran solidaridad del pueblo polaco”, en referencia a una campaña de recaudación de fondos lanzada en todas las parroquias de la archidiócesis de Cracovia, gracias a la cual “se enviaron a Ucrania convoyes de ayuda humanitaria con generadores de diversas potencias, equipos de calefacción, víveres y otros equipos necesarios para equipar los centros de resistencia establecidos en las parroquias greco-católicas y católicas romanas”.
Igualmente agradeció el arzobispo “a todos los que hoy salvan vidas en Ucrania. Gracias a la solidaridad internacional, nuestro pueblo puede demostrar una resistencia inquebrantable”.