R. Montesinos 2. HE SALIDO A MI ENCUENTRO

Nido de poesía: Nicolás de la Carrera
03 jun 2013 - 08:50
bblanco
bblanco
montesinrafael21
montesinrafael21

Rafael Montesinos en la primera década de sus publicaciones (1944–1954) centraba sus versos, fundamentalmente, en torno a tres grandes temas: su infancia, su tierra, sus amores. Nos sorprende, en 1955, con la edición de un novedoso poemario, “País de la esperanza”, donde, esforzándose por distraerse de la obsesiva melancolía de una infancia paradisíaca, poetizaría las turbulencias de su crisis de entonces para poner, al fin, ilusionado rumbo a un futuro de esperanza.

La fotografía que se adjunta, corresponde a un retrato de estudio del escritor en edad no muy alejada del nuevo período que se iniciará con boda ese mismo año, como en posterior capítulo comentaremos. El curso precedente, 1954, había asumido Montesinos la dirección de la Tertulia Literaria Hispanoamericana, cargo que solo declinaría medio siglo después, a pocas fechas de su muerte.

La Tertulia, como familiarmente se ha venido llamando, se celebraba todos los martes con la presencia de un importante escritor que ofrecía lectura de su obra. Por la tribuna desfilaron varias generaciones de poetas, sin excluir a nadie por su estilo literario o su afiliación política. Aunque no faltaron problemas con la censura (primera época del régimen franquista), su prestigiosa y hábil dirección fue soslayando dificultades. Imaginaos que se realizaron homenajes y se declamaron versos, por ejemplo, de Antonio Machado, Rafael Alberti, Miguel Hernández...

bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
trazomag2
trazomag2
bblanco
bblanco

NOTA. En el poemario "Canciones perversas para una niña tonta" (Garcilaso 1946), se descubre en cada ejemplar la firma del autor. La hemos escaneado para que, al menos por hoy, acompañe cada uno de los poemas. Me permito sugerir el simbolismo que podrían sugerir algunos rasgos. Predominio de trazos verticales: gesto autoafirmativo, conexión con el incosciente. Abreación en el "a" y "o" (abiertas por arriba): expresión espontánea y tierna de sentimientos... También: letra clara y armónica.

bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
manosmaripos41
manosmaripos41
bblanco15
bblanco15

DIOS LE MIRÓ, LA TARDE ESTABA QUIETA

bblanco15
bblanco15
elOjodeDios4
elOjodeDios4
bblanco
bblanco

"Oración a Dios Padre 2" forma parte de un conjunto de cuatro sonetos; reduciremos nuestra lectura al segundo. Imagino tres momentos en esta pequeña historia, en la que, por lo delicado del tema, el escritor estará implicado, no en primera persona, sino en tercera.

"Dios le miró": siente, al atardecer, el poeta muy cerca el aliento de Dios, la caricia de los ángeles. "Dios le olvidó", acaso porque el protagonista "estrechaba en sus brazos la hermosura / efímera del mundo." Parecería que cuando el hombre se entregaba al amor, "una tristeza injusta le ganaba" (como si a Dios no le agradara la intimidad). El poeta considera injusto que tenga que reprimir la aventura erótica. Pero "Dios, como una luz, desde su altura / paternal, sonriente, le miraba" de nuevo, como en el primer verso. ¿Le agrada a Dios el sacrificio del deseo sexual ("sosegaba / su carne"), y por eso "le miraba" de nuevo, como al principio?

bblanco
bblanco

ORACIÓN A DIOS PADRE 2

Dios le miró, la tarde estaba quieta,

atardeciendo sobre la colina.

Un hálito inmortal, una divina

ala rozó la frente del poeta.

Dios le olvidó, que Dios también olvida,

y el hombre se sintió desamparado.

Su inquieta carne revolvióle airado,

su soledad dolió como una herida.

Estrechaba en sus brazos la hermosura

efímera del mundo. Sosegaba

su carne, mas crecía su amargura.

Una tristeza injusta le ganaba.

Y Dios, como una luz, desde su altura,

paternal, sonriente, le miraba.

bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
firmamontes3
firmamontes3
bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
manosmaripos41
manosmaripos41
bblanco15
bblanco15

SENTAÍTO EN LA ESCALERA

bblanco15
bblanco15
sentaoescalera50
sentaoescalera50
bblanco
bblanco

Sobrevuela por el aire de Andalucía el gorjeo de una copla que bien resumiría cierta herencia contemplativa y pasota de otros siglos, y Montesinos la incorpora presidiendo el poema "La escalera": "Sentaíto en la escalera, / esperando el porvenir, / pero el porvenir no llega."

Se rebela el sevillano, desde Madrid, y proclama su nuevo plan de vida, que sustituye la indolencia de la espera por la movilización de una esperanza activa (¡y cómo labora un emigrante andaluz buscándose la vida más allá de su despersonalizante cortijo de subvenciones y amiguismo!).

bblanco
bblanco

LA ESCALERA

bblanco15
bblanco15

Sentaíto en la escalera,

bblanco15
bblanco15

esperando el porvenir,

bblanco15
bblanco15

pero el porvenir no llega.

bblanco15
bblanco15

Copla popular andaluza

Escalera de la copla,

donde soñé cuando niño,

donde esperé el porvenir,

sin pensar que era yo mismo

mi porvenir, mi esperanza,

mi pasado y mi destino.

Ahora que me tengo, sé

lo que pude haber perdido

sentado en esa escalera

que sube y baja al olvido.

Ya no espero a la esperanza,

aunque esperar es lo mío,

porque la esperanza lleva

mi nombre y dos apellidos.

bblanco15
bblanco15
firmamontes3
firmamontes3
bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
manosmaripos41
manosmaripos41
bblanco15
bblanco15

OTRA VIDA ME AGUARDA: LA QUE YO LLEVO DENTRO

bblanco15
bblanco15
orac771
orac771
bblanco
bblanco

Los 50 poemas de "País de la esperanza" reciben sentido trascendente desde la cita bíblica que abre el poemario y moviliza hacia el futuro: "En esperanza somos salvos" (Romanos 8, 24). La sorpresiva noticia de los próximos versos es que germinan ya por nuestro corazón semillas de eternidad. Que ya somos felices, si nos abandonamos a la corriente de Vida que silenciosamente, secretamente, circula por nuestro ser, más allá, incluso, de nuestra conciencia ("largo fluir dichoso, / límite pensativo"). "Ya, pero todavía no", nos enseña la sabiduría teológica. Lo que hoy vivimos como anticipo, será plenitud al otro lado del Misterio.

LA OTRA VIDA

Otra vida me aguarda:

la que yo llevo dentro.

Como la vida tarda,

he salido a mi encuentro.

Largo fluir dichoso,

límite pensativo.

Yo os digo que es hermoso

el paisaje en que vivo,

y que veré mañana

otro paisaje. Amad

la muerte, esa ventana

que da a la Eternidad.

bblanco15
bblanco15
firmamontes3
firmamontes3
bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
roscuadr2
roscuadr2

RAFAEL MONTESINOS

Director durante 50 años de la Tertulia Literaria Hispanoamericana

bblanco3
bblanco3
enlaces8
enlaces8

1. La nube en el cielo se puso a llorar

LAS CUATRO ESQUINAS

EL POETA REZA A SU ANTIGUO AMOR, ANTES DE ACOSTARSE

TÚ LO SABES, SEÑOR

2. He salido a mi encuentro

ORACIÓN A DIOS PADRE 2

LA ESCALERA

LA OTRA VIDA

3. Poemas a Marisa

A MARISA, RODEADA DE ARCÁNGELES

SÁLVAME

INFINITO Y AMOR

LOS OJOS CLAROS

4. Primer soneto a mi hijo

CANCIÓN A MARISA, ESPERANDO LA MATERNIDAD

PRIMER SONETO A MI HIJO

EL VIAJERO

5. Canción del cogedor de aceitunas y otras poesías sociales

CANCIÓN DEL COGEDOR DE ACEITUNAS

CANCIÓN DEL POZO DEL TÍO RAIMUNDO

ROMANCE DEL CATECISMO DE MI INFANCIA

CANCIONCILLA CON UNA CIERTA ESPERANZA

6. Canción con juventud

CANCIÓN CON JUVENTUD

REFLEXIONES DE UN ANTIGUO ALUMNO DE JESUITAS

VILLANCICO

7. Madrugada de Dios

EL RITO Y LA REGLA

MADRUGADA DEL DESTIERRO

bblanco
bblanco
bblanco15
bblanco15
roscuadr1
roscuadr1

También te puede interesar

Lo último

stats